La bajada de línea de Alfredo Cornejo a las filas radicales para extender su "década soñada"
El gobernador se reunió con las principales figuras oficialistas en General Alvear y lanzó un mensaje apuntado a los dirigentes lanzados a la carrera por sucederlo.
El gobernador encabezó al tradicional paella radical este viernes en General Alvear, en la previa de la Fiesta de la Ganadería.
Prensa UCRFalta más de un año para la campaña 2027 pero la carrera electoral ya arrancó. Este fin de semana la rosca política en Mendoza tuvo un capítulo especial durante la Fiesta de la Ganadería de General Alvear, una celebración tradicional que reúne a los principales dirigentes de la provincia quienes la aprovechan de vidriera para posicionarse políticamente. Sin embargo, durante la visita al sur provincial, el gobernador Alfredo Cornejo bajó una línea clara al interior el oficialismo exhortando a evitar los conflictos internos con el objetivo de extender lo que calificó como la “década soñada” del radicalismo mendocino
Entre costillares, jineteadas, ferias y remates, la dirigencia oficialista de Mendoza se reunió este sábado en el departamento del sur provincial para participar del almuerzo organizado por la Cámara de Comercio de Alvear. Sin embargo, las visitas y actividades comenzaron un día antes.
El viernes por la noche un nutrido grupo de dirigentes radicales se convocó en el Club Ferrocarril Oeste para la tradicional “paella radical” previa al almuerzo de la Fiesta de la Ganadería.
El encuentro contó con algunos invitados extra partidarios como la vicegobernadora Hebe Casado, la diputada provincial del PRO, Sol Salinas, y el intendente de San Carlos, Alejandro Morillas, todos aliados de Cambia Mendoza.
Sin embargo, la presencia estelar fue la del gobernador Cornejo y la de varios intendentes, legisladores y funcionarios radicales.
Este escenario puso en evidencia que la carrera electoral hacia el 2027 en las filas oficialistas ya comenzó y prueba de ello fueron algunas banderas que se pudieron ver colgadas en este evento.
Las figuras respaldadas por estos “trapos” casualmente son los principales aspirantes radicales a suceder a Cornejo el año que viene, como el intendente de Capital, Ulpiano Suarez, y el ministro de Educación, Tadeo García Zalazar. También aparece anotado en esa disputa el presidente de la UCR, Andrés Lombardi, quien contaba con sus banderas dedicadas también.
La bajada de línea de Cornejo
En los últimos meses estos dirigentes del radicalismo han dejado de lado la cautela y han blanqueado sus intenciones de ir por la Gobernación el año que viene.
Cornejo ha alentado a varios de ellos para que muestren músculo político y salgan a medirse, sabiendo que el año que viene él será uno de los decisores más importantes de su eventual sucesor, aunque no el único. La decisión final también dependerá de una herramienta a la que el gobernador le da una relevancia vital y se trata de las encuestas.
Esto implica que el futuro candidato a gobernador de Cambia Mendoza será un dirigente que tenga buena imagen e intención de voto en las encuestas y que le garantice a Cornejo la continuidad del proyecto político que inició hace ya más de 10 años.
Ese período fue definido por el mandatario provincial como la “década soñada del radicalismo”, resaltando que por primera vez en la historia de Mendoza la UCR ha logrado encadenar tres mandatos consecutivos al frente de la provincia.
En este sentido, durante la tradicional paella, el líder radical dio un discurso exhortando a la dirigencia oficialista a continuar con el rumbo marcado por Cambia Mendoza y enfatizó en la necesidad de reafirmar la alianza política con La Libertad Avanza de cara al año que viene.
Allí Cornejo bajó línea a las filas oficialistas y a los anotados en la carrera para sucederlo y les exigió que mantengan el foco en mejorar la calidad de los servicios públicos y evitar disputas internas que se alejen de las demandas sociales y que pongan en jaque la calidad de las gestiones municipales y provincial.



