La coronita de Patricia Bullrich para provocar a Javier Milei, que no se anima a insultarla
Patricia Bullrich desafió a Javier Milei con un video de Lali y expuso la interna libertaria: ya lo supera en las encuestas
Patricia Bullrich en el Senado de la Nación.
Noticias Argentinas.Una vez más volvió a quedar expuesto el enojo y el malestar entre la Casa Rosada y Patricia Bullrich, algo que empezó a verse con nitidez en diciembre del año pasado. El video que publicó la senadora con la canción de Lali, la enemiga número 1 de Javier Milei, no es un exponente más en toda esa cadena: es la primera vez que apunta sus fusiles (esta vez verbales) contra el jefe de Estado.
La última vez que Bullrich levantó la voz contra una medida del Gobierno fue cuando Javier Milei tomó la decisión de sostener hasta las últimas consecuencias a Manuel Adorni. En ese caso, Bullrich, después de haber ido a bancar al entonces jefe de Gabinete en su presentación del informe de gestión en la Cámara de Diputados, se desmarcó y pidió su renuncia. Pero esta vez le mostró al presidente cómo bailaba la música de Lali, la artista contra la que Javier Milei destinó una catarata de insultos y agresiones.
Cómo entender la relación de Patricia Bullrich y Javier Milei
La embestida de Bullrich contra Javier Milei se puede analizar desde distintas dimensiones. Una tiene que ver con el malestar que le generó a la exministra de Seguridad que el Presupuesto 2027 llegara a la Cámara de Diputados con artículos que modifican la Emergencia en Discapacidad.
Las diputadas bullrichistas dentro de La Libertad Avanza, Silvana Giudici (Capital Federal) y Laura Rodríguez Machado (Córdoba), estaban trabajando en una propuesta alternativa. Pero desde la Casa Rosada llegó un proyecto que nada tenía que ver con lo que se trabajaba en las comisiones de Discapacidad y Presupuesto y Hacienda, y quedó expuesto el cortocircuito entre el Gobierno y los bloques parlamentarios. "Si hay algo que a ella le molesta, olvidate que te lo va a hacer saber. Es así", remarcó un senador libertario que trabaja a diario con ella.
"Intentó puertas adentro una y mil veces, sin éxito, y ahora se hartó", explicó uno de los legisladores que trabaja con Bullrich. "Además, ella no tiene jefe: la potestad de aprobar las leyes en el Senado es suya, y si no le cuentan lo que pasa, es imposible que acompañe. Al fin y al cabo, del 55% que sacó el oficialismo en el balotaje, 25 puntos fueron gracias a ella", sostuvo.
Pero lo que irritó particularmente a Bullrich fue que el 20 de agosto, en una reunión donde participaron los equipos de comunicación de La Libertad Avanza del Congreso y de la Casa Rosada, habían acordado mantener un ida y vuelta para estar al tanto de los movimientos del Gobierno y del Legislativo y poder tener una línea discursiva sólida y conjunta para defender el proyecto de Javier Milei.
"Todo eso que habían acordado voló por los aires cuando mandaron el proyecto de presupuesto y no avisaron nada de lo que venía con el tema de Discapacidad", se sinceró una fuente libertaria en diálogo con este medio. "Habían arreglado una cosa y en menos de un mes el Gobierno hizo todo lo contrario", remarcó.
La otra dimensión tiene que ver con la disputa de poder dentro de La Libertad Avanza. Hace meses que Bullrich sabe que Javier Milei cae en las encuestas, pero ahora se suma algo novedoso: ella lo supera en imagen positiva y en intención de voto. En el sondeo de Zentrix, la senadora alcanzó un 42,7% frente al 40,3% del presidente, mientras que el informe de mediados de agosto del consultor Jorge Giacobbe consolidó a Bullrich con un 34,5% de valoración favorable contra un 33,9% de Milei. Y esta diferencia crece un poco más al revisar el estudio de septiembre de la brasileña AtlasIntel, la misma que anticipó la victoria libertaria de 2023, que ratificó esta tendencia al otorgarle a la funcionaria un 38% de imagen positiva en comparación con el 35% de Milei.
Mientras tanto, Bullrich ve que cierto sector del establishment empieza a probar experimentos de candidaturas con líderes que puedan garantizar el rumbo económico y productivo de Javier Milei, pero que "cuiden los modales" y "den previsibilidad" hacia los distintos sectores. "Ella juega a lo suyo y en eso es lo mejor", comentó un dirigente que trabaja con ella dentro de La Libertad Avanza. "Bullrich va a hacer todo para ser la candidata el año que viene y sabe que ahora solo le sirve distanciarse de Milei", agregó.
"Fue cien por ciento Patricia Bullrich", señaló un senador. "No me cayó mal ni me cayó bien: me cayó Patricia", ironizó y remarcó: "Es ella siendo ella". "Después vendrá la discusión de siempre, la de quienes gustan o no de su estilo, pero lo de hoy fue, sencillamente, Patricia siendo Patricia", agregó.
El capital de Bullrich para no recibir los insultos de Milei
Patricia Bullrich, además, cuenta con un capital del que pocos gozan en La Libertad Avanza: puede decir lo que se le dé la gana, sabiendo que el presidente no va a lanzar su artillería verbal contra ella. Tratándose de un jefe de Estado al que no le tiembla la lengua cada vez que tiene que escupir insultos y agresiones contra dirigentes políticos (oficialistas y opositores) y periodistas, es un gran mérito.
Incluso, el presidente reconoció, a través de un mensaje que se filtró, que no había malestar con Bullrich por el video: "¿Cuál sería el problema de que la escuche? Para mí no sería ningún problema". El respeto de Milei hacia Bullrich llegó a tal punto que el jefe de Estado no solo no la insultó, sino que debió reconocer el talento artístico de la estrella pop: "Luego de la polémica escuché algunos temas y me gustaron", reconoció.
En febrero de este año, cuando Patricia Bullrich celebró la sanción de la Reforma Laboral, que en gran parte fue por mérito de ella, la exministra de Seguridad subió un video a redes sociales. A Karina Milei le gustó muy poco que una mujer del entorno del presidente levantara su perfil y se lo hizo saber. Pero desde la tribu de la senadora no dieron marcha atrás. "Si Karina decide romper con Patricia, no sacan nunca más una ley... y tal vez se ganen a su peor enemiga", advirtió una fuente cercana a Bullrich.