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Cristina Kirchner, Cornejo y la Corte Suprema: las definiciones de Mariano Cúneo Libarona en Mendoza

El exministro de Justicia habló de la condena a la expresidenta, cuestionó la negativa de Mendoza a adherir al narcomenudeo y sostuvo que la próxima integración de la Corte debería incluir mujeres.


El exministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, visitó Mendoza este fin de semana y dejó una serie de definiciones sobre algunos de los principales debates judiciales y políticos del país.

Desde la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner hasta las vacantes en la Justicia federal, el futuro de la Corte Suprema y la discusión por el narcomenudeo, el exfuncionario de Javier Milei habló de los desafíos del sistema judicial argentino y elogió el funcionamiento de Mendoza en distintas áreas.

Cúneo Libarona llegó a la provincia para participar de actividades académicas y jurídicas. Entre ellas, una recorrida por dependencias federales a dos años de la implementación del sistema acusatorio en Mendoza, San Juan y San Luis, una de las reformas impulsadas durante su gestión.

"Vi estadísticas y realmente está funcionando muy bien", afirmó sobre el nuevo esquema procesal. Además, destacó que Mendoza cuenta con "muy buenos jueces" y sostuvo que el sistema acusatorio permitirá mejorar el servicio de Justicia a través de una mayor oralidad, celeridad y transparencia.

La evolución de la Justicia Federal y el "desprestigio"

-Hace dos años se implementó el sistema acusatorio federal en Mendoza. ¿Cómo evalúa los resultados?

-Vi estadísticas y realmente está funcionando muy bien. Creo que junto a la Procuración, el Consejo y la Defensoría dimos un paso gigante. Ustedes tienen muy buenos jueces y el sistema está funcionando correctamente. Eso me produce una enorme satisfacción.

Lo más importante es la mejora del servicio de justicia. En el año 1986, se dio el proyecto de ley del sistema acusatorio y lo rechazaron. Era tomar el modelo norteamericano. Es lo que vos ves en las películas: un rol de un juez que ordena y tutela las garantías y lleva adelante el juicio; y un fiscal versus un defensor. Esas son las partes. Con celeridad, inmediación y mucha oralidad. Oralidad absoluta, todo grabado, todo filmado.

Va a haber una mejor justicia. Hoy, por suerte, está funcionando muy bien en 17 provincias argentinas. Yo implementé casi todas ellas y tengo informes periódicos de Comodoro Rivadavia, Neuquén, Rosario, Corrientes, Chaco, Jujuy y Salta.

stá funcionando fantástico. Entonces, eso va a ser un cambio estructural hacia una mejor justicia. Yo confío en que, con una mejor justicia, va a poder reconciliarse la sociedad, que tan crítica es en esta materia, al ver que hay muy buenos jueces que, con una buena ley, están actuando correctamente en beneficio de todo el país.

-Habla de dar un mejor servicio de Justicia ¿Cómo cree que ve la sociedad a la Justicia?

-La sociedad es crítica. Yo te diría que me llama tremendamente la atención verlo entre todas las encuestas siempre abajo, muy mal, muy desprestigiada por la opinión pública.

Tal vez algunos malos jueces terminan afectando la imagen de otros que son muy buenos. Pero hay muchos jueces honestos, preparados y sacrificados. Yo confío en que este sistema, dándole herramientas, estructura, tecnología y una ley, como lo que vi acá en Mendoza, que está funcionando fantástico, va a producir ese cambio hacia una mejor justicia.

-¿Cree que casos como el de Walter Bento, exjuez que fue condenado, es una señal de la Justicia?

–Mirá, yo te diría que no está dirigido a una provincia en particular. Esta ley se dictó mucho antes de ese proceso, inclusive.

Esto está dirigido a que todos los jueces del país, porque nuestro país es federal, tengan herramientas jurídicas, tecnológicas y de infraestructura necesarias para combatir el narcotráfico, la trata de personas, el contrabando, que ustedes tienen muchísimo, la corrupción y el narcotráfico.

Hoy vi que se está trabajando muy bien acá. Es decir, yo lo que quiero es erradicar el delito y, cuando se descubre un delito, que realmente sea castigado el autor. A eso apunta este sistema.

Cristina Kirchner y su planteo a la ONU por la causa Vialidad

-Esta relación entre política y Justicia, ¿cómo ve la presentación de Cristina Fernández de Kirchner ante la ONU?

-Tiene dos lecturas: una política, sobre la cual no voy a opinar, y una jurídica.

Desde el punto de vista jurídico, ella atravesó un proceso con todas las garantías constitucionales. Hubo fiscales de primera instancia, jueces de primera instancia, jueces de Cámara, jueces del juicio oral, la Cámara de Casación Penal y finalmente la Corte Suprema.

Conforme a nuestra legislación interna, eso es cosa juzgada.

Que tiempo después un comité de Naciones Unidas pueda emitir una recomendación, es otra cuestión. Puede recomendar que se violó una garantía constitucional, pero yo creo que todos esos planteos ya fueron analizados.

Creo que esto se va a resolver dentro de mucho tiempo. Pienso que tuvo grandes efectos políticos para la expresidenta, pero no creo que jurídicamente vaya a conmover los veredictos dictados.

"Nunca logré convencer a Cornejo"

—¿Cree que las provincias tienen que trabajar en conjunto con la Justicia federal para combatir el narcotráfico?

—No cabe ninguna duda.

—Pero hubo polémica en Mendoza.

