Lilia Lemoine fue repudiada por los vecinos de Moreno, pero para ella fueron “enviados”
Tal como había anunciado en sus redes, la diputada nacional de La Libertad Avanza Lilia Lemoine se hizo presente en la marcha donde los vecinos de Moreno exigieron justicia por Lucas Aguilar, el delivery asesinado el pasado jueves. Una vez allá, le llovió el repudio de los vecinos.
Pese al compromiso que mostró con la causa por las redes, la libertaria no fue bien recibida por los manifestantes que frente a las cámaras, comenzaron a cantar “que se vaya”.
La legisladora quiso hacer caso omiso a los gritos de repudio. “La intendenta (Mariel Fernández) y (Axel) Kicillof deberían hablar con la gente que fue atacada y después reprimida” le dijo a la prensa, pero de fondo la bronca iba dirigida hacia ella.
“No te colgués de la muerte del pibe”, le dijo frente a frente uno de los vecinos. Lemoine, lejos de mantener un diálogo, disparó que “sería ridículo que estuvieran enojados conmigo”, y disparó: “Hay gente que claramente fue enviada para hacer todo esto”.
Además, redobló la apuesta al afirmar que “hay gente que está de acuerdo con otras cosas que no son la justicia y la seguridad”, y acusó a los manifestantes de amenazar a los delivery para que no fueran a la marcha.
Horas antes, la diputada había convocado en sus redes a la movilización. “Nos juntamos a marchar por nuestros derechos y por Justicia, porque estamos cansados de la negligencia gubernamental”, publicó en su cuenta de X. Sin embargo, los vecinos no aceptaron su presencia.
El caso de Lucas
Lucas Aguilar, el repartidor de 20 años, recibió siete puñaladas tras defender a un vendedor ambulante de las agresiones de Luis Benjamín Benítez. El atacante, que contaba con un amplio historial de antecedentes penales, terminó asesinándolo en plena calle.
La situación comenzó cuando el agresor discutió con un comerciante callejero. Cuando la pelea se tornó más agresiva, Benítez sacó un cuchillo y comenzó a atacar al repartidor.
Este crimen fue la gota que rebalsó el vaso en el conflicto de la inseguridad en el conurbano bonaerense. En paralelo, desató una nueva guerra entre el Gobierno nacional y la administración de Axel Kicillof, quien, pese a que asumió la responsabilidad de “redoblar esfuerzos” para combatir la violencia, le adjudicó el conflicto al recorte presupuestario que ejecuta Javier Milei.


