El peronismo tiene la llave en la Legislatura porteña: por qué se frena el plan de LLA para eliminar las PASO en CABA
Se impone con número al retener un tercio de los votos. Por ahora, esquivas definiciones en medio de interna que demora candidatos en la Ciudad de Buenos Aires.
Esta semana, la legisladora porteña Pilar Ramírez, jefa del bloque La Libertad Avanza, se refirió a la posibilidad de una alianza electoral con el PRO. La diputada insistió en que aún falta mucho para las elecciones y explicó, ante los micrófonos radiales, que por ahora el PRO y LLA son “dos partidos diferentes”.
“Llegado el momento, vamos a ver si estamos para ir en una alianza o no”, dijo la legisladora, que se referencia con Karina Milei, y que "hay otras cuestiones que discutir", en esa dirección como “la eliminación de las PASO” algo sobre lo cual, dijo Ramírez, el PRO no se definió.
El obstáculo numérico y el peso del peronismo en la Legislatura
Una razón numérica lleva a pensar que, aún de acuerdo la LLA y el PRO, tendrían un obstáculo difícil de sortear, como es la cantidad de votos necesarios para cambiar la ley electoral en la Ciudad de Buenos Aires.
Las normas electorales en el distrito porteño deben aprobarse con dos tercios de los votos: es decir, de las 60 bancas, se requieren 40 para modificar la ley electoral; y de ahí que el peronismo, bloque Fuerza por Buenos Aires, retenga, a partir de las elecciones de 2025, veinte bancas, es decir un tercio del recinto. Por ahora, tampoco se viene pronunciando, envuelto en su propia interna, pero la bancada, que conduce la legisladora Claudia Neira, no estaría pensando en la eliminación, más si la realización de las primarias podría resolver la cuestión doméstica en torno a la definición de candidatos.
Con los 20 votos, entonces el peronismo puede frenar el proyecto que la legisladora Ramírez presentó a principios del ciclo parlamentario, este año.
Lo que sucede es que, quitando los 20 votos del peronismo, los 40 que quedan deberían estar de acuerdo en modificar la ley electoral, pero simplemente con que los dos legisladores de la izquierda, por ejemplo, opinen en contrario, se cae la posibilidad de un cambio.
El antecedente de la suspensión y el rol del jefe de Gobierno
En las elecciones pasadas, que fueron para la renovación de la mitad de las bancas porteñas, 30 de 60, las PASO fueron “suspendidas”. La medida, que a propuesta de Jorge Macri se aprobó en la Legislatura porteña, fue específicamente para ese momento, para esa elección.
Para la próxima elección local, como se ve, condiciona el peronismo. Si bien aún es temprano para definiciones, habrá que ver también cuántas veces irán los porteños a las urnas.
Ese calendario no solo se moverá si vuelven a suspender o no las primarias; tiene que ver también en el modo en que se realicen los comicios.
En ese sentido y de acuerdo a la ley electoral de la Ciudad de Buenos Aires, es el jefe de Gobierno el que convoca a las elecciones locales. De esa manera Jorge Macri podrá llamar a elecciones porteñas que se realicen en forma conjunta con las elecciones nacionales o en otra fecha.
Si se tratara de elecciones locales separadas de las nacionales, se definirán jefe y vicejefe de Gobierno, 30 legisladores porteños y 7 comuneros por cada una de las 15 comunas en que se divide la Ciudad de Buenos Aires. Si las elecciones locales y nacionales fueran conjuntas, también se votará por presidente y vice y diputados nacionales por el distrito.