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Cristina Fernández de Kirchner aprovecha la tregua con Kicillof y se agarra del FMI para reordenar al PJ

El PJ se alinea detrás de Cristina Kirchner y rechaza el acuerdo con el FMI, mientras Milei avanza con el endeudamiento
Para Cristina Kirchner el acuerdo con el FMI es una oportunidad de reordenar al PJ Foto: Prensa PJ
Para Cristina Kirchner el acuerdo con el FMI es una oportunidad de reordenar al PJ Foto: Prensa PJ

Esperar el movimiento del adversario para pensar una jugada es una táctica que sirve tanto para el ajedrez como para la guerra y en este caso para la política. La decisión del Gobierno nacional de acelerar en tiempo récord en el Congreso un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) le abrió el juego a Cristina Fernández de Kirchner para reordenar al Partido Justicialista (PJ) que, sin demasiados vaivenes, fijó una posición respecto al nuevo endeudamiento que encabeza Luis Caputo: rechazo total y absoluto.

En paralelo, la tregua entre La Cámpora y Kicillof le da a la expresidenta mayor cintura para manejar las riendas del partido y que haya una voz cantante. El gobernador de Buenos Aires está más enfocado en avanzar con los acuerdos para suspender las PASO en su provincia que en pensar en alguna futura alianza alejada de la expresidenta para 2027.

Esto se materializó el martes por la tarde luego de una reunión del Consejo Nacional del PJ. A partir de ahí salieron dos comunicados que evidenciaron la postura. El primero, del propio órgano partidario, donde señalaron la preocupación por la falta de información respecto a los montos, las tasas de interés fijadas, las fechas de vencimiento o los condicionamientos pactados. Además, señalaron a los legisladores que tengan previsto votar su aprobación.

"Tenemos que ser claros: los diputados y senadores argentinos que voten por la aprobación del DNU 179/25, le estarían confiriendo a Javier Milei las 'facultades extraordinarias' que son fulminadas con nulidad insanable y absoluta por el Art. 29 de la Constitución Nacional", indicaron en uno de los últimos párrafos.

El segundo, del bloque de senadores de UP, donde Cristina Kirchner mantiene un poder de decisión casi absoluto. Allí, los senadores advirtieron que, "de continuar por el camino ilegal, que desconoce la normativa vigente", el peronismo "desconocerá el  acuerdo, la deuda que surja del mismo y los compromisos contraídos".

El claro posicionamiento que marcó Cristina Fernández de Kirchner en la reunión partidaria tiene una función perimetral: fijar un límite sobre cuál es la posición del peronismo, donde cualquiera que no la acompañe quedará por fuera. Y allí habrá que mirar una vez más el comportamiento de los diputados de Unión por la Patria de Santiago del Estero y de Catamarca. Aún no hay una definición clara sobre qué harán a la hora de votar. Lo que sí hay es una posición del partido, a la que ellos podrán obedecer o desacatar.

Durante el primer año del Gobierno de Javier Milei, el peronismo no contó con esta organización partidaria. Así, la responsabilidad por la conducta de los diputados peronistas recayó en varias oportunidades en el jefe del bloque, Germán Martínez, un dirigente que compensa su falta de conducción política con la templanza para coordinar a las distintas tribus dentro del panperonismo.

En la previa de la reunión del martes, un sector dejó trascender la posibilidad de expulsar del partido a los sectores que acompañen al Gobierno en la votación de este miércoles. Finalmente, esa postura no tomó demasiada relevancia. Pero sí se conforman con dejar expuestos por 'inconducta partidaria' a quienes tomen una posición distinta a la que se definió en el Consejo Nacional del partido.

Si bien Cristina Kirchner no espera dar vuelta la postura de los gobernadores, como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta), que llegaron al poder bajo el sello de Unión por la Patria y rápidamente amoldaron a los tiempos libertarios, sí apunta a dejarlos fuera de juego dentro del partido, en caso de que no acompañen la posición que se definió en la tarde del martes. A un día de la sesión en Diputados por el acuerdo del FMI, estos tres se reunieron en la Casa Rosada con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Interior, Lisandro Catalán. Se sacaron una foto sonrientes, una clara señal de acuerdo político.

En las calles también habrá cristinismo. La Cámpora convocó a su militancia a movilizarse este miércoles con tres consignas: "No al FMI; por los jubilados; por Pablo Grillo". Y acá una vez más se verá la distinción entre los que siguen la línea de la expresidenta y los que no lo hacen. Los intendentes camporistas estarán este miércoles en la calle, a diferencia de otros que seguirán desde sus municipios lo que pase en las calles del Congreso.

Allí, un sector, tal vez minoritario dentro de la gran movilización que se espera, entonará las estrofas de ese cántico que tanto le gusta escuchar a la titular del PJ: "Presidenta, Cristina Presidenta".