El debate por la reforma laboral fisura a la CGT y gremios K se reúnen para impulsar un paro
Mientras la conducción de la central obrera mantiene negociaciones con gobernadores, legisladoras y hasta con la propia Casa Rosada, algunos sindicatos combativos ya promueven medidas de fuerza.
La CGT avanzará con medidas contra la reforma laboral
N/AA pocas semanas de que se reanude el debate en el Congreso por la reforma laboral, la CGT mantiene una tensa convivencia. Mientras algunos gremios apuestan a realizarle modificaciones al proyecto del Gobierno, mediante negociaciones con gobernadores, legisladores e incluso con la propia Casa Rosada, otros sectores más combativos de la central obrera se abroquelan en el rechazo y piensan en prontas medidas de fuerza.
Pese a la marcha que en diciembre rechazó la iniciativa libertaria y la amenaza de judicializar los cambios laborales que dispone el Ejecutivo sin casi reformular el proyecto original, hay gremios más relacionados con el kirchnerismo que se rehúsan a encontrarle algún punto medio a la modernización del sistema laboral, y piensan en romper todo tipo de conversación y refutar de plano cualquier expediente similar al que pregona el Gobierno.
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El plan de lucha de la UOM: reunión de gremios combativos y amenaza de paro
En ese marco, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) trabaja en un cónclave de sindicatos combativos y piensa realizar una reunión el próximo miércoles en su sede del centro porteño para amalgamar consensos para realizar un pronto paro, en vísperas del reinicio del debate en el Senado, donde el oficialismo espera la media sanción en la segunda semana de febrero.
Esta convocatoria prevé sumar a aquellos gremios que forman parte de la CTA y otras organizaciones “combativas”, que lejos están de considerar algún nivel de participación en un armado en conjunto de un proyecto hablado con el Gobierno.
A su vez, se evalúa una marcha para el próximo mes frente al Palacio legislativo con la finalidad de volver a generar tensión sobre el proyecto oficial.
El secretario general de la UOM es Abel Furlán, quien hace tiempo afronta diferencias con el triunvirato de la CGT, incluso con la anterior composición. Considera que no hay margen de seguir aplacando el nivel de conflictividad, más teniendo en cuenta la situación difícil que atraviesan muchos sectores industriales con suspensiones y despidos.
La cúpula de la central obrera no descarta un paro, pero apunta primero a retomar el diálogo con todos los sectores, forzar al Gobierno a negociar para evitar que no caiga su proyecto y advertir con múltiples cautelares para frenar los artículos más polémicos.
La estrategia de "la resistencia" y el trasfondo del conflicto con la cúpula
El otro gran momento de distancia entre Furlán y “los gordos” ocurrió a mitad del 2025, cuando subrayó la necesidad de que todo el sindicalismo enfrente al Gobierno por la presunta “proscripción” a Cristina Kirchner, condenada por la causa Vialidad.
Desde entonces, Furlán instó a prepararse “para la resistencia” contra la gestión de Javier Milei: “(Este) es un escenario muy parecido al de la dictadura porque el proyecto político no ha cambiado. Ya no lo hacen con un ejército porque hoy con un celular son más contundentes que con una ametralladora”.
La mirada de la CGT: negociación política y clima electoral interno
En diálogo con MDZ, referentes de la mesa chica de la CGT creen que el metalúrgico exacerba una posición "extremista" ante una inminente elección dentro de su gremio, estipulado para marzo de este año. "No entendemos bien qué motivo lo lleva a hacer esta jugada solo. Creemos que viene por el lado de que quiere ganar las elecciones en su gremio, y está bien. Pero es importante aclarar que es una iniciativa solo de él, la CGT sigue con su plan de conversar con todos los sectores y avanzar con cambios al proyecto", subrayó un dirigente de renombre de la conducción gremial.
"Insistimos que la mejor forma de frenar este proyecto es conversando con gobernadores, legisladores y también para el Gobierno. Creemos que es necesaria una modernización, pero con los trabajadores como protagonistas y sin perder derechos. Creemos que es posible eso y por eso seguimos con las conversaciones. Somos optimistas", concluyeron desde la calle Azopardo.


