El Gobierno asegura que Manuel Adorni es inamovible, pero la presión aumenta y un fallo judicial reabre la guerra interna
Nuevas averiguaciones complican al jefe de Gabinete, que todavía cuenta con el apoyo de los hermanos Milei, y un fallo judicial rompe la tregua en la interna.
Manuel Adorni continúa bajo la tormenta, pero firme, según la Casa Rosada.
X Manuel AdorniEl jefe de Gabinete, Manuel Adorni, continúa bajo el fuego de las investigaciones judiciales y periodísticas, pero en Casa Rosada sostienen que es "inamovible". Sin embargo, la presión escala día a día y hay quienes admiten dudas por lo bajo. En ese contexto, un fallo judicial adverso para el Gobierno reabrió la herida de la interna libertaria, que había dictado una tregua provisoria hasta sortear la crisis del vocero presidencial.
El jefe de Gabinete, bajo presión
Tras su última -y agitada- conferencia de prensa, Manuel Adorni tenía pensado dar como zanjada la discusión alrededor de su situación patrimonial. Incluso desde Balcarce 50 le aseguraron a MDZ que el ministro coordinador iba a adelantar para fines de mayo su declaración jurada para acallar las acusaciones en su contra.
Sin embargo, el tema no abandonó la tapa de los diarios pese al respiro que significó el fallo favorable en el caso YPF ante la Justicia de Estados Unidos. La situación se recrudeció este lunes, cuando el periodista del diario La Nación Ignacio Grimaldi dio a conocer los montos y la operatoria por la cual Adorni adquirió su departamento en el barrio porteño de Caballito, donde reconoció vivir la semana pasada.
De acuerdo a los documentos presentados ante el Registro de la Propiedad Inmueble, el jefe de Gabinete y su esposa, Bettina Angeletti, adquirieron la propiedad en la calle Miró a un valor de 230 mil dólares, aproximadamente la mitad del valor del metro cuadrado vigente en la zona. Sin embargo, lo más llamativo fue la operatoria: según el registro, Adorni recibió un préstamo de 200 mil dólares de parte de las dos mujeres -de 72 y 64 años- que le vendieron el inmueble. Consultadas por Grimaldi, ambas admitieron no conocer al vocero presidencial.
En ese marco, el fiscal federal Gerardo Pollicita -quien lleva adelante la investigación por disposición del juez Ariel Lijo- citó este martes a declarar como testigo a la escribana que certificó la operación, Adriana Mónica Nechevenko. La notaria también intervino en la compra de la casa en el Country Indio Cuá en Exaltación de la Cruz en noviembre de 2024 por parte de la esposa del jefe de Gabinete.
El apoyo de la Casa Rosada y las dudas que aparecen
Sin embargo, en los pasillos de Balcarce 50 reconocieron a MDZ que las recientes revelaciones "no cambiaron nada puertas adentro" del Gobierno. Tanto por su doble rol como jefe de Gabinete-vocero, su relación con los hermanos Milei, la falta de un reemplazante claro y el caos que podría desatar su salida, Adorni es considerado "inamovible".
"El que hable de la salida de Adorni, no conoce a Javier y a Karina", había sentenciado otro funcionario a este medio días atrás.
Aun así, en el palacio de Gobierno reconocen un escenario "complicadísimo". Producto de los nuevos capítulos que sigue sumando el escándalo, el oficialismo no logra recuperar el control de la agenda ni impulsar sus propios objetivos ante el Congreso. En su discurso de apertura de sesiones ordinarias, el presidente prometió discutir 90 leyes durante el periodo legislativo, un promedio de 10 leyes por mes. Todavía no se discutió ninguno.
De todas maneras, la mesa política se reunió este lunes y decidió ratificar el apoyo al ministro coordinador. Sin embargo, entre las filas oficialistas aparecen voces tímidas que comparan la situación del vocero con una "papa caliente" y especulan con que "tarde o temprano" podría tener que dar el paso al costado. De momento, la conferencia de prensa prevista para esta semana está en "veremos".
El fallo judicial que rompió la tregua en la interna del Gobierno
En medio de la crisis alimentada por el caso Adorni, el enfrentamiento entre las tribus de La Libertad Avanza se reanudó luego de varias semanas donde flameó la bandera blanca con miras a contener el escándalo.
El casus belli fue un fallo de la Cámara Contencioso Administrativo Federal que obliga al Gobierno a ejecutar la Ley de Financiamiento Universitario impulsada por la oposición el año pasado. Desde el minuto uno, el proyecto impulsado por los rectores universitarios fue considerado "incumplible" por su costo presupuestario.
Para frenar la medida, el Gobierno había promulgado la ley sin autorizar su aplicación con el argumento de que la norma no aclaraba de dónde obtener el financiamiento. Las universidades consideraron la decisión inconstitucional y llevaron la discusión a la Justicia.
Pases de factura y una incógnita a futuro
Buscando contener el conflicto político, el Ejecutivo delegó en el secretario de Educación, Carlos Torrendell, la tarea de tender puentes con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). El objetivo era negociar una nueva ley que reemplace a la anterior que atendiera el reclamo de las casas de estudio sin atentar contra el plan económico libertario.
El proyecto fue enviado al Congreso en las sesiones extraordinarias, pero ni siquiera llegó a ser tratado en comisión. La demora fue leída en un sector del Gobierno como una apuesta del ala menemista para aprovechar la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia para obtener un fallo favorable en tribunales que ahorrara tener que pasar por un acuerdo legislativo.
Cerca de los riojanos manifestaron desconocer esas supuestas tratativas, que atribuyeron a decisiones que corresponden a la mesa política del Gobierno. De cualquier manera, el fallo judicial abrió un nuevo pase de facturas, con cuestionamientos hacia la gestión parlamentaria en relación con un tema particularmente sensible.
El timing es inoportuno. En tiempos de crisis, una tropa dividida dificulta reaccionar con agilidad y de manera coordinada, tal como se vio el año pasado al estallar el escándalo alrededor de las supuestas coimas en Andis. En aquel entonces, el Gobierno logró sortear la tormenta e incluso se impuso con holgura en las elecciones de octubre. ¿Esta vez será igual?




