Democracia, IA y colapso humanitario: la revelación de un informe sobre cómo los argentinos imaginan el futuro
MDZ conversó con el sociólogo Hernán Vanoli, director de la consultora Sentimientos públicos, a propósito del impacto de la IA en las instituciones.
La consultora Sentimientos públicos, de Hernán Vanoli, realizó un informe acerca del impacto de la IA, la democracia y el futuro de la humanidad.
Informe Sentimientos Públicos-Hernán VanoliVotar cada 10 años a cambio de recibir 500 dólares por mes. El impacto de la inteligencia artificial en los próximos cinco años. El colapso indeclinable de la humanidad. Estos son algunos de los ejes que atraviesan el último informe de la consultora Sentimientos Públicos, dirigida por el sociólogo Hernán Vanoli.
El trabajo que lleva adelante el espacio de Vanoli es interesante porque no solo trabaja con tendencias políticas, sino también, y aún más importante, tendencias sociales. O en sus palabras: " Tendencias que recorren la superficie ( y lo profundo) del alma colectiva".
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La entrega de fines de junio de este año titulada "Visiones del Porvenir, Usos de la IA", tiene muchas cuestiones interesantes, pero voy a presentar 3 en particular y tienen que ver con cómo los argentinos se vinculan con las instituciones democráticas, con la IA y cómo conciben el progreso humano o, su contracara, el colapso humanitario.
Ante la pregunta sobre votar cada 10 años a presidente y legisladores a cambio de percibir 500 dólares mensuales, el 78 % de los argentinos responde que no lo haría. No obstante, resulta llamativo la reducción de ese porcentaje cuando la franja etaria se establece entre los 18 y los 28 años. Allí, ese 78% se reduce a un 55%.
¿A qué se debe? Bueno, podría ensayarse una respuesta, hipotética, que se vincula con el alto nivel de informalidad entre los jóvenes y la poca respuesta que las instituciones del siglo XX le ofrece a la situación cada vez más precaria de estos jóvenes. La informalidad laboral trepó al 44,2% en el primer trimestre de 2026, según el Indec, y su avance golpea de manera desigual a mujeres y jóvenes.
En este sentido, un relevamiento del Observatorio Económico Social de la Universidad Nacional de Rosario expuso que el 34,3% de los trabajadores informales integra hogares pobres, casi el triple del 10% que registran quienes tienen empleo registrado.
El estudio marca además que la informalidad femenina y juvenil crece al compás del cuentapropismo. Pero el dato más elocuente para la nota tiene que ver con que la formalidad entre los jóvenes de 19 a 25 años retrocedió de 43,5% a 34,8% en la última década, una caída de casi nueve puntos porcentuales.
Impacto de la IA y colapso humanitario
Otros dos ejes que se destacan del informe son cómo los argentinos ven el impacto de la IA en los próximos cinco años y el rumbo de la humanidad. En cuanto a lo primero, el 44% sostiene que no va a afectar en nada, frente a un 25% que manifestó que se quedarán sin trabajo a causa de su implementación, y un 30.7% que afirmó que le mejorará la vida.
Conviene hacer un asterisco sobre este punto. Desde la consultora de Hernán Vanoli se le consultó a los entrevistados si los super ricos deberían pagar más impuestos para que lo recaudado sea destinado a la educación, a lo que un 78% dijo que sí. Ahora bien, en este aspecto, 9 de cada 10 pobres y 7 de cada 10 ricos concuerdan en que esto debería ser así pero que esa plata no debería ser manejada por la clase política sino por otra institución o, incluso, una Inteligencia Artificial.
Respecto a los segundo, el colapso humanitario y el rumbo de la humanidad, el 47% de los consultados sostiene que ese rumbo está cada vez peor y que nos dirigimos hacia el colapso, mientras que un 34% dice que no hay ni avance ni retroceso y un 19% sostiene que hay mejoras.
El informe de Sentimientos públicos agrega que entre los más jóvenes se extiende el pesimismo y el escepticismo. Y hay un dato llamativo que tiene un anclaje partidario. Entre quienes votan a Milei hay mayor optimismo que entre quienes nunca lo votarían respecto al rumbo de la humanidad.
