Kicillof, Massa y Kirchner siguen sin encontrar el freno a una crisis que puede dejarlos fuera del poder en todos lados
Sin acuerdo, el peronismo podría dividirse en varias provincias y municipios bonaerenses. Cristina impone condiciones mientras crece la disputa interna.
Con poco para perder, Máximo Kirchner lleva al extremo la tensión en la oposición
MDZLa inercia de la inacción y la falta de contactos que frene el deterioro que se produce diariamente desde los sectores antagónicos de Fuerza Patria puede provocar la ruptura de ese espacio aunque la unidad sea imprescindible para que la oposición pueda volver al poder debido al languidecer del oficialismo, fundamentalmente en los grandes centros urbanos.
Mientras crecen las versiones de un proceso de “aislamiento político” al gobernador Axel Kicillof, con un cierre final que lleve a Sergio Massa como candidato a presidente y un referente político cercano a La Cámpora o al grupo de intendentes independientes conocidos como “El Grupo AFA”, el referente del grupo federal armado hace dos meses en Parque Norte, Guillermo Michel, también integrante del Frente Renovador, reclamó que el peronismo bonaerense “deje de contaminar” con sus discusiones permanentes al resto del país, quienes circulan con menos brújulas que los conductores de la Provincia de Buenos Aires.
Esta semana recrudecieron los debates en dos localidades dominadas por el peronismo. Uno por el clásico, como La Matanza y Fernando Espinoza, y otro con La Cámpora y Damián Selci. El primero supone, aunque no lo dice abiertamente, que su suerte judicial se complica por el caso de supuesto sexual por la intervención de los miembros del poder judicial vinculados con La Cámpora. A veces es preferible encontrar un “enemigo perfecto” antes que interpelarse por cómo llegó a involucrarse con Melodly Rakauskas, a quien llegó a nombrar su secretaria privada.
En Hurlingham, el escándalo se produjo en el Concejo Deliberante cuando el oficialismo aprobó, con una exigua mayoría, una nueva modificación al Código de Ordenamiento Urbano. Extraño que se haya discutido de nuevo un COU porque la última vez que se había tocado el sistema de radicación de viviendas, centros comerciales e industrias había sido a fines del año pasado. Inclusive varios periodistas no pudieron ingresar al recinto porque las barras asistentes lo impidieron. “Los ñoquis de La Cámpora se ve que no laburan y tienen tiempo para venir acá a apretar a los concejales”, dijo Juan Zabaleta, concejal y ex intendente mientras veía cómo los vecinos no podían ingresar al recinto al tiempo que uno de los ediles oficialistas increpaba, casi a punto de la violencia física, a un par de La Libertad Avanza.
Este martes, Axel Kicillof también intervino en la zona oeste al visitar a su aliado en el Movimiento Derecho al Futuro, Lucas Ghi. Lo hizo, además de participar de una actividad oficial, para comprobar si la interna también iba a intervenir, como lo hizo hace un año, cuando llenaron de pasacalles reclamando Nada sin Cristina. Nada se vio al respecto.
LA MATANZA PUEDE TERMINAR MAL
“La Cámpora ha venido a destruir el peronismo bonaerense, que es el peronismo más fuerte del país”, había advertido el antecesor de Zabaleta, Luis Acuña. Esta semana, en el programa Sentido Común, que se emite por SOMOS AMBA, otro veterano dirigente peronista, Miguel Saredi, convalidó este punto de vista y consideró que los seguidores de Máximo Kirchner “no están en contra de Kicillof, están en contra del peronismo, de los intendentes, de los dirigentes… Lo que hace la Cámpora, Tignanelli, Máximo, es enturbiar las relaciones y los lugares en los que intervienen. Son como Atila, donde pisa su caballo, no crece más la hierba”.
Saredi es secretario de Planificación en La Matanza, lugar donde el lugarteniente del hijo de los dos presidentes, Facundo Tignanelli, tiene su base territorial. Por eso sostiene que ese sector del peronismo “lo único que hace siempre es destruir, dividir, y termina afectando al peronismo en su conjunto. La misma Cristina negaba la figura de Perón y Eva Perón. Nada peor que lo impostado, parecen que quieren volver a un peronismo clásico, pero lo negaron en su relato, en su historia y luego de la muerte de Néstor esto se profundizó”.
“A Cristina Kirchner le ha ido mal por la Cámpora. Destruyó el gobierno nacional de Alberto y ahora hace lo mismo con el de Axel… Entiendo que todo lo haga en su rol de madre, pero La Cámpora la afecta a ella directamente y provocó que hoy esté en San José 1111 y termine siendo esta secta que quiere dominarnos”.
La relación entre Espinoza y Tignanelli está completamente detonada. No hay un punto que pueda servir de encuentro entre ambas fracciones. A La Cámpora, además, también la respalda Patricia Cubría, la última candidata interna que presentó el Movimiento Evita, esposa de Emilio Pérsico.
Esta tensión se puede repetir a lo largo y ancho de la Provincia de Buenos Aires. Y nada indica que la fiebre se aplaque en el mediano plazo. Por eso no hay una decisión que anticipe una tregua a pesar de que los datos arrojados por las encuestas garanticen un posible éxito, por primera vez, de un candidato peronista en un ballotage si el rival es Javier Milei.
La interna también se traslada al interior de los gremios, habitualmente monolíticamente conducidos por su secretario general. Este miércoles, en Tres de Febrero, el camionero y miembro del triunvirato que conduce la CGT, Octavio Argüello, acompañó junto con la diputada provincial Ana Luz Balor al ex intendente de Avellaneda, y uno de los precandidatos referenciados en el Movimiento Derecho al Futuro, Jorge Ferraresi. Mientras que Hugo Moyano hace un fino equilibrio entre Parque Lezama y La Plata, su hijo Pablo es uno de los más activos defensores de la conducción de Cristina Fernández de Kirchner.