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Guerra fría en el oficialismo: Bullrich piensa y asegura que "no hay riesgo de fractura" con Milei

Luego de que Patricia Bullrich presentara su renuncia al bloque del Senado y en medio de un clima de aguas divididas en Balcarce 50, la dirigenta rompió el silencio para calmar la interna con Javier Milei.


El escenario político en la Cámara Alta se sacudió en las últimas horas tras conocerse que Patricia Bullrich le presentó su renuncia al bloque del Senado a Javier Milei. Sin embargo, en una nueva aparición pública, buscó bajarle el tono a las especulaciones de un quiebre definitivo dentro del oficialismo y garantizó la gobernabilidad de cara a las reformas que se vienen.

“De ninguna manera hay riesgo de fractura. Es un bloque que está consolidado en sus ideas, es un bloque de trabajo que está muy claro”, enfatizó, intentando disipar los rumores de parálisis parlamentaria.

Asimismo, remarcó que las diferencias metodológicas no afectarán el tratamiento de las leyes clave para la gestión: “Hemos votado todos los proyectos que el Ejecutivo ha enviado y no vamos a parar por el Mundial 2026. Hay muchos temas importantes que resolver. El Gobierno tiene varios proyectos que enviar y los vamos a ir resolviendo uno por uno”.

El trasfondo de la disputa: El choque por los pliegos judiciales

La relación entre los líderes del espacio entró en zona de turbulencias a raíz de la postulación de una nueva jueza para el fuero federal. Mientras que Bullrich le había dado el visto bueno a la candidata, el presidente Milei optó por rechazar de cuajo su pliego, generando un fuerte cortocircuito y el consecuente rechazo de la Ministra ante la reacción presidencial.

Pese a este duro contrapunto que derivó en su salida formal de la bancada, Bullrich coincidió plenamente con el diagnóstico de la Casa Rosada sobre la necesidad urgente de reformar las estructuras de los tribunales.

Los ejes del reclamo por la Justicia:

  • Fin de las subrogancias: Se respaldó la postura oficial de "no dejar a la Justicia como está ahora", marcada por parches, retrasos y vacantes sin cubrir.

  • Crisis logística: Criticó con dureza el esquema actual que obliga a "jueces que viajan miles de kilómetros de un lugar a otro" para poder atender los juzgados del interior.

  • Prioridad política: Calificó los cambios institucionales que se están debatiendo como un proceso "muy importante" que el Poder Ejecutivo no piensa postergar.

Con estas declaraciones, el oficialismo intenta reordenar sus filas en el Congreso, demostrando que, más allá de los ruidos de nombres y cargos, la alianza estratégica y el rumbo económico y judicial se mantienen firmes.