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El vocero de Javier Milei explicó sus dichos sobre que Argentina sea "un país bananero": "Yo no dije eso"

En conferencia de prensa, Adrián Ravier, rompió el silencio acerca de sus cuestionamientos sobre el supuesto uso político de la causa Malvinas, en medio de las semifinales del Mundial ante Inglaterra.

Adrián Ravier encabezó una nueva conferencia en Casa Rosada

Adrián Ravier encabezó una nueva conferencia en Casa Rosada

El vocero de Javier Milei buscó desmentir la polémica en torno a sus expresiones sobre que “Argentina es un país bananero”, en medio del debate público sobre si había que politizar el reclamo de soberanía de las Islas Malvinas durante las semifinales del Mundial ante Inglaterra.

“En relación con mis afirmaciones, niego contundentemente haber dicho alguna vez que la Argentina era un país bananero”, sentenció Adrián Ravier este martes en conferencia de prensa.

“Yo nunca dije eso. Es una interpretación de muy mala fe de algunos periodistas y algunos titulares en algunos diarios, que incluso me ponen entre comillas una frase que yo nunca dije. No digo que sean todos los diarios, ahora digo lo que lo que lo que expresé, pero de ninguna manera yo jamás dije que la Argentina era un país bananero. Lo que dije era un condicional de que, si Argentina era un país bananero, nosotros no íbamos a poder, digamos, pelear por las Malvinas o conseguir, o recuperar las Malvinas como todos queremos”, explicó el portavoz

Para el sucesor de Manuel Adorni, “la posibilidad de recuperar Malvinas es mayor” mediante la labor diplomática de la gestión libertaria. “Digamos, cualquiera que lea mi posteo completo, yo creo que ve el espíritu muy claro de cuál era la idea, cuál era el espíritu del mensaje que yo quería dar. De ninguna manera sostuve que la Argentina es un país bananero, no lo pienso, es algo que tampoco dije, pero claramente ha habido mala fe en algunos titulares que mucha gente leyó, y después, obviamente, me atacó”, recalcó.

La pancarta con la frase

La pancarta con la frase "Las Malvinas son Argentinas" hizo que aumentaran las búsquedas en Google sobre las Islas.

“Y lo entiendo, porque, si uno lee los titulares, parece que dije cosas que no dije, pero le pido a todos los argentinos que estén interesados en este tema que lean mi posteo completo para ver, digamos, la idea. Yo creo que, yendo ahora al tema de los jugadores, en el mundial de fútbol, claramente, nosotros, como liberales, respetamos la libertad de expresión, pero, además, el gobierno apoya todo tipo de expresión de los argentinos en declarar una y otra vez que las Malvinas son argentinas”, indicó el funcionario, quien aseguró que hubo medios que tergiversaron y editaron los dichos al respecto del presidente.

Según Ravier, algunos medios “están colaborando con la violencia que después se ve en la sociedad, porque también poner titulares que después generan tanto rechazo de parte de algunas personas respecto de quienes supuestamente dijeron esas cosas, alimenta un enojo que realmente se está alimentando desde los medios”.

El posteo de Ravier sobre Malvinas

"Siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas. Si logramos que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores. La única vía es la diplomática, y el respaldo internacional es clave.

En los últimos días, un reconocido columnista de The Guardian sostuvo que incluso desde el Reino Unido hay quienes reconocen que las Islas Malvinas “no pueden seguir siendo británicas para siempre” y que tarde o temprano habrá que retomar las negociaciones. (The Guardian) Durante el Mundial, la reivindicación argentina volvió a tener una enorme visibilidad internacional tras la victoria frente a Inglaterra y la bandera desplegada por nuestros héroes de la Selección con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”.

Además, hace pocas semanas, la OEA volvió a exhortar al Reino Unido y a la Argentina a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía. La fortaleza de un reclamo internacional depende también de la fortaleza del país que lo sostiene".