—Sí. El tema es así. Cornejo, a quien aprecio mucho y respeto, nunca logré convencerlo de que el narcomenudeo y los delitos menores los investiguen las provincias, que son las que mejor conocen la realidad local.

Hay 14 provincias donde está dividido el sistema. En otras, como Mendoza, todo sigue en la Justicia federal. Eso recarga muchísimo la tarea de la Justicia federal e imposibilita que pueda abarcar con mayor profundidad las investigaciones complejas.

Pero no cabe duda de que policías, organismos, jueces y fiscales tienen que estar comunicados, informándose mutuamente.

-¿Debería repensarlo Cornejo?

-No lo voy a convencer nunca.

Vacantes en la Justicia y la Corte Suprema

-¿Cómo ve la situación de las vacantes en la Justicia federal?

-Cuando asumimos el 10 de diciembre de 2023 ya había muchísimas vacantes. Además, el Congreso era muy difícil. Se esperó el momento adecuado para lanzar los nombramientos y hoy se está solucionando progresivamente. Esto es como jugar al fútbol con siete jugadores en lugar de once. Hay un momento en que no aguantás más. Esa era la situación que existía.

-¿Y la Corte Suprema?

-Conseguir los dos tercios de los votos del Senado es muy difícil. A todos les costó. Cuando Javier Milei presentó al doctor Ariel Lijo y al doctor Manuel García-Mansilla, la oposición fue tremenda, los diarios fueron tremendos. Lamentablemente fracasó. Creo que hay que esperar el momento adecuado para volver a avanzar, porque atravesar los filtros del Congreso, muchas veces opositores y destructivos, es difícil.

Creo que el futuro de Javier, por lo que está haciendo, es único en la historia argentina. Va a tener una gran reelección y un mayor dominio del Congreso que le permitirá superar ese filtro de los dos tercios.

-Tiene algún nombre para la Corte?

-Los tiene Javier Milei en su despacho.

-¿Y su recomendación?

-Que sean mujeres.

-¿Es necesario que haya mujeres en la Corte?

-Creo que sí. Tenemos muy buenas juristas y muy buenas juezas. No por una disposición legal, sino por criterio y sentido común. Una voz femenina en ese ámbito es bienvenida y necesaria.

La baja de la edad de imputabilidad

-Usted impulsó la ley Penal Juvenil. Mendoza asegura que está preparada para implementarla.

-Están trabajando muy bien. Mendoza es increíble en materia de Justicia. Han sido precursores en muchas reformas. La ministra Mercedes Rus está muy preparada en la materia y creo que la adaptación que están haciendo va a funcionar para bien.

-¿Qué cambia con la nueva ley?

-Cuando se ponga en práctica van a ser punibles determinados delitos cometidos por adolescentes desde los 14 años. Es algo que reclama la sociedad. La víctima de hechos gravísimos, como el homicidio en una estación de servicio de Rosario, donde un chico de 15 años entra y le dispara a un trabajador, o el caso de una chiquita arrastrada por un automóvil.

La sociedad clama porque esa gente no quede impune. Esa gente sabe lo que hace, comprende la criminalidad del acto y dirige sus acciones. Actúa con dolo. Esa persona tiene que ser punible.

Pero no se trata solamente de la edad. La ley incorpora muchísimas garantías, derechos y herramientas para la reinserción social. La prisión es la última alternativa. Lo que busca la ley es la readaptación y la resocialización.

Política y Justicia

-Desde hace años se habla de intervenciones políticas en la Justicia ¿Cómo ve esa "relación"?

–Mirá, yo te la defino así: la historia argentina, como tal vez la historia del mundo, estuvo guiada por la interferencia del poder de turno en la Justicia. Y eso está mal. Si vos te ponés a ver los designios de Milei, y que yo respeté durante mi gestión, nunca hubo una intervención del Poder Ejecutivo en la Justicia.

Nosotros nos encontramos con un juicio político promovido por el gobierno anterior contra la Corte Suprema; denuncias de una supuesta mesa judicial que no existió; mucha intervención. Política y Justicia son incompatibles. La Justicia tiene que decidir en base a la prueba, a los elementos de juicio que existan, no en base a designios políticos ni a momentos políticos.

Yo creo haber respetado muchísimo ese mandato constitucional. La injerencia de la política en la Justicia no es positiva.

–Pero en los últimos meses han habido temas polémicos, como por ejemplo el intento del presidente de retirar el pliego de la una familiar del periodista Alconada Mon, por ejemplo.

–La doctora Michelli es una excelente candidata, con trayectoria judicial. Conozco a su familia y la conozco a ella de La Plata. Yo creo que el problema que hay, y no lo ignoro, es que falta completar el proceso. Pero no dudo de que la doctora tiene todas las características, la idoneidad y el currículum necesarios. Nosotros la habíamos estudiado para ocupar el cargo.

Los proyectos pendientes en la Justicia y el Congreso

-¿Qué temas considera prioritarios para el Congreso?

-Hay dos proyectos muy importantes. Uno es el nuevo Código Penal. El actual es un Frankenstein. Es de 1921, tiene reformas, parches y carece de una lógica integral. No hay proporcionalidad en las penas y existen nuevos delitos que no están adecuadamente contemplados.

Y el otro es una reforma de la Ley General de Sociedades, en la que trabajó una comisión muy importante durante mi gestión.

Creo que ambas reformas son necesarias para modernizar el sistema jurídico argentino.