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Ciudad impulsa una ley para agravar multas pensando en el Super Niño: los detalles

El intendente y candidato a gobernador Ulpiano Suarez pretende que se pague más por tirar basura en las acequias y cauces.


El intendente de Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, busca que la Legislatura endurezca las multas contra quienes arrojen basura en acequias. La iniciativa llega mientras Provincia y municipios multiplican las campañas para que los vecinos limpien y advierten por el riesgo de tormentas por el fenómeno metrológico conocido como Súper Niño. En plena carrera política por la gobernación, Suarez vuelve a llevar una bandera de gestión municipal al escenario provincial.

El intendente de la Ciudad de Mendoza impulsa que la Legislatura modifique el Código Contravencional para agravar las penas contra quienes arrojen basura, escombros y otros residuos en acequias, canales y cauces de agua.

La propuesta de Ulpiano Suarez

La propuesta no aparece en cualquier momento. Mendoza se prepara para una temporada de tormentas que podría estar atravesada por el fenómeno conocido como “Súper Niño”, y el estado de los cauces se convirtió en una preocupación central para la Provincia y los municipios. La acumulación de residuos puede obstruir el escurrimiento y complicar la capacidad de drenaje frente a lluvias intensas.

Pero detrás de la discusión ambiental también hay una lectura política. Suarez está en campaña. El intendente capitalino viene construyendo su posicionamiento con la mirada puesta en la sucesión provincial y en su intención de competir por la Gobernación. En ese contexto, cada iniciativa que logra sacar de la agenda estrictamente municipal y llevar al debate provincial funciona también como una forma de mostrar perfil y gestión.

La iniciativa que ahora vuelve a reclamar públicamente fue presentada en la Legislatura por la diputada Cecilia Rodríguez y plantea modificar el Código Contravencional de Mendoza para incorporar sanciones específicas contra quienes arrojen residuos en la infraestructura hídrica. El proyecto contempla multas más elevadas, arresto y trabajo comunitario, además de que el infractor pueda hacerse cargo de los costos de limpieza, remoción y traslado de los residuos.

También propone utilizar registros audiovisuales enviados por los vecinos como mecanismo para denunciar estas conductas. Es decir: no solamente castigo, sino también vecinos convertidos en una suerte de fiscalizadores del sistema hídrico.

La basura en el centro del debate

El planteo de Suarez se monta sobre una campaña que no es nueva pero que volvió a cobrar fuerza en las últimas semanas.

Provincia, Irrigación y municipios vienen insistiendo con el mensaje de que los cauces no son basurales. La campaña oficial “La basura que tirás en los cauces vuelve” busca instalar justamente esa idea: lo que los vecinos arrojan a las acequias y canales puede terminar afectando al propio sistema de drenaje y, en determinadas condiciones climáticas, convertirse en un problema de seguridad.

Irrigación y municipios del Gran Mendoza, entre ellos Capital, Las Heras, Guaymallén, Maipú y Luján de Cuyo tienen campañas y políticas contra quienes tiran basura.

El dato político es que mientras el Estado pide colaboración a los vecinos, las comunas también avanzan por el lado de la sanción.Capital ya tiene una ordenanza propia que considera infracción grave arrojar residuos en acequias, cauces, canales, desagües pluviales y espejos de agua. Las multas parten de los $230.000 y pueden llegar a $575.000, con posibilidad de incrementarse frente a reincidencias o situaciones agravantes.

Y ahora Suarez busca llevar esa lógica a toda la provincia.

El antecedente que le permite a Suarez levantar la bandera

La Ciudad de Mendoza pretende mostrar que no se trata solamente de una declaración política. Durante 2025 realizó 12 operativos de limpieza en el colector Papagayos y retiró más de 1.100 toneladas de residuos, equivalentes a unas 240 camionadas de basura.

El costo tampoco fue menor: según informó el municipio, las tareas demandaron más de $128 millones y la participación de más de 30 agentes municipales por intervención.

La escena que se repite es conocida: el Estado limpia, los municipios vuelven a limpiar y, poco después, aparecen nuevamente residuos en los cauces.

Por eso el discurso de Suarez apunta a cambiar la ecuación: que limpiar deje de ser solamente una obligación del Estado y que quien ensucia también pague.

En Capital, además, el municipio asegura haber recibido 284 incidentes vinculados con residuos y saneamiento, con un 88,38% de atención e inspección efectiva de los reclamos ingresados a través de la línea 147.

El “Súper Niño” le pone urgencia al debate sobre la basura

El contexto climático le agrega una cuota de urgencia al reclamo.La Provincia ya puso en marcha acciones preventivas ante el escenario asociado al Súper Niño y los municipios trabajan en la limpieza de cauces y colectores. Los pronósticos que se vienen difundiendo advierten sobre una temporada de tormentas intensas y frecuentes entre septiembre de 2026 y abril de 2027.

En ese escenario, una acequia tapada con basura deja de ser solamente un problema de higiene urbana. Puede convertirse en un problema de drenaje.

Y ahí aparece el argumento central que Suarez busca instalar: si todos saben que se viene una temporada complicada, ¿por qué seguir tolerando que los cauces se conviertan en basurales?

La respuesta que propone el intendente es endurecer las sanciones.

Campaña y una bandera para la pelea que viene en la que está Ulpiano Suarez

Suarez intenta así consolidar una identidad política asociada al orden, la limpieza y la gestión urbana. Una bandera que ya forma parte de su administración en Capital y que ahora busca proyectar sobre toda Mendoza.

La discusión legislativa será el próximo capítulo. Mientras tanto, el Gobierno provincial continúa con campañas de concientización, Irrigación insiste con el cuidado de los cauces y los municipios realizan operativos de limpieza y, en algunos casos, aplican sanciones.

El mensaje empieza a ser bastante más duro: ya no alcanza con pedirle al vecino que no tire basura. La apuesta es que, si lo hace, tenga que pagar por ello.

Y para Suarez, que ya mira abiertamente hacia la próxima pelea por la Gobernación, la discusión tiene además una ventaja política: le permite hablar de toda Mendoza desde una problemática que conoce desde su gestión como intendente.