El plan de Humberto Mingorance para que Aysam acapare gran parte de los US$1.023
La Legislatura de Mendoza aprobó la adenda que le permite al Gobierno de Alfredo Cornejo disponer para obras de infraestructura de los 1.023 millones de dólares que inicialmente eran para Portezuelo del Viento. Solo falta la firma del presidente Javier Milei y se liberará el uso de esos fondos, por lo que varios intentendentes pujan para que se hagan obras en sus municipios. Pero además de los intendentes, el que está primero en la fila para de los interesados es el presidente de Aysam, Humberto Mingorance. En concreto, para concretar proyectos que cumplirían con el requisito de "repago" que puso como eje el Gobierno provincial.
En concreto, el gobernador Alfredo Cornejo apunta a que los fondos se utilicen para obras que generen ingresos y que esos ingresos permitan financiar otras obras. Según afirmó Humberto Mingorance en diálogo con MDZ, Aysam tiene listos varios proyectos que van en ese sentido.
"El Gobernador ha pedido que las obras que se realicen con estos fondos del resarcimiento tengan de alguna manera algún tipo, algún porcentaje o en su totalidad una forma de repago. ¿Qué es lo que es esto? Que si hoy Aysam recibe $100, las obras que hagamos con esos $100, después se las cobremos a los que vayan a tener beneficios por esas obras y vuelvan a conformar un fondo de $100", explicó Humberto Mingorance y sostuvo que ya han pensado proyectos que encuadren en esa premisa.
"Por ejemplo, obras de agua y saneamiento. De acá a tres o cuatro años junto con el municipio de Capital en todo lo que es la zona de los terrenos abandonados del ferrocarril se van a desarrollar una gran cantidad de complejos muy importante. Ahí se van a licitar una cantidad de complejos y edificios que son importantes. Lo primero que tienen que estar son los servicios, porque si se instalan los edificios y se instala la gente a vivir, no van a tener agua y las cloacas van a explotar literalmente. Allí podríamos llegar a utilizar estos fondos y cuando se instalen esos emprendimientos le cobramos por las obras de infraestructura realizada y hoy recuperamos esos fondos", remarcó Mingorance.
Mediante esa herramienta, Aysam apunta a recibir una parte considerable de los 1.023 millones de dólares para obras de saneamiento que son necesarias y que en parte pueden aplicar al concepto de repago para contar con fondos para luego financiar otras obras. Incluso, destacó que ese sistema ya se aplica para obras menores que son financiadas a través de un fideicomiso que se nutre del cobro de la boleta del servicio de agua.
Pero al mismo tiempo, le abrió la puerta a obras de mayor magnitud que también están siendo analizadas. "Hay una obra nueva que estamos evaluando entre Irrigación, Emesa y Aysam que recién está en una etapa de evaluación pero que tiene que ver con la problemática de recibir agua turbia en la época de verano por maniobras del dique Potrerillos o por tormentas con aludes. Eso hace que no se den los estándares para poder ingresar agua a la planta y poder potabilizar. Para evitar eso, hay un proyecto que tiene que ver básicamente con tomar agua limpia del dique Potrerillos. En lugar de tomar agua turbia del río Mendoza, tomar agua limpia del dique. Estamos generando una ingeniería para que no tengamos estos problemas en este verano", esgrimió Mingorance en MDZ Radio y dio detalles de ese proyecto.
En concreto, afirmó que una forma de repago de esa obra es aprovechar los cuatro saltos que contempla desde Blanco Encalada hasta donde está la planta potabilizadora. "Esos cuatro saltos podrían tener cuatro mini centrales hidroeléctricas que podrían llegar a generar un tercio de la electricidad que genera hoy Potrerillos. Entonces ahí podría haber un repago con un inversor privado que quiera hacer esa parte", subrayó.
Pero además adhirió que otra premisa para el uso de los fondos, al margen del repago, es la eficientización del uso del agua. Y eso pone en primera fila tanto a Aysam como al Departamento General de Irrigación. "Tenemos que empezar a administrar el recurso hídrico de otra manera. Por eso es que hemos puesto el foco en la macro y la micro medición. Si a una zona entran 100 litros de agua y la gente consume 60, quiere decir que por roturas de caño de redes estoy perdiendo 40. Bueno, tengo que salir e identificar esas pérdidas para poder resolverlas y que no se pierdan esos 40 litros de agua", esgrimió.
Para poder lograrlo, se avanzará con la colocación de medidores. No solo los 20 mil medidores que ha comprado Aysam para domicilios particulares, sino también caudalímetros en acueductos para medir el consumo de agua y disponer de forma eficiente de los recursos.
