De una pelea en X a un conflicto con China: qué dice el exembajador Vaca Narvaja sobre la política exterior de Milei
El alineamiento con Washington, el impacto sobre el comercio y la falta de una estrategia que permita negociar con las grandes potencias desde los intereses argentinos.
Sabino Vaca Narvaja versus Juan Doe
IAHay peleas que duran lo que tarda una publicación en X en perderse entre miles de mensajes. Pero cuando el mensaje sale de un funcionario del Gobierno, la historia puede terminar en otro lugar. Eso ocurrió con Juan Pablo “Doe” Carreira, quien señaló a una empresa estatal china por la tragedia ocurrida en Nepal y llevó la discusión hasta un terreno mucho más incómodo: la diplomacia. China respondió. La Embajada en Buenos Aires rechazó sus acusaciones y Beijing convocó a la representación diplomática argentina para presentar una protesta formal.
Lo que comenzó con un posteo terminó así en la agenda de las Cancillerías. Para el exembajador argentino en China Sabino Vaca Narvaja: “Cuando una controversia producida por un funcionario obliga a intervenir a ambas Cancillerías, ya no estamos simplemente ante una opinión personal: estamos frente a un costo diplomático creado desde el propio Estado”, sostuvo en diálogo con MDZ.
La discusión, según su mirada, tampoco nació ni terminó con Carreira. El episodio se suma a una serie de señales que Beijing puede leer como parte de un mismo rumbo: declaraciones hostiles hacia China, cuestionamientos a empresas de ese país, presión sobre Huawei, intentos de excluir compañías chinas de sectores estratégicos, la incorporación argentina a Pax Silica y distintos gestos políticos hacia Taiwán.
La paciencia
La respuesta china tuvo dos momentos. Primero llegó el rechazo público de la Embajada, que negó las acusaciones contra la empresa estatal y sostuvo que la tragedia en Nepal se produjo por el colapso de un glaciar de gran altura ubicado en territorio nepalí. También pidió que las catástrofes naturales no fueran politizadas. Después llegó el paso institucional.
“Si la sucesión de episodios continúa, Beijing puede preguntarse si Argentina decidió reducir la participación china en sectores estratégicos”, explicó Narvaja. China es uno de los dos principales socios comerciales de la Argentina; durante los primeros siete meses de 2026, el intercambio con Beijing superó los US$15.000 millones. “Hay una contradicción entre deteriorar políticamente las relaciones con dos países económicamente tan importantes y, al mismo tiempo, profundizar el alineamiento con Washington”, sostuvo en referencia al país vecino de Brasil.
El exembajador no cuestiona que Argentina tenga una relación cercana con Estados Unidos, sino el “alineamiento automático con sus políticas. Desde su perspectiva, Argentina podría mantener una relación estrecha con Washington y, a la vez, conservar vínculos políticos y comerciales con China, Brasil, India, Europa y los países del Sur Global. “Estados Unidos no necesita que Argentina sea estadounidense. China tampoco necesita que Argentina sea china, pero Argentina necesita volver a ser argentina”.
La comparación que plantea es con Brasil, que sostiene relaciones con distintas potencias y negocia con cada una según sus propios intereses: "Estados Unidos produce tecnología, China desarrolla industria, Europa defiende cadenas estratégicas y Brasil negocia con todos”.
Pax Silica y el temor al cambio
En esa discusión también entra Pax Silica, una iniciativa vinculada con minerales críticos, semiconductores, infraestructura digital e inteligencia artificial, todos sectores atravesados por la disputa tecnológica entre Estados Unidos y China. Vaca Narvaja observa otro riesgo para la Argentina. El país cuenta con recursos como litio, cobre y energía que pueden abastecer cadenas tecnológicas internacionales. Pero, si esas cadenas se desarrollan fuera del territorio nacional, Argentina puede quedar limitada al papel de proveedora de materias primas. “Eso sería reemplazar una dependencia por otra”, advirtió.
“La política inteligente sería hacer competir a las potencias por invertir mejor en Argentina”, sostuvo Vaca Narvaja. Su crítica al Gobierno apunta precisamente a la decisión de limitar la participación de determinadas empresas: “Milei está haciendo lo contrario: limita alternativas antes de sentarse a negociar”.
La relación con China tiene además una dimensión comercial que el exembajador considera que el Gobierno está dejando en segundo plano: los subproductos bovinos y porcinos, los productos pesqueros y la reapertura del mercado chino para la carne aviar. Desde su perspectiva, esos asuntos podrían formar parte de una agenda mucho más amplia si existiera una decisión política de mejorar el vínculo con Beijing. “Si las empresas chinas acceden al mercado argentino, hay que negociar producción local, transferencia tecnológica, proveedores, empleo y exportaciones”, planteó.




