La llamativa reacción del Gobierno que relaciona el caso $LIBRA y la caída de Ficha Limpia
Javier y Karina Milei enfrentan una reunión de mesa política. Foto: EFE
Si algo lo caracteriza a Javier Milei es que no tiene tapujos en decir lo que piensa. La verborragia del presidente en redes y en cada entrevista que concede no deja dudas que es sumamente contundente con sus ideas y, en especial, en sus ataques. Desde dirigentes opositores hasta la prensa.
Puede estar horas dando un reportaje apuntando a cada persona que lo cuestione o descalificando a los economistas u opositores que critican su gestión.
Sin embargo, se vislumbra en, al menos, dos episodios cruciales un comportamiento anómalo del líder libertario, que adopta una posición moderada y que, incluso, deja a relucir un silencio ensordecedor si se lo compara con el 95% de sus reacciones.
Hay un hilo conductor en la respuesta de la Casa Rosada en torno al escándalo por el lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA y la reciente caída de Ficha Limpia.
Aquel famoso posteo del presidente en X, que fijó durante horas, promoviendo el activo digital produjo que hasta el día de hoy siga involucrado en una serie de controversias mediáticas, políticas y judiciales, tanto en el país como en Estados Unidos, producto del alcance mundial de su promoción y posterior fracaso.
Cuando rompió el silencio el mandatario, aclaró: "Yo no tengo nada que ocultar. (...) Yo no lo promocioné, lo difundí". "Si vas al casino y perdés plata, ¿cuál es el reclamo? Es un problema entre privados porque acá el Estado no juega ningún rol", afirmó.
En ese marco, Milei insistió en que actuó "de buena fe", sostuvo en que no cometió "ningún error" y que, en todo caso, aprendió la lección de que debe poner "filtros" y "levantar murallas" para que no pueda acercarse a él “cualquier persona”. "Me dieron un cachetazo", resumió.
A pesar de que tanto él como su entorno reconocen que el jefe de Estado “fue estafado” y perjudicado gravemente en su imagen, en ningún momento Milei ni su equipo apuntó contra Hayden Mark Davis, el emblemático trader que se sacó una foto con él el pasado 30 de enero, como parte de las múltiples reuniones que se realizaron entre el 2024 y este año con el estadounidense y el resto de los involucrados en la causa.
"¿Si (Hayden) Davis es un estafador? Quien va a definir esto va a ser la Justicia. Yo no soy un experto. Mi especialización es crecimiento económico, con o sin dinero", dijo Milei en una entrevista con TN sobre el creador de la cripto, recalcando que no existió ninguna trama espuria detrás de esos encuentros y que solo había sido notificado de este presunto fondeo para fomentar pymes locales mediante el crecimiento de esa cripto.
Por su parte, Davis, quien se reconoció “asesor” del presidente, cuestionó al "equipo del mandatario" por el fallido desenlace. “Estaba haciendo esto en nombre de Milei. Soy su asesor. Quería hacer esto para avanzar en otras conversaciones. Avanzar en otras tecnologías blockchain, avanzar en otras iniciativas. No me importaba el dinero que esto pudiera generar para otros”, señaló el trader, quien recalcó que es alguien que estaba muy cerca del libertario: “Recuerda que hay evidencia de que estuve con él múltiples veces, ¿verdad?”.

“Podemos hacer que Milei tuitee, haga reuniones en persona y haga una promoción. Yo controlo a ese nigga. Le envío $$ a su hermana [por Karina] y él firma lo que digo y hace lo que quiero. Una locura”, dice uno de los chats de Davis, que publicó La Nación. Una de las interpretaciones sobre esos chats es que el joven buscaba amenazar al Gobierno con que no considere un sujeto ajeno y reconozcan que trabajaron juntos en el proyecto $LIBRA.
A pesar de estos dichos, y otras decenas de situaciones parecidas a las descriptas, en ningún momento Milei cuestionó al norteamericano ni al resto de los acusados en las causas que sobrevuelan en Argentina y Estados Unidos.
No solo la imagen de Javier Milei bajó desde entonces, sino que el Gobierno viene todavía pagando las consecuencias en el Congreso, donde no pudo frenar las interpelaciones ni la comisión investigadora, mientras espera que la Justicia no profundice las averiguaciones. Se trata de un escándalo que machaca fuertemente en uno de sus principales activos: su presunta honestidad.
En la gran mayoría de las encuestas, la imagen del mandatario cayó diez puntos como consecuencia de esos episodios referidos al Libragate. Otro dato relevante es la valoración que hicieron los consultados ante la pregunta sobre si el presidente actuó de manera irresponsable al "difundir" la criptomoneda. Para la encuestadora Pulso, el 68% de los encuestados respondió que sí.
Para la CB Consultora Opinión Pública, el 72,8% de los encuestados consideró que el incidente disminuirá la confianza de los argentinos sobre Javier Milei, dentro de los cuales un 37,8% cree que esta caerá mucho, y un 35% sostiene que solo bajará algo.
