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El Gobierno le soltó la mano a Eduardo Serenellini y Manuel Adorni gana poder total en la comunicación oficial

Fuentes oficiales afirman que el alejamiento del periodista "era crónica de una muerte anunciada": El vocero presidencial ganó la pulseada dentro de la interna oficial.
Manuel Adorni asume más poder en el Gobierno. Foto: Presidencia
Manuel Adorni asume más poder en el Gobierno. Foto: Presidencia

Con la salida de Eduardo Serenellini como titular de la Secretaría de Prensa de la Nación, se termina una de las principales internas dentro de la Casa Rosada. Desde hace meses que existía una voraz discusión dentro del gabinete acerca de cuál era el rol formal del periodista dentro del esquema de gobierno.

Era conocida su amistad con el presidente Javier Milei, lo cual motivó en su desembarco como parte del equipo de la comunicación oficial. Sin embargo, desde el inicio de la gestión nunca tuvo la trascendencia que aspiraba y, desde entonces, atravesaba un enfrentamiento debajo de la superficie con el vocero presidencial, Manuel Adorni.

En Casa Rosada, Serenellini prácticamente no intervino ni apareció en actos de Gobierno o en conferencias de prensa. No se le recuerdan visitas en la sala de periodistas. Al perder en la pulseada con el portavoz, Serenellini apostó por recorrer el país, en especial donde se encontraban las repetidoras de Radio Nacional y otros medios públicos, donde era entrevistado por periodistas locales.

A su vez, hizo las veces de funcionario de "relaciones institucionales", al recibir casi diariamente a cámaras empresarias, organizaciones civiles, sindicatos y otros sectores. En esos encuentros, el exconductor escuchaba los reclamos de los invitados y "se los trasladaba" al presidente u otros responsables. Se trató de un rol que siempre inquietó a gran parte del gabinete nacional, que desconfiaba de cuál era el verdadero trabajo de Serenellini en esos encuentros. "No sabemos a quién representa. Se presenta como el funcionario más cercano a Milei, pero en la práctica no tenía influencia alguna en la toma de decisiones", expresaron a MDZ distintos miembros del Gobierno, cuando se les consultaba al respecto.

Mientras tanto, Adorni fue ascendido hace poco tiempo. En septiembre del año pasado, asumió en el cargo de secretario de Comunicación y Medios, absorbiendo responsabilidades en los actos de gobierno, como así también en la gestión de los medios públicos, supervisando los contenidos informativos y de entretenimiento. Con esta designación el portavoz ganó un rol clave en la mesa chica, teniendo una tarea sumamente cercana y diaria con Karina Milei, quien mostraba una posición mucho más critica sobre la función de Serenellini, a diferencia del presidente. 

La situación llegó a tensarse tanto que al periodista lo excluyeron de los asientos protocolares de distintas actividades importantes, tales como la asunción de Gerardo Werthein como canciller.  Ante esa situación, optó en varias ocasiones a retirarse para evitar permanecer bajo esas condiciones. Tampoco había sido invitado a las últimas reuniones de Gabinete ni las cenas en la quinta de Olivos.

"Era crónica de una muerte anunciada, ya estaba marginado por el propio Triangulo de Hierro", sentenciaron fuentes que reportan a diario a Milei. Las pocas estructuras que quedaban en la orbita de Serenellini ahora estarán bajo dominio del área del vocero, mientras que esas oficinas quedarán sujetas a disposición de Karina, la actual secretaria general de la Presidencia, quien ya le había solicitado ese espacio al periodista, quien estaba obligado a reubicarse en reductos menores dentro de la Casa de Gobierno.