En un mundo pornográfico y obsceno, la Argentina se esmera en mostrarse como un país impotente y voyeur
Las despiadadas consecuencias de una guerra coinciden con la Apertura de Sesiones Ordinarias en Argentina, acto que desnuda la actitud de barrabrava
En el vértice que une y separa a febrero de marzo, un espectáculo trágico ganó la atención en todo el planeta. En pantallas de distintos aparatos y tamaños, la guerra con sus imágenes de explosiones y armas sofisticadas muestra un mundo pornográfico y obsceno
La vieja ilustración
En directo o en diferido, el show que despliega la tecnología al servicio de la destrucción, la muerte y la imposición, pone en duda cuestiones que creímos superadas ¿qué significa inteligencia? ¿cual es el propósito del desarrollo? ¿adonde quedó la pretensión surgida en la ilustración, aquella en que la razón se impondría sobre las pulsiones primitivas y hasta sobre los caprichos de la naturaleza?
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Cine con perfume a petróleo
Como si fuese una remake, 35 años atrás, se estrenaba la guerra en vivo y en directo, desde Kwait. Una coalición de países de Occidente, liderados por Estados Unidos, formularon una acción bélica sin precedentes, para expulsar a Hussein del emirato contiguo a Irak. Incluía título: “Tormenta Perfecta” y por primera vez se pudo asistir a distancia a una contienda, sin que implicara algún riesgo. El incipiente desarrollo de comunicación satelital puso ante los ojos de los habitantes de todo el Globo lo que ocurría en el Golfo Pérsico. Claro, sólo las escenas que quisieron exhibir. La defensa de ese líquido que siempre se estaba por acabar fue el argumento de aquella guerra que duró algunos días del lejano principio de 1991. Petróleo, líquido oscuro que aún despierta la sed de poder, aunque se lo oculte detrás de propósitos altruistas y liberadores
Otro capítulo de una serie de terror
En la misma región de aquella “Tormenta Perfecta”, marzo del 2026 debuta con “Operación Furia Épica”, título para la guerra desatada de la alianza Estados Unidos e Israel contra la república de Irán. El gran país asiático, gobernado desde 1979 por una teocracia liderada por la corriente chiita, constituye una amenaza para los intereses del país que, en enero, hizo una incursión en otro país soberano, y sustrajo al presidente en ejercicio, Nicolás Maduro, país que casualmente tiene la reserva de petróleo más abundante, aunque extraerlo ahí no sea tan fácil
Irán por la libertad
El régimen iraní dista de ser un sistema apetecible para quienes defienden la libertad individual y propugnan por la democracia. Irán es señalado como un Estado criminal, que somete a la población a estándares morales dictados por el clero chiita, y que se ha cobrado la vida de miles de civiles por desobedecer las rígidas exigencias religiosas, y por rebelarse contra la autoridad. Seguramente muchos desean que termine ese régimen, aunque difícilmente puedan sentirse protegidos por los generosos salvadores que, además de aniquilar a las cúpulas del régimen, provocaron la muerte de al menos 153 en la Ciudad de Minad, en una escuela, la mayoría, chicas estudiantes. Tal como lo señalaba Zygmunt Bauman, el imperio de las desigualdades convierte los asesinatos en “daños colaterales”, como si eso impidiera el sufrimiento de las víctimas.
Soportar lo inadmisible
El antiguo adagio que explica que en una guerra la primera víctima es “la verdad”, hoy adquiere mayor relevancia, contrariamente a lo que suponía el devenir del desarrollo tecnológico. Distinguir verdad de mentira; discernir qué es una tragedia humanitaria y qué un fragmento de una serie o una fake news, resulta prácticamente imposible, lo que no justifica que se festeje cuando mueren personas inocentes a mano de los que se disfrazan de buenos. Hasta en la desproporción de la información puede advertirse que hay humanos con derecho a la vida y seres desechables, como las víctimas de esta nueva guerra que nadie sabe cómo ni cuándo puede concluir
La música de oriente que llega a occidente
Por esta contienda de vieja data pero de reciente estallido, el gobierno argentino se pronunció enfáticamente contra el país asediado, apoyando acríticamente el accionar de las fuerzas armadas de EEUU e Israel, algo que otros países han observado como imprudente. Resulta inquietante que haya sido un argentino israelí, Daniel Barenboin junto al intelectual palestino Edward Said, quienes desde 1999 se propusieron acciones concretas para encontrar instancias de paz entre judíos y árabes, desde el diálogo y la armonía que promueve la música. En 1999 crearon la orquesta West-Eastern Divan, inspirados en la monumental obra de Goethe del mismo nombre y que, justamente, rescata el encuentro de las culturas del Este y del Oeste, destacando la belleza de las muchas coincidencias entre ambos pueblos. Hoy el gobierno argentino festeja el sonido de las explosiones
De los gritos del espanto a los espantosos gritos en Diputados
Con un discurso hostil, más afín a las conductas de adolescentes en el UPD que a las de un presidente en ejercicio, ayer, Javier Milei dio inicio a la Asamblea de Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación. Pudiendo exhibir victorias legislativas contundentes, prefirió una actuación que fomenta la división, la aversión y que provoca vergüenza en muchos argentinos, incluido quien esto firma.
