Créditos del Banco Nación: el equipo de Luis Caputo asegura que no hubo beneficios
Núñez y Furiase negaron privilegios en créditos hipotecarios y vincularon la polémica al contexto político y la reactivación del financiamiento.
El equipo económico de Caputo aseguró que no obtuvo beneficios con los créditos hipotecarios del Banco Nación.
Tomás Cuesta / GettyEn medio de la controversia por el acceso de funcionarios a créditos hipotecarios del Banco Nación, integrantes del equipo económico salieron a responder las críticas y aseguraron que las operaciones se realizaron bajo condiciones idénticas a las de cualquier cliente.
Las explicaciones llegaron de parte de Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), y del secretario de Finanzas, Federico Furiase, quienes defendieron la legalidad y legitimidad de los préstamos en un contexto de creciente cuestionamiento político.
“Fuimos como cualquier cliente”: la defensa oficial
Núñez fue enfático al descartar cualquier tipo de trato preferencial. Según explicó, la elección del Banco Nación respondió exclusivamente a criterios financieros.
“Era la tasa más competitiva del mercado”, sostuvo, y remarcó que tanto él como otros funcionarios accedieron a los créditos cumpliendo los mismos requisitos que cualquier solicitante.
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En la misma línea, insistió en que no existieron beneficios adicionales: ni subsidios, ni tasas diferenciadas, ni condiciones especiales. “No hicimos nada ilegal ni inmoral”, afirmó, al tiempo que subrayó que se trata de compromisos de largo plazo que implican endeudamiento familiar por hasta 30 años.
Furiase y el foco en la normalización del crédito
Por su parte, Federico Furiase buscó aclarar su situación particular frente a versiones que circularon en los últimos días. Aseguró que el crédito que tomó fue destinado a una segunda vivienda y que, incluso, se le aplicó una tasa superior.
Más allá de los casos individuales, el funcionario encuadró la discusión en un plano más amplio: la reaparición del crédito hipotecario como herramienta central para el acceso a la vivienda.
“Es el mecanismo que utilizan los países normales”, planteó, en defensa del sistema de financiamiento a largo plazo.
El regreso del crédito hipotecario y el nuevo contexto económico
Los funcionarios vincularon la expansión reciente de los créditos con el cambio en las condiciones macroeconómicas desde mediados de 2024. Según explicaron, la desaceleración inflacionaria y la baja de tasas generaron un escenario más favorable para el financiamiento.
Furiase sostuvo que, tras años en los que el sistema financiero se concentró en financiar al Estado, el crédito comenzó a orientarse nuevamente al sector privado.
Núñez, en tanto, amplió el diagnóstico y aseguró que el fenómeno atraviesa a distintos sectores de la economía. Como ejemplo, mencionó el cambio observado en actividades productivas como el agro, donde el financiamiento volvió a tener un rol relevante.
La reacción del Banco Nación y la intervención judicial
En paralelo a las explicaciones del equipo económico, el Banco Nación buscó despejar dudas institucionales. Tras varios días sin pronunciamientos públicos, el directorio de la entidad decidió presentar documentación ante la Justicia para respaldar la operatoria.
Los informes fueron puestos a disposición del juez Ariel Lijo y del fiscal Gerardo Pollicita, quienes intervienen en las presentaciones vinculadas al caso.
Desde el banco aseguraron que las auditorías internas no detectaron irregularidades y que los préstamos fueron otorgados conforme a criterios objetivos establecidos previamente.
El origen de la polémica y los nombres involucrados
La discusión se instaló luego de la difusión de datos sobre deudas de funcionarios en el sistema financiero, a partir de una herramienta digital que recopila información pública del Banco Central.
Ese relevamiento permitió identificar créditos hipotecarios de alto monto tomados por funcionarios y dirigentes cercanos al oficialismo, lo que desató cuestionamientos sobre posibles beneficios indebidos.
Entre los casos mencionados aparecen el propio Núñez, Furiase y otros funcionarios vinculados al equipo económico y a organismos estatales, así como legisladores oficialistas.
La controversia escaló rápidamente y derivó en presentaciones judiciales, aunque hasta el momento tanto el Gobierno como el Banco Nación sostienen que no existieron irregularidades.