Alcoholemia al volante: Cornejo habló de "epidemia social" y pidió más responsabilidad a los conductores
En el marco de los diferentes siniestros viales ocurridos en la última semana que tuvieron como protagonistas a conductores alcoholizados, el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, aseguró que la aparición de tantos hechos de alcoholemia positiva configuran "una epidemia social". En tanto, defendió los leyes sancionadas en la Legislatura vinculadas a esta temática, el aumento de controles y, a su vez, indicó que -en vez de "otorgarle tanto poder al Estado"- es necesario "trasladar la responsabilidad a las personas que lo hacen sabiendo que pueden cometer un delito".
"Las leyes no van a solucionar los problemas de por sí. Lo dije yo mismo cuando las enviamos. Si no, la gestión del Estado hace lo propio, pero también los particulares y la responsabilidad individual de cada uno. No le otorguemos tanto poder al Estado y a los gobiernos de turno, sino también traslademos la responsabilidad a las personas que lo hacen sabiendo que pueden cometer un delito, teniendo incentivos negativos duros como cárcel. Les recuerdo que el sommelier que mató al agente de tránsito de Godoy Cruz y al policía de la provincia de Mendoza está preso y va a ser probablemente el primer elevado a juicio por jurados", señaló Cornejo durante el recorrido que realizó por el laboratorio del Registro de Huellas Genéticas de Mendoza.
"Sabiendo que hay incentivos tan fuertes y tan negativos, sigue habiendo gente que maneja alcoholizada con un límite de alcohol por encima del 0.5. Entonces también hay que devolverle responsabilidad a la sociedad. Hemos incrementado los controles, como creo que se ha visto en estos meses. Como han visto ustedes en la crónica periodística, aparecen muchos más casos porque se han incrementado los controles. Ahora, evidentemente es una epidemia social", indicó acompañado por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, Dalmiro Garay; y el procurador general del Ministerio Público Fiscal, Alejandro Gullé.
"Vi un caso de un accidente que el periodismo lo tomó como el conductor alcoholizado solamente. Resulta que los tres dieron el dosaje de sangre más alto del nivel. Quienes fueron víctimas y quien fue el victimario. Entonces creo que ese ejemplo nos transmite a que la deliberación pública debe ser también transmitiéndole la responsabilidad a la sociedad y no poniendo solo el foco en el Estado. Nosotros vamos a seguir muy rígidos con los controles y vamos a aplicar dos leyes recientes: una del Ministerio de Seguridad y otra la de salud donde le vamos a cobrar el costo. De hecho, en este accidente del que les hablo, estuvieron internados en el hospital central, tanto las dos víctimas como el victimario. Vamos a aplicar esa ley que ya está vigente. Si bien requiere una mínima reglamentación, ya está vigente la ley porque la promulgamos. Vamos a seguir en esa tarea", sumó el gobernador.
Aunque aclaró que "los hechos van a seguir apareciendo, es lógico". "Pero creo que también debemos transmitirle responsabilidad a la sociedad y también transmitir las sanciones que hay, que efectivamente se cumplen. Que una persona que conduzca alcoholizada tiene que saber que está poniendo en riesgo la vida de los demás, pero también puede tener consecuencias negativas para la suya", aportó.
Nuevas sanciones para conductores alcoholizados
La nueva norma entró en vigencia el jueves 1 de agosto y establece sanciones ante infracciones al Código Contravencional como el arresto “desde 1 a 120 días, para darle ese margen al juez, de una sanción mayor y se aumenta la multa hasta 12000 UF y trabajo comunitario de 4 a 80 días a razón de 4 horas por día”. Actualmente el valor de las Unidades Fiscales (UF) es de $127, por lo que las multas superarían ampliamente el millón de pesos.
En concreto, la reforma endurece las sanciones para las personas que conduzcan vehículos con más de un gramo de alcohol en sangre.
Hasta agosto, quien conducía con una alcoholemia igual o superior a un gramo por litro de sangre era sancionado con una multa que va de 4000 UF, es decir $ 508.000, hasta 9.000 UF, equivalente a $1.143.000. También se establecía el arresto de hasta 30 días y la inhabilitación para conducir vehículos de 90 días a 365 días.
A partir del último jueves aumentaron los topes de todas estas sanciones y el arresto será de hasta 120 días, mientras que la inhabilitación para conducir vehículos desde 90 hasta 545 días (1 año y medio). A su vez, el tope de la multa para quienes manejen borrachos trepó a 11.000 UF, equivalentes a $1.397.000. En este caso no se aplicará la conversión de la sanción de multa o arresto en trabajo comunitario.