Engolando la voz de modo infantil, insistió en insultar a legisladores de la oposición, adversarios ocasionales. De la misma manera que dicta elogios superlativos hacia personas a las que insultó públicamente en campaña, como los casos de Bullrich, Caputo y Sturzenegger, calificó con sobrenombres ridículos a diputados de otras fuerzas. Innecesarios rótulos que denigran ese ámbito, Cámara en la que por mucho menos que eso, y para defender el honor, se desafiaron a duelo John William Cooke y Arturo Frondizi, en la vital democracia de la década de 1950. Y no es una remembranza nostálgica, es poner en consideración que la política no siempre ha sido un asunto de personajes bizarros e indolentes
Instrucción artificial
La alusión pedante que hace Javier Milei sobre sus inspiradores abre dudas. La mención a Alexis de Tockeville, al menos, colisiona con su discurso en el que hace gala de una superioridad (estética y ética) avalada por la mayoría. En otro tramo aborda la moral y se ufana de ser un discípulo de Adam Smith, sin embargo, la contestación violenta y descalificadora cuando le mencionaron el tema ANDIS, asunto que, como lo del caso $LIBRA no abordó (es de toda lógica) resulta incompatible con los postulados del escocés. Contradicciones bien parecidas a las que suele arrojar la Inteligencia Artificial. La explicación que dio frente a sus políticas de apertura de importaciones y posible desempleo y caída de la actividad industrial, merecen no un capítulo, sino una serie completa en Netflix, aunque podría interpretarse como plagio de “Desde el jardín”, recomendable novela de Jerzy Kosinski
La forma determina el fondo
La forma que elige Milei para sus discursos y manifestaciones impide considerar sus proyectos como posibles y beneficiosos, excepto para fanáticos que aplauden sus agresiones y para los pensadores hepáticos, cada vez más de moda. Habla de reforma política para transparentar el financiamiento de los partidos, algo que cualquier persona decente festejaría, pero omite que debió reemplazar a su candidato Espert, súbitamente, porque estaba bancado por alguien vinculado al tráfico de drogas. Revela un plan para mejorar la educación y describe la situación que atraviesan los alumnos, con severas dificultades para comprender textos, y él necesita leer para articular algo más o menos coherente, y se equivoca con una frecuencia insoportable. Sostiene que la moral será uno de los pilares de su política, mientras sostiene que los sueldos se han triplicado en dólares, una falacia que irrita a cualquier trabajador
Anestesia institucional
Como si acabara de asumir, volvió a echarle la culpa de todos los males a los gobiernos anteriores haciendo hincapié y alusión a la situación procesal de la ex presidenta y vice Cristina Kirchner, gritando con fervor varias veces “chorra”. Más allá de la sensibilidad que esto despierta, tema que sin dudas le ha generado beneficios de adhesión también en lo electoral, despierta la atención ver a la raquítica Corte Suprema de Justicia de la Nación, en pleno, cuando Milei se dirigía hacia el sector que ocupaban los legisladores de la oposición, a quienes señaló como “asesinos” y chorros. Una imputación de ese calibre de ninguna manera puede quedar en la anécdota. Un presidente legítimo sindica como asesinos a personas dentro del recinto, en el que están presentes las máximas autoridades del otro poder que completa la República. Los epítetos “cavernícolas”, “débiles mentales”, “burros”, “ignorantes”, son etiquetas típicas que utiliza una persona de escasa estatura intelectual y dudosa calidad moral, pero el asesinato está claramente tipificado y es uno de los delitos más gravosos, por lo cual sería esperable que la Justicia actúe. Ante la probabilidad más certera de que esa imputación sea falsa, también es el Poder Judicial quien debe cumplir su rol. Si la amenaza “el que las hace las paga” cobrara vigencia, no sería gratis degradar la investidura presidencial

