Las claves del escrito de Manuel Adorni: justificó su patrimonio en dólares, Bitcoin y servicios fuera del circuito formal
El exjefe de Gabinete respondió al cuestionamiento del fiscal Gerardo Pollicita, quien, tras analizar las declaraciones juradas y el visible nivel de gastos del exfuncionario y su esposa, identificó una diferencia en pesos y dólares de gastos comprobados.
Manuel Adorni y su esposa Bettina Angeletti.
Instagram @madorniPocas horas antes de que venciera el plazo de la prórroga para consignar la justificación de sus bienes, la defensa de Manuel Adorni presentó un escrito donde detalló cada movimiento bancario de ingreso y egreso de fondos, tanto en moneda local como extranjera, así como también de los préstamos que tomó y las refacciones a sus viviendas.
En el escrito al que accedió MDZ, el defensor Matías Ledesma señaló que “Manuel Adorni es contador público, y Bettina Angeletti es licenciada en Administración de Empresas” y que, desde que ambos se recibieron y comenzaron a ejercer su profesión, y hasta que ingresó a la función pública el 10 de diciembre de 2023, “prestaron de manera regular servicios de asesoramiento profesional”, contable y financiero, en el caso de Adorni, y de gestión y administración de empresas, en el caso de Bettina Angeletti, “por fuera del circuito bancario y financiero formal, modalidad que les permitió sostener una capacidad de ahorro sensiblemente mayor a la que hubiese resultado de canalizar esos honorarios por los circuitos habituales”.
Los dólares en efectivo y la venta de activos
La defensa indicó que los US$565.000, US$513.000 y US$388.961,52 declarados en distintos ejercicios bajo el concepto de “venta de activos” no provienen de la venta de un inmueble u otro bien físico, sino de la liquidación de ocho direcciones de Bitcoin.
El argumento central es que esas tenencias fueron adquiridas entre 2014 y 2017 y liquidadas entre 2017 y 2018, es decir, años antes de que Adorni ingresara a la función pública en diciembre de 2023. La defensa identifica ocho direcciones que habrían generado US$591.544,61 y sostiene que la titularidad fue acreditada mediante una constatación notarial de las claves privadas.
A partir de allí, Adorni plantea que los dólares que aparecieron luego en sus declaraciones juradas son la transformación progresiva de un activo que ya existía antes del período investigado.
Los préstamos con Silvia Pais y Norma Zuccolo
Para los abogados de Adorni, se trató de mutuos privados cuya validez no exige escritura pública ni registración especial. Sostiene que ambos préstamos fueron declarados en las propias declaraciones juradas impositivas de Adorni y que ese elemento constituye, según su interpretación, respaldo suficiente para acreditar la existencia de las obligaciones.
Además, invocó la relación familiar, en particular respecto de Silvia Pais, para explicar por qué no existirían contratos con mayores formalidades.
La Jeep Compass
Frente a la consulta sobre los $21,5 millones atribuidos a la compra de una Jeep Compass, la defensa sostuvo que no existió una compra por ese monto en efectivo, sino una permuta por un Renault Captur que el matrimonio había adquirido en 2021 y que las únicas erogaciones adicionales fueron dos transferencias de $1 millón, una de Adorni y otra de su esposa, y seis cuotas de $200.000 mediante tarjeta Visa.
El lote de Indio Cuá
La compra del lote 380, según la defensa, costó USD 120.000: USD 100.000 fueron financiados mediante un mutuo con garantía hipotecaria sobre el inmueble de la calle Asamblea y US$20.000 fueron abonados en efectivo bajo custodia de Bettina Angeletti.
La defensa también explicó que la posterior rectificación de la declaración jurada incorporó el 50% del activo y el 50% del pasivo hipotecario a nombre de cada cónyuge. Para Adorni, esa modificación no constituye una maniobra de ocultamiento, sino una corrección de la composición patrimonial del matrimonio.
La remodelación de la casa de Indio Cuá
El fiscal Pollicita había requerido explicar los fondos destinados a una remodelación que el contratista Matías Tabar había situado en torno a los USD 245.000. La defensa sostiene que el desembolso real fue considerablemente menor.
