Javier Milei se asustó con el número de la inflación de marzo, y Kicillof aprovechó el reclamo de los intendentes
Los datos de la inflación se mezclan con la asfixia de todos los servicios que presta el Estado. Desde la Salud hasta las prestaciones para jubilados, personas con discapacidad y el transporte están en crisis por el ajuste encarado por el presidente Javier Milei, quien recibió una herencia terrible. La discusión sigue siendo por qué eligió una única herramienta, la Motosierra. Kicillof aprovecha para parecer inocente.
Este martes, un importantísimo grupo de intendentes, todos peronistas, cumplieron una doble misión. Reclamarle al gobierno nacional por fondos transferibles a las provincias que nunca llegaron hasta allí y, además, mostrar que la mayoría reconocía a Axel Kicillof como el dirigente que los apoya. ¿Terminará siendo un contrato mutuo? Donde las partes se obligan a seguir por ese sendero hasta la presidencial de 2027? Nadie lo sabe, pero como muestra, fue potente.
El reclamo de los intendentes, fundamentalmente la de los bonaerenses, es simple. Por diversos impuestos, a los combustibles, PAIS y el fideicomiso del Fondo para el Transporte a la Provincia de Buenos Aires le dejaron de llegar cerca de $6.1 billones de pesos desde diciembre de 2023 y es ahí donde el gobernador encuentra la excusa exacta para la crítica y, además, la excusa de la falta de obra pública bonaerense.
Desde hace mucho tiempo, el economista del CEMA, Marcos Rosendo, insiste que “este plan es de carácter transitorio y en algún momento puede desmoronarse" porque "los determinantes del superávit fiscal del gobierno no son sostenibles en el tiempo. No hay un plan de baja del gasto público que pueda perdurar porque el ajuste es de carácter transitorio, no hay cambios estructurales", explica el joven economista acepta que “Milei recibió una herencia muy complicada. Todas eran bombas a punto de estallar y con buena ingeniería financiera logró sacarse esos problemas de encima. Muchas de esas cosas no están resueltas aún pero logró patear todo para más adelante y eso no es poca cosa, aunque en Argentina no tenemos nada que nos haga creer que la inflación va a quebrar ese 2% mensual de manera permanente, aunque pueda ocurrir transitoriamente” y se trabaja con un atraso cambiario posibilitado por la existencia del cepo".
Ese “pie arriba de la caja” se destrabó, parcialmente, ayer a la tarde, luego de meses de demoras trascendentales en el envío de fondos nacionales, cobrados y presupuestados, para ser destinados al Ministerio de Salud de la Nación, al PAMI en particular, y al servicio del transporte público del AMBA. Las internas entre Karina Milei y Santiago Caputo más algunos aspectos borrosos que no desaparecieron sino que se agudizaron en el manejo de los fondos públicos hicieron que nunca llegara la aprobación del pago.
Estos dos ejemplos sirven para entender por qué motivo los jubilados y discapacitados no pueden tener asistencia médica, lentes o remedios, entre otras tantas prestaciones que también están faltando. Desde hace un año, las fuerzas de seguridad, por su parte, reclaman porque no pueden conseguir remedios ni realizarse tratamientos programados por la crisis de su obra social.
Por ahora la discusión no se planteó en estos términos, pero ¿cuánto falta para que vuelva a pedirse por el no pago de la deuda externa? Si los recursos son limitados, y el gobierno empezó a comprar dólares, ¿por qué no los deja en la economía argenta antes de reprogramar o directamente rescindir de los compromisos internacionales? Esto agudizaría aún más el descreimiento de Argentina en el contexto internacional, al tiempo que los servicios que la población recibía están siendo talados por la única herramienta que utiliza Javier Milei, la Motosierra.
Esta tarde, el jefe de Economía, Luis Caputo, insistió conque el número de inflación de marzo, 3,4%, es elevado pero desde ahora en más se vendrán dieciocho meses de crecimiento imparable, es decir, hasta octubre de 2027. “El ministro está obligado a dar declaraciones de este estilo para intentar manipular las expectativas”, agregó Rosendo, para quien esto sería incierto, ya que luego de algunos meses de calma, “la inflación volverá a subir a niveles que rondarán el 2% y el 3%, apretón monetario incluido”.
¿Habrá sido un mensaje para Caputo la resignación de Milei al decir que le repugnaba el dato de la inflación? Poco probable, pero son marcas que dejan huellas, máxime si se los compara con los datos con los que se despidió Cristina Fernández de Kirchner en 2015. En aquel momento, el termómetro “roto” de Guillermo Moreno y el falso INDEC era reemplazado por las mediciones del Congreso, en el que participaban Patricia Bullrich y Federico Sturzenegger. En aquel momento, el anual, fue del 25% y todo se iba al demonio.
KICILLOF, LEJOS DE SU PASO POR ECONOMIA
Mientras que Kicillof y los intendentes se manifestaban en la Casa Rosada y el Ministerio de Economía, a 60 kilómetros de allí, en La Plata, se produjeron los primeros incidentes concretos en los que el Movimiento Territorial de Liberación Rebelde, una nueva sigla armada por desprendimientos de izquierda le reclamaban alimentos y porque no se corten los planes asistenciales que podrían suspenderse ante la crisis.
Hasta ayer, las deudas con los proveedores provinciales son multimillonarios. Sólo en el ámbito de la Salud Pública alcanza a más de $246.000 millones de pesos, además de las que generó el IOMA por su propia cuenta. En otras áreas, los atrasos superan los $400.000 millones y en Justicia aparecieron atrasos por casi $30.000 millones, aunque algunos proveedores entienden que hay “perdedores y ganadores en este reparto”. Ponen a una empresa que también está relacionada con el mundo AFA como Oloazul como las que menos atrasos tienen.
En privado, la mayoría de los gobernadores no peronistas elijen seguir siendo aliados, algunos con más críticas que otros, del gobierno nacional. El pago de los salarios ya empezó a ser prioridad y, en varios casos, la continuidad del sistema jubilatorio está puesto en tela de juicio por la desfinanciación galopante de todas las cajas estatales.
En este tramo del período presidencial, todos son interrogantes. El sistema K que describió Claudio Zuchovicky tiene clarísimos ganadores y perdedores. Los de la parte de arriba tendrán los beneficios producidos por toda guerra, en la que Argentina queda siempre afuera pero con recursos imprescindibles. En cambio, la “patita” que da hacia abajo es terrible y es la que mayor empleo contiene y destruye.
La semana pasada, los intendentes y los legisladores discutieron con las autoridades provinciales bonaerenses porque debido a la crisis consideraban imprescindible modificar las condiciones de los fondos especiales autorizados para los municipios. Todos tienen un fin específico, desde Seguridad hasta Obras Públicas, pero hoy lo urgente es pagar sueldos. La mayoría quedo con una plantilla sobredimensionada producto de la “plata fácil” del gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, pero ahora saben que si cortan ese salario, que en algunos casos es casi un subsidio de indigencia, esas personas no tendrán, por mucho tiempo, como reemplazar ese ingreso.
“La proyección es mala, malísima, pero por ahora creo que exageran. Los recursos están en el mismo nivel del año pasado a esta altura del año”, expone Marcelo Daletto, metódico lector de los datos oficiales bonaerenses.



