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La burbuja de la UNCuyo y el temor por la onda expansiva de la bomba Adorni que crece en la política

La elección en la UNCuyo es clave para el futuro por el rol que tiene esa casa de estudios. Por qué el "caso Adorni" inquieta, más allá de su futuro.


La UNCuyo decidirá su conducción en la segunda vuelta electoral, en una puja que trasciende los límites de esa casa de estudios. La disputa electoral entre Adriana García y Gabriel Fidel, los dos candidatos que pasaron al balotaje, inquieta en la política puertas afuera del campus y también a una comunidad que espera mucho más de la Universidad Nacional de Cuyo. Es complejo, pues se trata de una elección en la que votan los integrantes de la comunidad universitaria reunidos en 4 claustros, pero es una institución que recibe demandas y está obligada a darle respuestas a un universo mucho mayor.

En esa elección votan estudiantes, graduados, no docentes y sobre todo docentes; aunque no todos los docentes. Fidel y García hacen campaña para ellos, pero están observados por más de 2 millones de mendocinos. La UNCuyo es una burbuja que hasta por su ubicación geográfica ayuda a prescindir de metáforas para entender su aislamiento: su campus principal está en lo alto, encerrado por un paredón y con una rotonda como forma de ordenamiento. Prometer en campaña una universidad más abierta es un acto de generosidad de parte de los candidatos porque no ganarán votos. Pero es una obligación hacerlo para el futuro rector o rectora.

La UNCuyo define a sus autoridades este martes.

La UNCuyo tiene bien ganado el prestigio dentro de la provincia y también puede ser interpelada. De allí surgen la mayoría de los profesionales de áreas diversas y también los dirigentes políticos que hoy gobiernan. No es la única, pues en las últimas décadas creció la oferta educativa privada que en muchos casos suple las carencias de la propia universidad pública. Carreras más cortas y adecuadas, horarios de cursado flexibles y amplios, y mayor accesibilidad. Los datos propios de la UNCuyo indican que la mayoría de sus estudiantes son "primera generación" de universitarios y que también la mayoría trabaja. La información no registrada es cuántos mendocinos quedan excluidos por la falta de alternativas que la propia universidad ofrece.

Más de 2 mil graduados universitarios por año; 35 mil alumnos en carreras de grado; más de 5 mil docentes e investigadores; muchos de los cuales comparten tarea con el CONICET y otros organismos de ciencia. Doce facultades, un instituto versátil y moderno como el ITU y un centro de formación de altísimo nivel como el Balseiro. La “materia gris” que rodea a esa casa de estudios tiene un potencial impresionante, algunas veces subestimado. Incluso el propio Estado local lo hace y sobran ejemplos. Ocurrió, por ejemplo, cuando se contrató a la empresa israelí Mekorot para hacer el Plan Hídrico, en vez de aprovechar el enorme cúmulo de investigaciones surgidas en la UNCuyo, la Universidad de Mendoza, el Departamento General de Irrigación, el IADIZA y el IANIGlA. Más sorprendente es ver cómo la empresa contratada cita esos estudios o subcontrató a profesionales mendocinos surgidos de la cantera académica propia para responder a la demanda del Gobierno.

El peso político de la UNCuyo se diluyó en los últimos años. Es lo que ocurrió con muchos de los espacios de debate y agregado de valor de la provincia, que perdieron la visión crítica y la diversidad. Aunque políticamente no haya linealidad, la “sinergia” con el Gobierno ayudó a perder una de las bases: el pensamiento crítico. Se confunden los conceptos: tener pensamiento crítico no es ser opositor; ser “oficialista” no debería ser sinónimo de obsecuencia.

La UNCuyo, con peso político diluido en Mendoza.

La disputa política antes del balotaje fue bastante pobre y se redujo a chicanas por la obvia pertenencia política de cada uno de los candidatos. Fidel no es Cornejo y, de hecho, siempre militaron en sectores distintos. Pero el Gobernador respalda al vicerrector y detrás está el radicalismo universitario del que el propio Fidel surgió. Adriana García no es una militante peronista reconocida e hizo toda su carrera dentro de la Universidad, pero decir que es independientes es un insulto a la inteligencia: detrás está el peronismo no universitario liderados por Carlos Ciurca, sectores más conservadores de la UNCuyo y sumó como adherentes a otros filo progresistas que ven una oportunidad de construir poder. El juego de alianzas es complejo porque, de nuevo, en la elección de la UNCuyo se vota solo por el modelo de universidad, sino por lo que ocurre en la vida diaria, que hoy es compleja por las restricciones presupuestarias y los ataques a la educación y la ciencia desde el poder central. La UNCuyo supo estar entre las universidades más conservadores históricamente; también fue la más menemista y generó alianzas transversales aún antes de que las alianzas estuvieran de moda. Hoy está en una etapa de redefinición y con una transición generacional que tiene el freno de mano.