- US$175.000 como pagos efectivamente detectados por el estudio contable.
- US$174.954,58 como valor técnico de la obra calculado por un perito arquitecto.
- Una diferencia de apenas US$45,42 entre ambas cifras.
- Una cifra superior atribuida al contratista que, según la defensa, contiene errores, inconsistencias y conceptos que no corresponderían a la obra.
Entre las objeciones a la documentación de Tabar, Matías Ledesma mencionó errores aritméticos, diferencias entre dos planillas, ítems sin comprobantes, partidas sin fecha, remitos anteriores al comienzo de la obra, materiales enviados a domicilios diferentes, notas de crédito incorporadas como gastos, facturas emitidas a nombre del propio contratista, falta de presupuestos comparativos, dos mamparas que no habrían sido instaladas y ausencia de dirección técnica independiente.
La compra y los muebles del departamento de Caballito
La defensa de Adorni señaló directamente que el dinero pagado a Matías Tabar por los muebles del inmueble de Miró 550 habría salido de los mismos ahorros en dólares cuya procedencia se explica en el primer punto .
Por otra parte, destacó que los US$30.000 entregados en efectivo para la compra del inmueble de Miró 550 provinieron también de los dólares ahorrados previamente y explicados mediante la operatoria con activos virtuales.
Ingresos exentos y herencia
Ledesma indicó que los $73 millones de 2025 corresponden, según la defensa, a la venta por US$50.000 de un inmueble, ubicado en la ciudad de La Plata, recibido por herencia del padre de Adorni. En tanto, los $10.211.200 que aparecían como bienes recibidos por herencia, legado o donación serían un ajuste contable correspondiente al 50% de los US$20.000 aplicados a la compra del lote de Indio Cuá.
Viajes, alquileres y gastos familiares
Para los abogados de Manuel Adorni, el dinero utilizado en este apartado más expensas y gastos escolares provino de dos fuentes: los ahorros en dólares previamente explicados y los ingresos declarados del matrimonio.
El uso de terceros para pagos y compras
Pollicita había pedido explicar por qué aparecían terceras personas realizando compras o movimientos vinculados con Adorni. La defensa responde que se trató de una forma de asistencia administrativa y personal, especialmente por parte de su secretaria Gisela Kocsis, además de Laura Schiuma y su amigo Luis Enrique Aluju.
Ante ello, Adorni explicó que:
- Kocsis gestionaba compras, retiros de efectivo y pagos por razones prácticas.
- Adorni le reintegraba el dinero.
- Schiuma le prestó una tarjeta para una compra puntual y recibió el efectivo posteriormente.
- Aluju utilizó extensiones de tarjetas de Adorni, pero —según la defensa— él mismo pagaba sus consumos.
- Un proyector comprado desde la cuenta de Mercado Libre asociada a Adorni habría pertenecido a Aluju, quien explicó que lo compró con dos tarjetas propias.
La operatoria con criptomonedas
La defensa sostiene que la actividad con Bitcoin se inició mucho antes de que Adorni fuera funcionario y que las ocho direcciones analizadas registran movimientos entre octubre de 2014 y septiembre de 2018.
Respecto de las direcciones de las redes TRON y otras redes, cuestiona que el fondeo de las comisiones permita demostrar propiedad o control. También plantea que una de las direcciones señaladas por la Fiscalía había sido difundida públicamente por Adorni para recibir donaciones con fines benéficos.
Por otra parte, Ledesma también cuestionó la atribución de determinadas direcciones; el uso de “clusters”; la metodología de Chainalysis; la falta de identificación de titulares de determinadas direcciones; la imposibilidad de conocer quiénes son algunos clientes de Binance; y la utilización de operaciones de fondeo como indicio de control.
En particular, sostuvo que las direcciones DPT4 y DPT5 no fueron atribuidas a ninguna persona por el propio informe de SIFRAI, por lo que exigirle a Adorni una explicación sobre ellas constituiría, según la defensa, una prueba de imposible producción.
