Boleta Única y PASO: el debate que se viene con dos temas centrales para el Gobierno
El Gobierno busca llevar la boleta única a las presidenciales tras una evaluación positiva, aunque persisten diferencias políticas y técnicas.
El Gobierno busca apurar el debate por las PASO y la boleta única. Foto: Prensa Atauche
La Cámara Nacional Electoral organizó un encuentro en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) que reunió a dirigentes políticos, magistrados y especialistas para analizar la experiencia de la boleta única de papel (BUP) en las elecciones legislativas de 2025 y discutir su posible extensión a los comicios presidenciales de 2027.
La jornada funcionó como un primer termómetro político e institucional sobre el futuro del sistema electoral argentino.
El Gobierno busca acelerar el debate en el Congreso
El ministro del Interior, Diego Santilli, fue uno de los encargados de abrir el evento y dejó en claro que el Ejecutivo pretende avanzar rápidamente con el tema en el ámbito legislativo.
“Este debate va a estar en el Congreso en los próximos meses”, sostuvo el funcionario, quien además planteó la necesidad de llegar a 2027 con reglas claras y con tiempo suficiente para garantizar una implementación ordenada.
Según indicó, el objetivo es replicar la experiencia de las elecciones pasadas, que calificó como ágil y sencilla para los votantes.
La Justicia Electoral respalda la experiencia
Desde la Cámara Nacional Electoral también hubo una evaluación positiva del sistema. Su presidente, Alberto Dalla Via, consideró que la implementación respondió a una demanda social y destacó la recepción ciudadana.
“El debut fue exitoso”, afirmó, al tiempo que subrayó el nivel de aceptación del nuevo mecanismo de votación.
Datos oficiales: mejor percepción y ahorro de costos
Santilli reforzó la defensa del sistema con cifras del último proceso electoral. Según explicó, el 93% de los votantes consideró que la votación fue fluida, mientras que el 99% evaluó como rápido y claro el recuento de votos.
Además, destacó un ahorro estimado en $12.800 millones por partido en la impresión de boletas, uno de los argumentos centrales del oficialismo para impulsar la reforma.
Cruces políticos por el alcance de la reforma
El panel dedicado a la boleta única y la vida interna de los partidos expuso las diferencias políticas. Referentes del peronismo, como Daniel Bensusán y Sebastián Galmarini, plantearon objeciones a los cambios promovidos por el Gobierno.
Del otro lado, dirigentes alineados con el oficialismo, como Giselle Castelnuovo y Silvia Lospennato, defendieron la implementación del sistema.
La discusión se proyecta a la elección presidencial
El debate sobre la BUP también se trasladó a la próxima elección presidencial. En ese panel participaron Patricia Bullrich, Maximiliano Abad y los jueces electorales María Servini y Alejo Ramos Padilla.
Allí se abordaron los desafíos técnicos y políticos que implicaría aplicar el sistema en una elección de mayor escala.
Dudas sobre el impacto económico del sistema
No todos los diagnósticos fueron coincidentes. En la evaluación final del encuentro, el vicepresidente de la Cámara Nacional Electoral, Santiago Corcuera, relativizó uno de los principales argumentos del oficialismo al señalar que la boleta única no resultó más económica que el esquema tradicional.
Un debate con múltiples actores y proyección institucional
El encuentro reunió a una amplia variedad de actores del sistema político, judicial y académico, incluyendo organizaciones de la sociedad civil y expertos en materia electoral.
La discusión dejó en evidencia que, más allá del consenso sobre algunos beneficios, la implementación de la boleta única de papel seguirá siendo un eje de debate político de cara a 2027.