Los límites de la democracia
A propósito del informe presentado, MDZ dialogó con Hernán Vanoli y le consultó si estábamos viviendo una deriva autoritaria en los jóvenes o una avance en la precarización de sus condiciones materiales.
-Me creo que haya una deriva autoritaria. Pero sí a menor edad los argentinos tienen menos expectativas, menos confianza en las instituciones que existen. No hay un deseo autoritario pero sí hay una gran desconfianza en las formas en las que está funcionando la política, en el sistema institucional.
Las personas que son mayores ya están acostumbradas y lo tienen como un mal necesario para la democracia, y los más jóvenes le tienen menos aprecio porque ya ven que no les dan los resultados que necesitan. Entonces, no creo que sea una deriva autoritaria, sino que se explica más por los pocos resultados que da la democracia dentro de un marco en el cual las personas igual respetan la democracia. No quieren que haya un autoritarismo.
-Al mismo tiempo, el 78% quiere que a los super ricos le cobren más impuestos pero que la plata no la toque un político. ¿Cómo conviven en la misma persona el apego a cierto "republicanismo" y la desconfianza en el político?
-Creo que esa paradoja tiene que ver con el hecho de que las personas consideran que la clase política es la garante y es la única preocupada en mantener el sistema institucional tal como está funcionando y la división de tareas, de poderes y la burocracia. Hay una asociación bastante importante entre clase política y burocracia. Milei había prometido romper esa alianza, pero no se están viendo resultados demasiado tangibles en eso.
Entonces, en una misma persona puede seguir queriendo que haya división de poderes o seguir queriendo que haya ciertos controles dentro del Estado, pero al mismo tiempo entiende que, en tanto el político es el garante de que la burocracia se permanezca con todos los vicios, quiere despegar lo más posible el manejo del presupuesto de ese político, porque la idea de casta de Milei nombró algo que efectivamente existía. Están las representaciones, está cuando uno le encuesta a la gente y es de una clase política dedicada más a proteger sus intereses sectoriales que a pensar en el cambio a favor de la gente.
-En una nota en Ámbito Financiero definís el uso argentino de la IA como "popular", "transaccional" y "desesperado". ¿Qué viste en el trabajo cualitativo para usar esas palabra?
-Lo de el uso popular transaccional y desesperado de la IA tiene que ver con que muchas veces la IA es una especie de fortalecedor de lo que nosotros llamamos el pluriempleo, el multitrabajo. Entonces, una persona que de repente tenía un trabajo y a la cual ya no le alcanza ese trabajo que tenía puede agarrar uno o dos trabajos más, remotos, a distancia o subcontratado por una empresa o incluso por otra persona. Se dan muchos casos que nos pasó en los grupos focales gracias a la IA. Resolviendo, promteando de una manera muchas veces apurada y facilita el pluriempleo.
Y eso nosotros lo vimos en estudios cuali pero después, cuando lo medimos a nivel nacional, vimos que incluso la IA muchas veces se usa más en el interior del país que en el AMBA, lo cual fue algo que por supuesto nos sorprendió. La diferencia no es inmensa pero es notorio que uno siempre piensa que la adopción de la tecnología va desde el centro político hacia el resto de los lugares y acá está distribuido de una manera diferente.
-En la misma nota hablas de un pasaje de "no future" noventista al "futuro oscuro" actual. ¿Qué es peor políticamente, la incertidumbre de los noventa o esta certeza negativa?
-Yo realmente no sé qué es peor o mejor. Creo que estamos hablando de un cambio y que sea peor o mejor va a depender un poco de cómo sean las respuestas que aparezcan, que van a tener que ser de parte de la política, pero en otro vínculo con la sociedad y con las diferentes organizaciones de la sociedad.
Yo creo que la negatividad te abre una oportunidad mucho más interesante que la desconfianza que hay dentro de la incertidumbre. Porque bueno, vos estás peleando contra algo tangible, que es esa negatividad. Cuando hay incertidumbre es todo mucho más difícil porque es más indefinido. Pero no sé, sinceramente, si es mejor o es peor.