Desde 1983 la política privilegia la lucha interna por sobre el interés del pueblo
Los Milei con Santiago Caputo, Pilar Ramírez y "Lule" Menem
Parece un sino inevitable. La política está atravesada en general por internas entre los integrantes de un mismo partido, agrupación o frente. Y no se andan con chiquitas; van a fondo. Parecen adversarios y en ocasiones hasta enemigos.
Más grave es en el caso de quienes ejercen el poder. Ahí es sin piedad ni contemplaciones. Al “enemigo” interno ni piedad. Pequeño detalle: lo sufren los ciudadanos de a pie; el pueblo.
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Haciendo un repaso desde la reinstauración del poder democrático, certificaremos que ningún gobierno se salvó de las luchas internas, complicando el accionar del propio gobierno y victimizando a la ciudadanía.
Se entiende el disenso en el ejercicio de las funciones, pero no la ferocidad y el vale todo entre ellos, que dificulta hasta grados extremos la gestión, impactando de lleno y con daño al cuerpo social entero. Perjuicio autoinfligido con resonancia dolorosa masiva
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1) Gobierno de Raúl Alfonsín: la confrontación se dio entre la Junta Coordinadora, integrada en esos tiempos por los entonces jóvenes Fredy Storani, Coti Nosiglia, Changüí Cáceres, Leopoldo Moreau, entre otros y los dirigentes radicales de mayor trayectoria y edad.
El gobierno, con sus altibajos y apurado por el peronismo, tuvo que adelantar la entrega del poder. La lucha intestina colaboró con la salida anticipada.
2) Gobierno de Carlos Menem: la pelea entre los propios peronistas se referenció a través de colores.
Los rojo punzó, con dirigentes principalmente riojanos en principio y cercanos a Carlos Menem, desde su época de gobernador. El mendocino Eduardo Bauzá, entre los principales, acompañado por Erman González, Alberto Kohan, Raúl Granillo Ocampo, Julio César Aráoz, Carlos Corach y otros más.
Enfrente los celestes, los renovadores como Carlos Grosso, José Luis Manzano, Miguel Ángel Toma, César Matzkin. La lucha principal centrada en la reelección o no de Menem para actuar en consonancia. Intrigas de todo tipo, zancadillas constantes. Sufrientes los ciudadanos..
Menem se reeligió y pretendió eternizarse.
3) Gobierno de Fernando De La Rúa : en este caso las delicias fueron ofrecidas por el Grupo Sushi, de los hijos del presidente, Darío Lopérfido y jóvenes que enfrentaron a los dirigentes radicales tradicionales y cercanos en edad al presidente.
Dato adicional: en este período acompañó el desvarío interno, con graves consecuencias en el ejercicio del poder, el vicepresidente Carlos “Chacho”Alvarez, líder del Frepaso, que renunció a los 10 meses de ejercicio del poder, dejando herido de muerte al gobierno, por denuncias sobre supuestas coimas en el Senado para aprobar la ley de Reforma Laboral. Escándalo de proporciones que finalizó con todos los involucrados sentenciados inocentes.
Sentenciados a soportar más crisis los argentinos. Insólito, absueltos los causantes del caos.
4) Gobierno de Eduardo Duhalde: sobre este gobierno de transición no vamos a abundar porque la lucha era de todos contra todos, avizorando la próxima elección; anticipada por las muertes de Kostecki y Santillán.
5) Gobierno de Néstor Kirchner: fue el huevo de la serpiente. Dio origen a La Cámpora, agrupación juvenil liderada por su hijo Máximo, erigida en guardia pretoriana de las ideas y el gobierno de Néstor y posteriormente de los de Cristina, con clara orientación populista.
6) Gobiernos de Cristina Kirchner: incrementó el poder y protagonismo de La Cámpora, sumando alianzas iniciada por Néstor, con organismos de Derechos Humanos y organizaciones sindicales de izquierda. Enfrente el peronismo tradicional ortodoxo (no en forma elocuente, para evadir el garrote del poder. Soldado que huye sirve para otra vuelta), y el sindicalismo burocrático tradicional de la CGT.
El enfrentamiento fue más soterrado, por el sesgo fuerte de ejercicio del poder de Cristina. Sólo para incondicionales y obsecuentes.
7) Gobierno de Alberto Fernández: con el peronismo en el poder, este gobierno fue el caso más ostensible de como producir “daño interno propio” Desde el comienzo, Cristina, dejó en claro quien debía ejercer el poder, al punto de ridiculizar al presidente en ejercicio. Fernández, en el tramo final, vapuleado por Ella, La Cámpora y el conjunto variopinto de cercanos a Cristina, hasta dejarlo como una figura decorativa descolorida. Ridiculizado en extremo.
Sergio Massa, completó el descalabró final, dejando al país rumbo a la hiperinflación y en medio de sospechas de corrupción generalizada. El pueblo agradecido.
8) Gobierno de Javier Milei: día a día la realidad nos devela como se enfrentan y tratan los karinistas fieles, con Martín Menem “Lule” Menem y Adorni como puntas de lanza y Las Fuerzas del Cielo de Santiago Caputo.. Montescos y Capuletos. A matar y morir. Traición constante y operaciones y destrato continuo. Víctima permanente y única: el pueblo argentino nuevamente.
Que sino y desgracia tienen de rehén a millones de argentinos. Como es posible que personas que tienen la responsabilidad y el honor , muchas de ellas, de regir el destino del país y de haber sido elegidas por el pueblo, gasten gran parte de su tiempo, en destrozarse mutuamente, relegando el interés y el bien común.
Irresponsables, priorizan sus ideas o beneficios posibles, relegando el interés del pueblo. Así terminan y así nos va.
Visto lo que ha sucedido desde 1983, con historia frustrante repetida, queda encomendarse a la suerte o a un designio desconocido que nos aparte de la desgracia permanente. Que así sea.




