Guillermo Francos y Victoria Villarruel, las figuras clave que lograron destrabar la Ley Bases
Tras una jornada cargada de tensión y negociaciones de último minuto, el Gobierno logró un acuerdo para destrabar la resistencia de varios senadores de la oposición dialoguista y obtuvo los dictámenes de comisión que habilitarán a los proyectos de Ley Bases y de reforma fiscal. De esta manera, el oficialismo tiene la posibilidad de reanudar ambas reuniones y entregar el dictamen de mayoría para poder planificar una sesión en el recinto, que se prevé para dentro de dos semanas.
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Durante las primeras del debate, el plenario llamó a un cuarto intermedio por falta de acuerdos. Ante eso, el nuevo jefe de Gabinete, Guillermo Francos, asistió de manera presencial al Congreso para lograr torcer las voluntades de los últimos senadores dialoguistas junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel. "Francos es un viejo lobo de mar arriba de un galeón que le afanó unos piratas del Caribe y Villarruel también fue importante", opinó el economista Carlos Burgueño, resaltando las dos figuras que fueron claves para obtener el dictamen.
En diálogo con MDZ Radio 105.5 FM, advirtió que "la ley empezó a destrabarse cuando hace dos fines de semana atrás, Villarruel se sumó a las negociaciones. Ella dijo punto por punto lo que había que negociar para lograr el primer destrabe de la ley. Ahora vuelve a destrabarse con la intervención de Guillermo Francos, que evidentemente tenía chequera abierta para negociar. Se destrabó y está muy bien".
El economista aseguró que "no hay que tenerle miedo al consenso, al diálogo o a que una ley original se te transforme en un Frankenstein. Es más, hay que estar orgulloso y conforme cuando algo se logra consensuar entre fuerzas políticas diferentes, y más en el escenario que tiene la Argentina".
"El gobierno demostró que puede negociar y consensuar, y además una ley muy complicada que tiene 25 capítulos contados, algunos muy importantes. Unos se quejarán, quizá con razón, al final esto quedó bastante licuado. Algunos dirán 'esto así como está no me sirve', que también puede ser. Y otros dirán que 'esos que arreglaron esto están entregando la patria'. Lo cierto es que finalmente hubo un dictamen", sostuvo Burgueño.
Y afirmó que "por la información que tengo, ya con estas firmas pasa en general por el Senado. En Diputados, escribanía".
Respecto del rol de la oposición en el Congreso, manifestó: "El kirchnerismo quedó muy aislado fuera del sistema, como diciendo 'nosotros no negociamos, nosotros somos puristas'; y si alguna vez le vuelve a tocar al kirchnerismo gobernar, va a tener que negociar. Se acabó esa Argentina del 54% en el Congreso, no sé cuántas décadas van a faltar hasta que vuelva. El peronismo puede volver a ganar, pero va ser muy difícil que vuelva a tener mayorías parlamentarias en un 54%. Tiene que hacer uno de los gobiernos más exitosos de la democracia y después obtener el 54%, con lo cual es una posición muy aislada".
El contenido de Bases II
El economista repasó cómo quedaron finalmente algunos puntos clave de la Ley Bases:
- El Rigi: "Creo que está mucho mejor ahora que antes. Básicamente van a pagar impuestos a los dividendos y van a pagar el IVA. Y además, entre el 25% y el 30%, depende del sector de las compras a proveedores, va a ser a empresas nacionales. Por otra parte, las provincias van a tener dos puntos más e las regalías mineras", señaló.
- Con respecto al blanqueo, dijo que "se encarece para los que blanquearon en el gobierno de Macri y creo que hasta el 35 no podés volver a blanquear. Es ahora o hasta dentro de diez años no podés volver a blanquear".
- Sobre el tema laboral, precisó: "En lugar de cinco monotributistas, los trabajadores independientes van a poder contratar tres. La verdad que es un cambio bobo porque entre cinco y tres, muchos no te cambia. También entra el tema de ganancias para los trabajadores de la Patagonia, lo cual está bien".
- Privatizaciones: "Hay una cuestión que es que antes de privatizarlas, tiene que haber un proceso de saneamiento. Ese proceso de saneamiento no puede durar menos de seis meses es para que cuando vos vendas la empresa, no vendas una empresa hecha pelota, sino una empresa saneada que valga más", concluyó Carlos Burgueño.

