Carrera por la ONU: Rafael Grossi presenta su plan y compite por suceder a Guterres en 2027
Rafael Grossi se presenta ante la ONU en busca de la Secretaría General, en un proceso marcado por disputas geopolíticas y demandas de reforma.
Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Foto Dpa
DPALa carrera por la sucesión en la Secretaría General de la ONU comienza a tomar forma con una instancia clave: las exposiciones públicas de los candidatos ante los Estados miembros. En ese escenario, el argentino Rafael Grossi buscará posicionarse como una opción competitiva en un proceso atravesado por tensiones geopolíticas y demandas de reforma del sistema multilateral.
Grossi se muestra ante la ONU
Este martes, desde la sede de Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, Grossi presentará su “visión de futuro” y responderá preguntas de representantes de los 193 países miembros. La instancia forma parte de los diálogos interactivos previos a la elección del próximo secretario general, que asumirá el 1° de enero de 2027.
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Actual titular del Organismo Internacional de la Energía Atómica, el diplomático argentino llega con experiencia en escenarios de alta tensión internacional. Desde la Cancillería destacan su perfil como una oportunidad para reimpulsar un multilateralismo más eficaz, en un contexto global marcado por conflictos abiertos y disputas entre potencias.
En sus primeras definiciones públicas como candidato, Grossi planteó una mirada crítica sobre el funcionamiento actual del sistema de Naciones Unidas y anticipó que, de ser elegido, buscará revitalizar el rol del organismo en la gestión de crisis globales.
Un perfil marcado por conflictos internacionales
Durante su gestión en el OIEA, Grossi ganó visibilidad en temas sensibles como el programa nuclear iraní. Sus intervenciones en las inspecciones a instalaciones de Irán lo colocaron en el centro de la escena internacional, incluso en medio de acusaciones cruzadas en conflictos que involucraron a Estados Unidos e Israel.
También tuvo un papel relevante en la guerra en Ucrania, donde intervino para garantizar inspecciones en una central nuclear bajo control ruso. Ese rol le permitió construir vínculos con actores clave, entre ellos el presidente ruso Vladimir Putin, un dato no menor en una eventual negociación dentro del Consejo de Seguridad.
Los otros candidatos y la apuesta latinoamericana
Grossi no estará solo en esta instancia. Entre martes y miércoles expondrán otros tres aspirantes, en un proceso que reaviva la expectativa de que América Latina vuelva a ocupar la Secretaría General después de más de tres décadas.
La primera en presentarse será Michelle Bachelet, con una trayectoria consolidada en el sistema de Naciones Unidas, donde fue alta comisionada para los Derechos Humanos y lideró ONU Mujeres. Aunque su candidatura perdió respaldo político interno, mantiene apoyos relevantes en la región.
También competirá la economista costarricense Rebeca Grynspan, actual titular de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, quien plantea la necesidad de reformar el organismo sin resignar su papel central.
El cuarto aspirante es el expresidente de Senegal, Macky Sall, cuya postulación generó controversias por la falta de respaldo pleno dentro de África, un factor que podría condicionar sus posibilidades.
Cómo se define el sucesor de Guterres
Tras estas exposiciones públicas, el proceso se trasladará al ámbito más determinante: el Consejo de Seguridad. Allí, los 15 miembros deberán consensuar un candidato para elevar a la Asamblea General.
En ese esquema, los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido— tienen poder de veto, lo que convierte la elección en una compleja negociación diplomática.
La propuesta final suele formalizarse hacia mediados de año y, salvo excepciones, la Asamblea General ha validado históricamente la recomendación del Consejo. El sucesor del actual secretario general, António Guterres, será designado entre octubre y diciembre.
Un cargo con historia y peso global
La Secretaría General de la ONU es uno de los puestos más influyentes del sistema internacional. Desde su creación en 1945, tras la Segunda Guerra Mundial, fue ocupada por figuras de distintas regiones, con mandatos atravesados por los principales conflictos globales de cada época.
El último latinoamericano en ejercer el cargo fue el peruano Javier Pérez de Cuéllar, entre 1982 y 1991. Desde entonces, la región no volvió a liderar el organismo, un dato que alimenta la expectativa en torno a esta nueva elección.