La conciliación entre ingresos y gastos
La defensa presentó una reconstrucción semestral de los ingresos y gastos del matrimonio para 2024, 2025 y el primer semestre de 2026. La conclusión que intenta demostrar es que los gastos fueron cubiertos mediante:
- el salario de Adorni;
- los ingresos de Bettina Angeletti;
- rendimientos financieros;
- y la utilización de los ahorros en moneda extranjera explicados en el punto 1.
La conclusión de los abogados de Adorni es que “no existió ningún semestre en el que los consumos o inversiones superaran los recursos disponibles del matrimonio”.
Facturas que no podían ser conciliadas
La Fiscalía había señalado 20 comprobantes por $6.525.162,42 y 16 facturas de Prosegur por $2.418.946,84 cuyos pagos no coincidían con los movimientos bancarios, tarjetas o plataformas. Ante ello, los abogados de Adorni señalaron que, mediante una revisión individual de las operaciones, explicaron en cada caso si se trató de pagos en efectivo, con tarjeta, transferencias, operaciones anuladas o consumos que podían identificarse con otra operación.
El objetivo del planteo es demostrar que la falta de coincidencia automática entre factura y movimiento bancario no implica necesariamente que el gasto haya sido financiado con fondos de origen desconocido.
Las deudas con Banco Galicia
Para la defensa, los pasivos de $6.429.000 y $3.903.000 no existían como obligaciones efectivamente vigentes y ambas fueron incorporadas por error material en la declaración jurada inicial y luego eliminadas mediante las declaraciones rectificativas. Además, remarca que esas partidas no fueron incorporadas por la propia Fiscalía a la ecuación utilizada para calcular el presunto déficit patrimonial.
Los honorarios de la escribana y los consumos de la madre de Adorni
La defensa sostiene que los honorarios cobrados por la escribana Adriana Nechevenko fueron pagados en efectivo con los fondos previamente explicados.
Que las facturas hayan sido emitidas a nombre de Bettina Angeletti —explica— se debe a que fue ella quien realizó los trámites ante la escribanía, no a que hubiera afrontado las operaciones con fondos propios no declarados.
Por otra parte, Silvia Pais, madre de Adorni, utilizaba extensiones de tarjetas vinculadas a su hijo y que ella misma cancelaba sus consumos realizando depósitos por el total en la cuenta de Adorni antes del vencimiento de los resúmenes, por lo que la defensa pidió que no se computen como gastos suyos consumos que fueron financiados por terceros.
La factura de $4,68 millones por un supuesto vehículo y la transferencia de $1,76 millones
Adorni negó que él o su esposa hayan comprado un auto no declarado en lo que va de año y afirmó que el único cambio de automóvil del período fue la permuta del Renault Captur por la Jeep Compass realizada en 2024 y que la factura de Detroit 1925 consultada por la Fiscalía no fue recibida ni pagada por ninguno de los dos.
Sobre la transferencia de $1.762.068,85 recibida desde la cuenta de Bettina Angeletti, el exfuncionario remarcó que no constituyó un ingreso nuevo, pues, según señaló en el escrito, había transferido previamente ese mismo monto a su esposa por error y que ella se lo devolvió minutos después. Por eso, según la defensa, la operación se neutralizó y no incrementó el patrimonio.
Las mejoras del departamento de Caballito y de la casa de Indio Cuá
La defensa explicó la diferencia de $92.625.000 entre la valuación de la mitad del inmueble ubicado en la calle Miró al 500 declarada por Adorni y la registrada por su esposa. Tras asumir una obligación de US$62.500 con Pablo Feijoo. Convertida al tipo de cambio utilizado en la declaración jurada, esa suma equivale a $92.625.000 y fue contabilizada simultáneamente como activo y pasivo.
Sobre la casa ubicada en un barrio cerrado de la localidad de Exaltación de la Cruz, Adorni enfatizó a través de su defensor que tanto la valuación de la obra como el origen de los fondos quedaron explicados mediante el informe contable, el análisis de la documentación de Tabar y la pericia arquitectónica.