Los ecos de Adorni

En el oficialismo local hay otras razones para estar inquietos. La más preocupante para la mayoría de los mendocinos es la incertidumbre económica y financiera, pues no hay señales de acción de parte de sus aliados. Javier Milei y su equipo siguen delegando responsabilidades en los gobernadores, pero quedándose con los recursos y la caída real de la actividad golpea en todos lados. Que haya 4 de cada 10 máquinas apagadas en Mendoza es una señal de derrumbe industrial y de problemas de “adaptación” a la nueva realidad productiva.

En lo político el mal manejo de las crisis por parte del Gobierno nacional genera incertidumbre y enmudece; pues desde Cambia Mendoza son pocos los que se animan a decir lo que piensan sobre Manuel Adorni, Milei y la poca transparencia que se emana desde Casa Rosada. La agonía del Jefe de Gabinete complica incluso a toda la política porque deja en agenda un tema que incomoda: cómo viven, de qué viven y qué ostentan los dirigentes que Gobiernan.

La transparencia suele ser un tema que crece en la agenda pública mientras se deteriora la economía. Y es lo que, creen, comienza a ocurrir. El “milagro” económico de Manuel Adorni, que cambió rotundamente su calidad de vida desde que es funcionario, puede poner de relieve que no se trata de un caso aislado. En Mendoza, por ejemplo, es difícil de ver porque la propia política se encargó de generar para sí escudos anti transparencia: las Declaraciones Juradas de los funcionarios es pobre en cuanto a información requerida y publicada y a diferencia de lo que ocurre en el mundo se hizo cada vez más restrictiva.

Entre el primer Decreto firmado por Francisco Pérez, donde la DDJJ las manejaba Fiscalía de Estado, hasta lo poco que exige la Oficina de Ética Pública, hubo decisiones que opacaron la transparencia de la provincia. Mendoza supo ser pionera en que los funcionarios públicos presentaran su declaración jurada, con lo que fue la Inspección de Gobierno durante la gestión de Arturo Lafalla. Luego hubo etapas de secretismo y simulaciones de transparencia. La idea de "rivalizar" entre la política y la opinión pública, sobre todo con el periodismo como vehículo de la información, está instalada y perjudica el bien superior de generar confianza. La Oficina de Ética es un contrasentido en sí: sirvió para quitarle poder a Fiscalía de Estado y ubicar a funcionarios obedientes a "controlar"; sin potestades ni presupuesto.

Rodolfo Suarez adquirió terrenos en La Carrera, Tupungato, donde construyó una enorme casa. El origen de los fondos, según su DDJJ, es ambiguo: primero dijo que era con fondos propios, luego con un crédito. Pero no tiene deudas declaradas.

En el medio hay casos llamativos que pasaron de largo. Desde el olvido de Humberto Mingorance para declarar bienes, hasta el crecimiento patrimonial del exgobernador Rodolfo Suarez, que es un caso emblemático: el actual senador dijo públicamente que hizo “fortuna” como abogado, pero su patrimonio creció mientras era gobernador. Más aún, adquirió inmuebles en una zona privilegiada de Tupungato, particularmente en La Carrera. La adquisición fue el 30/06/2021, cuando era gobernador, pero luego construyó una mansión en el lugar. En su DDJJ no está claro el origen de los fondos: primero declaró que los había adquirido con ingresos propios, pero un año antes de la compra (en 2020) había declarado tener solo 100 mil pesos en efectivo y algo más de 3 millones de pesos en acciones de la empresa que compartía con sus hijos. Luego, en 2024, menciona que los adquirió vía crédito, pero no declara tener ninguna deuda con entidades bancarias o particulares que encaje con esos créditos. Hay que recordar que Francisco Pérez fue acusado de enriquecimiento ilícito por la compra de un departamento. Suarez no fue ni siquiera consultado por la Justicia por los bienes que adquirió siendo funcionario, es decir casi toda su vida.

Por eso la llegada al recinto de votación de cualquier cuestionamiento a Manuel Adorni le hará tragar saliva a más de un legislador.