Cómo operaba la banda de los mendocinos de Arsat: sospechas, allanamientos y riqueza
La detención de Facundo Leal destapó una red de vínculos de un grupo de mendocinos que ahora es investigado por la Justicia. Quién es quién.
Boschín es otro de los mendocios investigados.
Arsat es la compañía estatal de telecomunicaciones y tiene en su haber la mayor red de fibra óptica del país y la capacidad de poner satélites en órbita. Pero hoy es más importante la triangulación de vinculaciones, los vasos comunicantes entre funcionarios, empresarios y negocios que las telecomunicaciones. Pues se investiga una profunda red de corrupción en la que un grupo de mendocinos está en el eje: Facundo Leal es el más llamativo, pero de su mano aparecen otras personas que pasaban bajo el radar, como Gerardo Boschín.
El árbol de relaciones incluye muchos más empleados y funcionarios nacidos en la tierra del "sol y del buen vino" y ahora identificada con negocios oscuros: Rodolfo Gabrielli fue el que abrió la puerta para el ingreso de Leal y la banda de los mendocinos.
Entre quienes trabajaron en Buenos Aires y provienen de la provincia de Mendoza están el ex ministro de Seguridad Leonardo Comperatore y Juan Andrés Navarro Stornini, quien es otro eslabón del grupo que si bien tiene muchas relaciones en Buenos Aires, es mendocino y vive en la provincia. Aunque Arsat es una empresa tecnológica, los mendocinos que formaban la "banda" no son ingenieros, ni científicos. Son contadores, abogados, expertos en licitaciones, logística y lobistas con vinculaciones políticas. Ese es el perfil de los mendocinos que hoy están bajo investigación judicial.
Presunta corrupción en Arsat: los detalles
Robo de material sensible, sospecha de pago de coimas y enriquecimiento difícil de explicar son parte del escenario. La semana pasada hubo tres allanamientos que incluyeron el ingreso a casas de barrios privados en los que se secuestró dinero en efectivo, documentación y aparatos tecnológicos. La saga seguirá. La Justicia Federal de San Isidro lleva la "causa madre" por el robo de material y las sospechas de corrupción. Desde allí llegaron los oficios a Tribunales Federales de Mendoza para que se ejecuten los allanamientos.
Facundo Leal está en el centro de la escena, pero la información que él pueda dar directamente o se reconstruya con lo que surja desde sus teléfonos y periféricos inquieta más. Leal es un "superviviente" que atravesó distintas etapas en el Gobierno nacional. Hábil como sus padrinos políticos, empezando por Gabrielli, estuvo con el kirchnerismo duro, con Alberto Fernández y Sergio Massa y también con Javier Milei. Leal no tiene declarada la fortuna que le encontraron aún cuando era un hombre de vida ostentosa. Las drogas que le encontraron en su vivienda en principio tienen más que ver con su estilo de vida que con los negocios, pero los más de 2 millones de dólares hallados en manos de un funcionario público prenden otras alarmas. Y Leal no está solo.
Gerardo Boschín quedó bajo sospecha, Es de San Rafael y fue durante cinco años funcionario nacional. Quizá su nombre hubiera pasado desapercibido sino fuera que es otro de los mendocinos involucrados en la causa de corrupción de Arsat. Aunque sea de San Rafael, estaba afincado en Mendoza y por eso allanaron su casa del barrio Dalvian. Boschín era parte de la trama de Arsat y se mudó a la órbita de la Secretaría de Transporte, la otra jurisdicción tomada por los mendocinos. La llegada de Luis Pierrini, el empresario mendocino de los seguros, generó la mudanza. Hacia allí fue Leal, que pasó a controlar los aeropuertos de todo el país, y también Leonardo Comperatore, que dejó temporalmente la secretaría de Relaciones Institucionales de Arsat para hacerse cargo de los trenes de Argentina.
Llamaba la atención que un peronista nacido en la política junto a Carlos Ciurca sea parte del Gobierno de Milei. Pero en ese ecléctico mundo, pasaba más desapercibido. Boschín tuvo el mismo recorrido y ahora es investigado por la justicia por las contrataciones de Arsat. El mismo camino podría seguir Juan Andrés Navarro, también mendocino de Arsat, a quien le adjudican el lobby para contratar a una empresa Argentina llamada Logistic Services. Ese negocio está en el foco de la investigación. Él mismo tiene una red de empresas de las que es titular junto a su familia política que podría ingresar en la trama investigada.
Boschín tiene otro nivel de exposición. En su pueblo aseguran que Mauro Sestua, otro sanrafaelino, lo hizo llegar a Arsat. De hecho en su CV sólo figuran 5 años de trayectoria en el Estado y 20 en el sector privado. Sestua, fue funcionario nacional en el 2008, durante el primer Gobierno de Cristina Fernández. Trabajó en el Ministerio de Desarrollo Social. El patrimonio de Boschín es más discreto, pero tuvo un crecimiento significativo en 2024, cuando declaró adquirir una mansión de 300 metros cubiertos que ahora fue allanada por la justicia. Boschín es Administrador de Empresas y tiene alguna experiencia en temas aduaneros.
La mayoría de los involucrados tiene vinculación con la política y los negocios con servicios o empresas públicas, pero no están acostumbrados a la exposición. Luis Pierrini, por ejemplo, es un empresario que se acercó a la política con Javier Milei. Pero como empresario de los seguros (es dueño de Triunfo) y su acercamiento al negocio de los medios ya tenía roce detrás de escena, incluso con su participación en Independiente Rivadavia aunque no sea fanático del fútbol. Pierrini no es investigado por la causa Arsat, pero sí fue cuestionado en su paso por Transporte y es quien le habilitó el paso al área a la "banda de los mendocinos".
También trabajó en Arsat un funcionario del actual gobierno de Alfredo Cornejo. Se trata de Ramiro Canet, hoy a cargo de la administración de bienes del Estado y quien fue asesor de la empresa entre 2000 y 2023. A diferencia del resto, llegó con dos presidentes anteriores a Leal y se ocupaba de autorizar venta de servicios y no estaba en contacto con las contrataciones y compras.