El Gobierno retomó el diálogo con Pekín y Javier Milei viajaría este año a China
Pablo Quirno afirmó que “se están terminando las conversaciones” para oficializar el viaje. Ocurre a pocas semanas de nuevas tensiones con el gigante asiático y funcionarios libertarios.
Javier Milei y Xi Jinping
El canciller Pablo Quirno afirmó que se ultiman detalles para confirmar el viaje de Javier Milei a China a finales del 2026.
A pesar de la absoluta afinidad de la gestión libertaria con Estados Unidos y algunas tensiones con Pekín en el último tiempo, el Gobierno sostiene su vínculo comercial con el gigante asiático y pretende potenciar su relación con Xi Jinping.
“Estamos terminando conversaciones juntamente con China, o sea, tenemos una excelente relación comercial con ellos y estamos terminando de definir ciertos aspectos para confirmar la visita”, señaló el funcionario, en diálogo con MDZ y otros medios presentes a la salida de un evento en el Palacio Libertad.
“Argentina hoy tiene un déficit comercial con China, pero hay países de la región que no lo tienen producto de, justamente, de esta estabilidad que han ofrecido los propios países a sus exportadores, y eso es a lo que aspiramos”, agregó.
“Obviamente vamos a viajar, yo voy a viajar como responsable del comercio internacional, también con el ministro Caputo, y con la secretaria general de la presidencia”, cerró el ministro de Relaciones Exteriores.
El viaje se concretaría en medio del pleno alineamiento pleno de la gestión libertaria con Estados Unidos y luego del guiño de Donald Trump sobre el reclamo de soberanía de las Islas Malvinas.
La relación diplomática con China tuvo un nuevo momento de tensión luego de que Juan Pablo Carreira, director de Comunicación Digital del Gobierno y responsable de la Oficina de Respuesta Presidencial, responsabilizara públicamente a China por la tragedia ocurrida en la frontera con Nepal. En una publicación en su cuenta personal de X, el funcionario sostuvo que una empresa estatal china construía una megaobra hidroeléctrica junto a un glaciar y atribuyó el desastre a fallas de la organización estatal de la actividad industrial. Además, vinculó el episodio con otros desastres que atribuyó al Partido Comunista Chino y concluyó: “El comunismo mata. El Partido Comunista vestido de ‘empresario’ mata”. La acusación, sin embargo, no fue respaldada por información oficial que estableciera esa relación causal.
Beijing reaccionó con dureza y llevó el conflicto al plano diplomático. La Embajada china en Buenos Aires acusó al funcionario argentino de difundir “rumores” motivados por “prejuicios ideológicos sesgados” y le exigió que “cambie de actitud de inmediato” y deje de “politizar o instrumentalizar las catástrofes naturales”, al advertir sobre posibles daños en las relaciones y la cooperación entre ambos países. La Cancillería china posteriormente convocó al embajador argentino en Beijing, Marcelo Suárez Salvia, para transmitirle formalmente su malestar.