Los cambios clave del IPV para "ayudar" a quienes no puedan pagar sus deudas
El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) de Mendoza presentó una serie de modificaciones destinadas a los adjudicatarios de sus programas habitacionales.
El objetivo es evitar que las familias caigan en deudas impagables y pierdan sus hogares. Esta decisión llega tras escuchar las dificultades expresadas por numerosos beneficiarios, quienes señalaron que las cuotas mensuales se volvieron una carga insostenible.
Las nuevas medidas se centran en tres ejes principales. Primero, se reestructurarán las cuotas de los créditos UVA y URS para adaptarlas a los ingresos familiares. Segundo, se implementarán soluciones específicas para quienes ya están en mora. Tercero, se dará un trato especial a personas en situación de vulnerabilidad, como desempleados o afectados por emergencias.
Las quejas recibidas encendieron las alarmas en el organismo, que optó por actuar antes de que el problema se agrave. En el caso de los créditos UVA, las cuotas se ajustarán al 15% de los ingresos si superan el 20% del total familiar o del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM).
Para jubilados o personas con discapacidad, el tope será del 10%. En el programa "Mi Casa" (URS), la cuota podrá llegar al 20% de los ingresos, con plazos extendidos hasta 360 meses o los 80 años de edad. Los casos más críticos, como los de la Cartera Social, tendrán cuotas reducidas al 5% de los ingresos.
El IPV también planea cerrar el año entregando las 1.500 viviendas pendientes de este programa. Luego, el foco estará en las 60.000 solicitudes que aguardan respuesta. Con estas medidas, el instituto busca garantizar que el sueño de la casa propia no se transforme en una pesadilla financiera para los mendocinos.
La resolución del IPV: