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Comodoro Py se alista para recibir al tribunal que juzga la causa "Cuadernos"

El edificio judicial del barrio de Retiro, junto al de la avenida Inmigrantes, avanzan en sus reformas de cara a la implementación del sistema acusatorio previsto para el 20 de abril.

Los tribunales de Comodoro Py Foto: EFE
Los tribunales de Comodoro Py Foto: EFE

Como parte de un plan de reformas edilicias impulsado por el Consejo de la Magistratura, los tribunales federales de Comodoro Py y del fuero penal y económico de la avenida de inmigrantes apuntan a ampliar sus mejoras con la llegada de implementación del nuevo Código Procesal Penal, sistema que reemplaza el modelo inquisitivo histórico y pone el eje en los juicios orales y públicos.

El foco inmediato está en la planta baja de Comodoro Py 2002, donde se decidió ampliar el espacio que ocupa la Oficina Judicial de la Cámara Federal de Casación Penal. Desde ese espacio se planifica la asignación de causas, se programa la grabación de audiencias y se coordina el trabajo administrativo que permite descomprimir a los distintos tribunales. El año pasado ya se habían renovado las instalaciones del segundo piso, donde funciona la Cámara Federal Porteña con su propia oficina judicial.

El movimiento más significativo que se viene es el traslado del Tribunal Oral Federal 7 al edificio judicial de Retiro. Se trata del único TOF de la ciudad de Buenos Aires que no tiene sede en ese complejo: funciona en el Palacio de Justicia de la calle Talcahuano, lo que genera inconvenientes concretos. El propio tribunal los expuso públicamente cuando comenzó el juicio por la causa Cuadernos y se debatió si el debate podía realizarse de manera presencial. La distancia complica la logística, el acceso a la documentación y, sobre todo, el traslado de detenidos desde la alcaldía del Servicio Penitenciario Federal que opera en la planta baja del edificio de Retiro.

Una vez instalado allí, el TOF 7 podrá utilizar la llamada Sala AMIA, un espacio especialmente diseñado para juicios de gran magnitud que fue modernizado y habilitado en diciembre pasado. También tendrá acceso a otra decena de salas creadas o acondicionadas durante el último año. Sin embargo, el traslado no será en lo inmediato, fuentes judiciales precisaron que recién se concretará cuando finalice toda la infraestructura y los sistemas que se están instalando en etapas, y que las estimaciones apuntan a que no será antes de mitad de año.

Mientras tanto, en el edificio de la Avenida Inmigrantes 1950 continúan las tareas de mejoramiento, con especial énfasis en el tendido de obra eléctrica en una estructura que supera los 5.000 metros cuadrados, un desafío técnico de envergadura que da cuenta de la escala del proyecto.

Según las autoridades judiciales, el Plan General de Obras busca no solo modernizar la infraestructura, sino también preservar el patrimonio histórico de los edificios y mejorar el servicio que reciben quienes acuden a la justicia federal cada día.