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Semana clave para Ariel Lijo y Manuel García Mansilla: los últimos cartuchos del Gobierno en un Senado hostil

El Senado define los pliegos de Lijo y García-Mansilla para la Corte, pero el oficialismo enfrenta una votación adversa y busca alternativas.
La sesión para definir la suerte de los pliegos es el 3 de abril en el Senado. Foto: NA-Juan Mateo Aberastain
La sesión para definir la suerte de los pliegos es el 3 de abril en el Senado. Foto: NA-Juan Mateo Aberastain

El Senado de la Nación empieza una nueva semana cargada de tensiones, en la que se espera que se definan los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema de Justicia. Ambos postulantes tienen pocas chances de recibir los votos necesarios para su aprobación, y en el Gobierno nacional evalúan nuevas alternativas.

Una de ellas es directamente postergar la sesión prevista para el jueves 3 de abril. La convocatoria fue firmada por la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel. El interbloque Unión por la Patria había pedido una sesión especial para dos semanas antes, pero Villarruel estiró los plazos lo máximo posible para ganar tiempo e intentar sumar más votos.

Por otro lado, siguen las negociaciones de Ariel Lijo con gobiernos y tribunales provinciales para que presionen a los senadores que tienen vínculos con el oficialismo en sus provincias. Además, el Gobierno apuesta a una fractura dentro de Unión por la Patria, que hace dos semanas perdió cuatro senadores, quienes armaron una bancada propia.

Se trata de Convicción Federal, el espacio conformado por Fernando Aldo Salino (San Luis), Carolina Moisés (Jujuy), Guillermo Andrada (Catamarca) y Fernando Rejal (La Rioja). Son cuatro votos que el Gobierno intenta torcer, aunque todavía no hay definiciones.

Estos senadores, enfrentados con Cristina Kirchner, tomaron la decisión de romper con el bloque cuando la bancada que conduce José Mayans publicó una carta abierta a las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI), en la que amenazaba con desconocer el acuerdo de Javier Milei con el organismo.

A pesar de los esfuerzos del oficialismo, la situación es claramente adversa. No solo porque cuenta con un bloque reducido de seis bancas, sino también porque se necesita una mayoría especial de dos tercios —unos 48 votos— para aprobar la designación de los candidatos a la Corte.

Lijo y García-Mansilla llegan a esta sesión en situaciones distintas. El abogado y catedrático conservador ya juró como miembro del máximo tribunal luego de que el presidente Javier Milei lo designara por decreto, al igual que a Ariel Lijo. Sin embargo, este último aún no dejó su cargo en los tribunales federales de Comodoro Py, donde construyó poder político, y tampoco juró como juez de la Corte.

Si García-Mansilla es rechazado por el Senado, se abrirá una nueva discusión sobre la validez de su designación, ya que la Cámara Alta le negó el aval, pero él ya juró como juez. Una posible solución es que continúe como "juez en comisión" hasta noviembre de 2025, cuando finaliza el período ordinario.