En ese sentido, el mismo informe resalta que el 77,3% de los participantes manifestaron que es necesario investigar a fondo la relación entre el presidente y los creadores de $LIBRA. Esa posición es casi absoluta entre los votantes de Massa (98%), mientras que entre los que eligieron a Milei la determinación es menor (59,4%).
Es de recordar que ante cualquier crítica menor al modelo económico o “a sus formas”, Milei le dedica decenas de tuis diarios y horas de televisión para denostar a periodistas, económicas y algunos políticos, en especial del PRO. Sin embargo, ante su principal escándalo desde que esta en el Gobierno, prefirió mantener silencio de quienes lo involucraron. Teniendo la oportunidad de distanciarse y mostrar que supuestamente “nada tiene que ver”, prefirió el perfil bajo y solo hacer valoraciones “contra la casta” que quiere desestabilizarlo.
Esta misma postura adoptó el presidente, tras la caída del proyecto de Ficha Limpia. El expediente fue reformulado por el Ejecutivo, que alardeaba de que se trataba de una iniciativa superadora al que había promovido el macrismo.
Luego del rechazo opositor en la Cámara Alta, la Casa Rosada emitió un comunicado donde condenó la votación y agregó que “aborrece la actitud de los senadores nacionales que han optado por priorizar la defensa de sus intereses personales y partidarios por encima de las demandas del pueblo al que dicen representar”. “Ha quedado demostrado que el kirchnerismo hará cuanto sea necesario para defender la impunidad de sus jefes. Esta decisión refleja una vez más la actitud de una clase política que, como ya lo demostrara con el rechazo de los pliegos propuestos por el Presidente de la Nación para la Corte Suprema de Justicia, antepone sus intereses económicos y su protección judicial, frente a las necesidades del pueblo argentino. El Senado de la Nación se consolida una vez más como el refugio de la casta política argentina”, se señaló.
"LAMENTABLE. Fin.", fue la primera reacción de Milei en su cuenta de X. Posteriormente, el líder libertario apuntó duramente contra el PRO, espacio que acusa de hacer caer el proyecto. “Los que cubrieron a Cristina Kirchner fueron los mismos amarillos que vía (Miguel) Pichetto le cuidaron los fueron y después (a él) le dieron el cargo de vicepresidente que compitió contra Golperto (sic) Fernández. No sólo eso, sino que llevan 17 años en la Ciudad de Buenos Aires y nunca la sacaron; y en los cuatro años de gobierno nacional tampoco. Entonces, ¿ahora el que no quiere sacarlo soy yo?“, preguntó.
A su vez, acusó de "mentirosa" a la diputada nacional, Silvia Lospennato, quien impulsó la propuesta en el Congreso. "No estaban los votos fue una operación mediática teñida de amarillo", sumó.
A pesar de las distintas oportunidades que tuvo para salir a marcar postura, el presidente jamás mencionó a los dos senadores misioneros que fueron claves para rechazar Ficha Limpia, los cuales responden al exgobernador Carlos Rovira. Tampoco lo hacen sus funcionarios, ni frente al micrófono ni por los pasillos.

En el Ejecutivo alguien miente. O miente Milei y el vocero Manuel Adorni al decir que “no estaban los votos” para aprobar Ficha Limpia o mienten el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que ratificó sus dichos, y el jefe del bloque libertario, Ezequiel Atauche, que sostienen que llegaron a la sesión con los votos confirmados por todos los bloques aliados.
Los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut fueron uno de los senadores "dialoguistas" que más ayudaron al Gobierno durante este tiempo. Votaron a favor la Ley Bases, los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, rechazaron la comisión investigadora por el caso $LIBRA y se retiraron cuando se trató el rechazo a los fondos para la SIDE, entre otros ejemplos.
A pesar de que el Gobierno se despega de las acusaciones y asegura que nada tuvo que ver con un supuesto autosaboteo para poder polarizar electoralmente con Cristina Kirchner y marginar al PRO, el presidente ni ningún otro miembro importante de su gabinete han cuestionado a los senadores misioneros ni a sus jefes políticos. Gran parte del arco opositor acusa duramente al presidente de querer “la impunidad de Cristina Kirchner”, en una clara amenaza a su imagen política, y el presidente se mantuvo al margen de cualquier cuestionamiento, a pesar de que reparte decenas de insultos diarios a quien se digne a hacerle alguna observación negativa.
En los pasillos de Balcarce 50 solo dicen que “nadie habló con Rovira” y que el armador misionero “no suele aprobar proyectos a favor de la transparencia”. Sí hay duras críticas a los periodistas que difundieron supuestas declaraciones del dirigente, que dan cuenta del llamado de Milei para revertir el voto de los senadores.
En los principales dos escándalos que está envuelto su Gobierno, Milei deja de lado su tradicional vehemencia y repite un extraño patrón: no salir al cruce contra quienes objetivamente lo metieron en dos controversias, cuya profundidad es aún desconocida.


