El Código Urbanístico de Jorge Macri, con votos necesarios y muchos cambios
Con un retraso de más de seis horas y una catarata de especulaciones, se inició este jueves la sesión ordinaria en la Legislatura porteña para sancionar las modificaciones al Código Urbanístico.
El proyecto enviado por el Gobierno porteño sufrió, durante el tratamiento en comisión, varios cambios tanto de quita de propuestas como de incorporación. Las discusiones fueron extensas y el oficialismo no lograba conseguir los votos para la aprobación, al punto que al inicio de la sesión, pasadas las seis de la tarde, en el recinto comenzó el debate con solo 36 legisladores de 60.
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La hora de no ser manada
Aliados al PRO, como la Coalición Cívica, rechazaron cláusulas clave de la propuesta. La oposición se abstuvo y libertarios sumaron votos.
Finalmente, la norma fue aprobada en primera lectura y requiere de una audiencia pública y una segunda votación para su sanción definitiva.
La reforma, que requería 31 votos, fue aprobada con 32. Tuvo 6 votos negativos y 18 abstenciones - básicamente de UP - mientras que estuvieron presentes 56 legisladores de los 60 del pleno.
Al inicio de la sesión y a medida que se completaba el recinto, se conoció, ante el reclamo de la legisladora Graciela Ocaña, que habían circulado distintos textos finales sobre las modificaciones y, por el horario de recepción, se verificaba cuál era el verdadero, que se aclaró se trató de borradores.
Otro tema de discusión que frenó la sesión fue la acusación al PRO de llegar acuerdos con el peronismo para obligar a la construcción de viviendas para los encargados de edificios nuevos con más de 25 unidades, lo cual se descartó totalmente.
La diputada del PRO Paola Michielotto, vicepresidenta de la Comisión de Planeamiento que preside el libertario Edgardo Alifraco, describió los principales puntos que se votarían. Los cambios del Código Urbanístico (CUR), que se redactaron en la Secretaría de Desarrollo Urbano a cargo de Alvaro García Resta, fueron una propuesta eje en los lineamientos de la gestión de Jorge Macri. En el debate en las comisiones, si bien se dio espacio para las peticiones de los vecinos, una mayor participación de los mismos fue reclamada desde la oposición y también de aliados del PRO.
La sanción podría decirse que fue a medias. Hay artículos como los que implican la compensación de metros cuadrados del norte para los desarrolladores que inviertan en el sur porteño, que a propuesta de la Coalición Cívica que comparte bloque con el PRO, requieren un marco de seguridad jurídica. Ese y otros temas quedarán para ver las posibilidades de su incorporación en segunda lectura, como la revisión de las zonas emisoras de m2 y las receptoras.
Michielotto explicó que el proyecto busca generar equilibrio urbano en 3 escalas: a nivel Ciudad, escala Barrial y a nivel Manzana y por eso busca aumentar el Centro Libre de Manzana. En relación a la identidad Barrial, se distribuyen el ordenamiento de manera que el interior de los barrios tenga las menores alturas y luego vaya subiendo gradualmente para alcanzar mayores alturas en avenidas.
El proyecto propone crear la "Capacidad Constructiva Adicional (CCA) como un instrumento de promoción, que busca revitalizar las áreas con menor desarrollo, y ofrecer diversidad residencial y mixtura de usos, así como proponer la puesta en valor de edificios con valor patrimonial", indicó la legisladora al iniciar el debate.
Entre otros cambios, se modifica el plazo de actualización del Código Urbanístico, para prever la posibilidad de hacerlo cada 8 años y no cada cuatro como sucede ahora.
Se incorpora la previsión de la revisión de los espacios verdes de uso público e irrestricto, de proximidad, parquizados y/o de escala barrial, para que, se analice la posibilidad de su inclusión dentro de áreas de Urbanización Parque.
Se incorporan dos nuevas Áreas de Desarrollo Prioritario que son Constitución y el Polo Textil de Avellaneda, a fin de "estimular el desarrollo urbano equilibrado y sostenible en estas áreas y así receptar las preocupaciones vecinales".
Para Costa Salguero, se vuelve a llevar al 77% el porcentaje destinado a espacio público parquizado, a la vez que se clarifican los usos de suelo para el sector.
En lo relativo a la Capacidad Constructiva Adicional, se intentará mejorar la redacción para incorporar la "nueva herramienta" en segunda lectura "para promover el desarrollo del sur de la ciudad, y que nos parece innovadora y positiva, pero que insisto hay que trabajar mucho en pos de brindar seguridad jurídica," indicó la diputada.
Se permiten los balcones en vías de ancho menor a 15m, siempre respetando el arbolado.
Se elimina el Microcentro como área receptora y se prevé la incorporación de nuevas parcelas a Urbanización Parque dentro de la U66 “Estación Colegiales”.
"Finalmente, en lo relacionado a las Planchetas de Edificabilidad y Usos se hicieron cambios en las alturas para mejorar la transición desde los centros barriales hacia los corredores, preservando las identidades de cada barrio. Igualmente, seguiremos trabajando en este tema de cara a la segunda lectura", aclaró Michielotto.
La legisladora libertaria Pilar Ramirez se expresó en contra del CUR y las modificaciones anticipando el voto negativo.
Matías Barroetaveña, de Unión por la Patria (UP) dijo que "es mentira que a último momento se quiso poner lo de la vivienda del encargado. Es mentira. Conversamos con el oficialismo, algo totalmente democrático y es mentira porque no es obligación tener encargado".
Graciela Ocaña (Confianza Pública) consideró "preocupante" que el Gobierno porteño demorara 8 meses en presentar las modificaciones al CUR pero aseguró que se sacaron "muchas discrecionalidades" de la propuesta original.
También de UP la legisladora Claudia Neira resaltó el trabajo de Michielotto y retomó la discusión sobre la vivienda de los encargados que dijo es hacer la previsión del espacio. También criticó que "se vaya a construir una alcaidía en la Comuna 8, en el Parque Olímpico."