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Javier Milei opinó sobre la bandera de Malvinas que mostraron los jugadores mientras la FIFA planea una sanción

Tras el histórico triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en el Mundial 2026, los jugadores desplegaron una bandera por la soberanía de las Islas Malvinas.


La épica victoria de la Selección argentina por 2-1 ante Inglaterra en las semifinales del Mundial no solo dejó una huella en lo deportivo, sino que desató un nuevo e inesperado capítulo de tensión diplomática y deportiva. Minutos después del silbatazo final, los futbolistas argentinos celebraron en el césped desplegando una bandera blanca con letras negras y una frase contundente: “Las Malvinas son argentinas. La acción encendió las alarmas en el Reino Unido y escaló rápidamente a los despachos de la FIFA.

La postura de Javier Milei ante la posible sanción

En declaraciones a El Observador, el presidente Javier Milei buscó bajarle el tono a la confrontación diplomática y encuadró el gesto de los futbolistas dentro del folclore y la adrenalina propia del fútbol.

"Son cosas que pasan en la cancha con los jugadores. No forman parte del conflicto diplomático. En el peor de los casos, la Argentina recibirá una sanción económica de 30.000 dólares. Lo de los jugadores es entendible, gana la emoción y hace que se discuta una sanción".

Para el mandatario argentino, el episodio no debería pasar de una multa administrativa por parte de la máxima entidad del fútbol mundial, minimizando el impacto de la queja británica en las relaciones bilaterales de ambos países.

El reclamo del Reino Unido: ¿qué dice la FIFA?

Desde Europa la perspectiva es radicalmente opuesta. El gobierno británico, liderado por el primer ministro Keir Starmer, no consideró la exhibición de la bandera como un acto de simple emoción deportiva.

El Topo Gigio de Enzo Fernández segundos después de clavarla al ángulo ante Inglaterra.

Según reportó la cadena británica Sky News, la administración de Starmer presentó un pedido oficial para que la FIFA inicie una investigación formal contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Las claves de este conflicto reglamentario giran en torno a las estrictas normas de la FIFA, cuyo reglamento prohíbe de forma explícita la exhibición de mensajes, imágenes o consignas con contenido político, religioso o personal dentro del terreno de juego. Si bien los antecedentes para este tipo de infracciones suelen saldarse con multas económicas severas para las federaciones implicadas, en esta oportunidad el gobierno del Reino Unido presiona con fuerza para que se siente un precedente claro sobre la neutralidad política en el torneo.