El gobierno de Axel Kicillof oficializo el CUD: cómo se distribuirán los fondos a los municipios
El ministro de economía de Axel Kicillof dio a conocer cómo será la distribución de los fondos coparticipables de la provincia a los 135 municipios. Quiénes son los ganadores y perdedores en el reparto del CUD.
Axel Kicillof oficilaizó el reparto de fondos coparticipables bonaerenses a los municipios. Enojo de intendentes, acusan al gobernador de hacer un reparto "discrecional" a municipios "amigos".
La oficialización por parte del gobierno de Axel Kicillof del Coeficiente Único de Distribución (CUD) - el número mágico que esperan los 135 intendentes bonaerenses para poder diagramar el mapa de gastos- para el ejercicio 2026, que como todos los años configura un escenario de tensiones entre la provincia de Buenos Aires y los municipios.
El CUD, el número mágico establecido por la administración de Axel Kicillof
Desde el Ministerio de Economía bonaerense, comandado por Pablo López uno de los principales generales de Axel Kicillof, se publicaron los índices que regirán el reparto del 16,14% de la masa coparticipable provincial entre los 135 municipios.
Esto se da en un contexto donde la billetera del gobierno nacional se abre solo para entregar a la provincia de Buenos Aires lo establecido por la Ley de Coparticipación Federal, motivo por el cual cada milésima del CUD se transforma en un campo de batalla para los intendentes, quienes ven en estos fondos coparticipables el único oxígeno posible para sostener sus administraciones.
La actualización técnica de este año termina siendo, como todos los años, una redistribución de poder real, casi comparable con “el látigo y billetera” de la presidencia de Néstor Kirchner para “torcer” a su favor las voluntades de intendentes y gobernadores. Por lo cual, mientras algunos municipios celebran subas de dos dígitos, otros enfrentan recortes que representan la pérdida de una masa salarial completa por la distribución del CUD.
Esta disparidad reavivo las críticas de los jefes comunales, especialmente opositores a la administración de Axel Kicillof por el reparto de estos fondos coparticipables, quienes denuncian que el sistema actual castiga la eficiencia y profundiza la asfixia financiera de los municipios que no logran "inflar" sus estadísticas sanitarias.
Ganadores y perdedores en un tablero fragmentado
El reparto del CUD dejo ganadores y perdedores. Entre los ganadores se encuentran principalmente municipios del interior bonaerense como: Chacabuco, encabeza la lista con un incremento del 15,68%, seguido por Campana (+12,50%), Capitán Sarmiento (+10,62%) y Exaltación de la Cruz (+10,55%). Estos distritos capitalizaron mejoras en sus indicadores de servicios básicos y producción sanitaria, motores principales del cálculo.
Mientras tanto, en la zona AMBA, el panorama es un poco más matizado. La Plata se consolido, bajo la administración de Julio Alak – sería el elegido por Axel Kicillof para ocupar el Sillón de Dardo Rocha en el 2027-, como el gran vencedor político y financiero al trepar al segundo puesto del ranking provincial.
En contraste está La Matanza, que sufrió una caída relativa del 1,87%. Aunque parezca una cifra menor, para el presupuesto del intendente matancero, Fernando Espinoza, está baja implica una merma de miles de millones.
En la otra vereda se ubican municipios como San Isidro, Ezeiza, Pinamar y Leandro N. Alem que sufrieron el "hachazo" máximo permitido por ley; que representa una caída del 5%; algo que obligaría a los jefes comunales de esos distritos a reformular partidas, entre otras, para seguridad, salud y asistencia social.
El factor salud: el motor que define el CUD
Para entender por qué hay municipios que ganan o pierden en la distribución del CUD, hay que mirar los hospitales municipales, ya que el 37,1% del CUD se define por la producción en salud (camas ocupadas, consultas y egresos), un indicador que suele ser objeto de auditorías cruzadas. Y el resto del índice se reparte entre población (36%), la inversa de la capacidad tributaria (13,3%) —que busca compensar a los distritos más pobres— y la superficie territorial (8,7%).
Esta estructura explica tendencias de largo plazo. Municipios como Escobar en la última década tuvieron un crecimiento meteórico del 141%, mientras que otros como General Pueyrredón (Mar del Plata) o Merlo acumulan años de retrocesos.
El sistema cuenta con el "blindaje" que da la Ley provincial 15.394 que impide caídas superiores al 5% anual, pero para distritos que vienen perdiendo terreno sistemáticamente, como Vicente López o San Isidro, el techo de caída para el próximo año será aún más estrecho (2,5%), anticipando un horizonte de recursos cada vez más magros.
El reclamo de los intendentes: "Faltan fondos para sueldos"
La realidad de estos números se traduce en una confrontación política. En las últimas semanas, un nutrido grupo de intendentes de la UCR y el PRO elevo el tono de sus quejas al gobierno de Axel Kicillof.
La caída del CUD, sumada a las deudas que el IOMA mantiene con los centros de salud municipales, genero un combo explosivo en los municipios, gobernados fundamentalmente por la oposición. "La baja en la coparticipación este año equivale a casi un mes de sueldos para nuestros empleados", dijo un intendente radical a MDZ anticipando que ira a la gobernación para pedir una “ayuda financiera”.
Los intendentes denuncian, desde el primer mandato de Axel Kicillof, que la Provincia distribuye recursos con criterios que no reflejan la realidad social actual. La crítica se centra en que los fondos se licúan, no se entregan en tiempo y foma, dejando a los municipios al frente de responsabilidades provinciales como la seguridad y el mantenimiento escolar.
El Fondo de Fortalecimiento como tabla de salvación
Ante la crisis, la esperanza reside en el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal. Fruto de una dura negociación legislativa, este fondo dispone de $350.000 millones garantizados a los municipios.
Los intendentes recibirán el 70% ($245.000 millones) de forma automática según el CUD. Este auxilio llegará en cinco cuotas y será de libre disponibilidad para cubrir atrasos de tesorería o financiar proyectos.
Para dimensionar el impacto, es necesario traducir los porcentajes a plata. La brecha entre las cabeceras del conurbano y los pequeños pueblos es abismal:
- Los que más reciben: La Matanza percibirá aproximadamente $16.128 millones, seguida por La Plata ($7.766 millones) y Lomas de Zamora ($5.905 millones).
- Los que menos reciben: En el extremo opuesto, Tordillo recibirá apenas $157 millones, mientras que Pila percibirá $209 millones y Leandro N. Alem unos $273 millones.
La paradoja de la coparticipación bonaerense
Esta diferencia de más de 100 veces entre lo que recibe La Matanza y lo que percibe Tordillo alimenta el malestar del interior.
Los intendentes argumentan que sus costos fijos —como mantener una ambulancia o el alumbrado— no bajan proporcionalmente a su población, convirtiendo la discusión del CUD en un tema de supervivencia administrativa.
Por lo cual, el depósito de la primera cuota en abril será el test de fuego; para muchos municipios, ese dinero ya está comprometido para cubrir las paritarias de los trabajadores municipales. La tensión entre los intendentes y el gobierno de Axel Kicillof es alta; si bien el Fondo de Fortalecimiento Municipal ayuda, no deja de ser una aspirina para tratar un grave problema.



