Confirmaron el procesamiento de un hombre que amenazó a Alberto Fernández por correo electrónico durante su mandato
La Cámara Federal Porteña desestimó el planteo de la defensa oficial del acusado, que señaló que se tomó de forma equivocada la manera en la que manifestó su angustia ante el contexto socioeconómico por el que atravesaba.
El expresidente Alberto Fernández.
Getty ImagesLa Cámara Federal Porteña ratificó el procesamiento de un hombre quien en enero de 2023 amenazó al por entonces presidente Alberto Fernández a través de dos correos electrónicos enviado a una casilla del Ministerio del Interior, cuyo asunto señalaba “matar al presidente y a su gente”.
El inicio contenido del mensaje daba cuenta, en tono amenazante, la situación de una persona que dijo haber enviado más de un centenar de curriculums y que no había podido conseguir empleo.
Lo llamativo de dicho correo fue la advertencia del agresor, quien al manifestar “sepan que los jóvenes se van a ir a la mierda por chupaverg* como ustedes” advirtió “pero antes me ocupo del presidente y su gente… Atentos porque más del domingo no pasa”. El mensaje fue enviado un día sábado, con lo cual fue tomado como una clara amenaza.
Los amenazantes mails contra Alberto Fernández
Pero ese no fue el único correo. Tres minutos más tarde ingreso otro a la casilla [email protected] sin asunto pero con del mismo remitente y tenor: “Si nos me proporcionan empleo van a rodar cabezas, no tengo nada que perder, a más de 5 voy a poder matar sépanlo”.
Si bien no se reportó novedad con la seguridad de Alberto Fernández, la Dirección General de Asuntos Jurídicos del ministerio del Interior de Nación, presentó una denuncia en la justicia federal por amenazas al Presidente y a funcionarios.
Es así como R.J.L. fue indagado, en su descargo señaló que se encontraba atravesando una situación económica difícil, lo que condujo a “…que se me vuelen los cables y a mandar esos mails”, asimismo pidio disculpas y aclaro que no iba a obrar de esa manera en concreto “fue una calentura del momento…”, indicó.
Posteriormente, el juez Martínez de Giorgi lo procesó por el delito de amenazas que prevé una pena de seis meses a dos años de prisión. En su apelación el defensor oficial, Gustavo Kollman, sostuvo que su representado “en ningún momento buscó el anonimato y que sólo resaltó el verbo “matar” en el “asunto” de uno de los correos.
Kolman agregó que el hombre “sólo vertió insultos y disconformidad con la gestión de quien se encontraba a cargo del Poder Ejecutivo Nacional, habiéndose enviado los mails no a éste sino al Ministerio del Interior, neutralizando así la tipicidad de la conducta” y que “no tuvo intención alguna de materializar sus dichos y que se trató de un modo equivocado de exponer su angustia ante el contexto socioeconómico por el que atravesaba”.
Ante ello, los camaristas Roberto Boico, Eduardo Farah y Martin Irurzun concluyeron que el contenido de los mensajes hicieron que se elevara la seguridad sobre el entonces Presidente de la Nación y rechazaron argumentos defensivos de “expresiones de deseo” no punibles, priorizando la idoneidad y seriedad de la amenaza contra un alto funcionario.
“Así, el aspecto subjetivo del delito se encuentra demostrado a través del carácter intimidatorio de los mensajes enviados, cuyos contenidos han de estimarse afines con la voluntad del autor existente al menos al momento de su realización, sin que las manifestaciones brindadas en su descargo alcancen para rebatir ello”, sostuvieron los jueces.



