Macri encabeza la resistencia

El PRO, un partido de poder camino a ser un apéndice libertario

Mauricio Macri ya advirtió que no es parte del Gobierno. Falta que decida no seguir apoyando fervientemente el cambio cultural que pretende Javier Milei para que ese espacio vuele por el aire.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare sábado, 18 de mayo de 2024 · 16:00 hs
El PRO, un partido de poder camino a ser un apéndice libertario
El zoom por el cual asumió Mauricio Macri en la presidencia del PRO duró quince minutos Foto: Noticias Argentinas

Los intendentes del PRO que no iban a firmar el convenio y se negaron a participar del acto organizado por Axel Kicillof el lunes pasado, al que asistieron peronistas, radicales y otros, ahora, paulatinamente, están yendo al pie del gobernador y estampan su rúbrica.

El Zoom por el cual asumió Mauricio Macri en la presidencia del PRO duró quince minutos y no estuvo la presidenta de la asamblea partidaria, Patricia Bullrich, quien hoy a la tarde se sacará una foto con el armador bonaerense ratificado por Karina Milei, Sebastián Pareja, en lo que es la ratificación del deseo de un sector cambiemista para sellar una alianza electoral con La Libertad Avanza.

Ayer, además, hubo dos comunicaciones fortísimas y que refuerzan la idea que la feroz interna que terminó frustrando la llegada de Juntos para el Cambio a la cima del poder en 2023 aún sigue latente y, además, se profundiza. Mientras el estrecho colaborador de Bullrich y vicepresidente del PRO, Damián Arabia, se sacó una selfie con "El Jefe" (Karina Milei), tal cual definió a la hermana del presidente Javier Milei, Silvia Lospennato, diputada nacional aliada de Horacio Rodríguez Larreta y Emilio Monzó, calificó como un “adelantado” a Mauricio Macri y alertó: “Quizás como nunca antes la opción a la que nos enfrentamos es desaparecer o resurgir”.

Y este es el verdadero dilema que tiene que afrontar el PRO. Al haber nacido como un partido de poder, casi con la centralidad del Gobierno porteño, todos sus legisladores, intendentes, gobernadores y hasta el presidente, la mayoría de sus integrantes nunca tuvieron otro recorrido político más allá de haber participado de una elección e, inmediatamente, haber sido electo para el cargo por el cual se presentaron.

Entonces aparece la orfandad que padecen sus dirigentes que necesitan, imperiosamente, ser parte del poder, como si no pudieran trabajar sin su cobertura. O el peronismo siempre presente en Patricia Bullrich, quien vuelve a ser "La piba", una leona del poder que no puede aceptar no ser parte de eso. Por eso no dudó en guardarse todo lo que piensa sobre la hermana presidencial y hacer una alianza táctica con El Jefe. Ambas tienen a otra mujer entre sus enemigas preferidas: la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Para Macri, la pandemia no terminó y reasumió en un Zoom

Hoy, en Luis Guillón, Bullrich, con el acompañamiento de Diego Valenzuela, que mezcla su deseo de participar del cambio que observa que está encarando Javier Milei con su amistad personal con el presidente de la Nación desde la época universitaria, se juntarán con Pareja para lanzar la Mesa de Apertura Republicana, el nuevo experimento electoral que busca adelantarse y ponerse en primer lugar a la hora de la posible fusión con los libertarios. 

Por caminos que a veces se juntan y otros bifurcan, Cristian Ritondo y Diego Santilli hacen lo imposible para aparecer como la solución a los conventillos cotidianos que sufren los bloques parlamentarios libertarios, en los que José Luis Espert, “El profe” al que escucha mucho el presidente, prefiere solo aparecer con vuelos en altura, sin tocar tierra fangosa. Los debe conocer mucho para intentar meterse.

En el entorno de Macri empieza a tallar la idea planteada hace un par de meses, antes que se empezara a enfriar la relación con Milei, que había expuesto hace dos meses el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien siempre razonó: “Si no reconocemos que perdimos, que salimos terceros, no vamos a entender nunca qué nos pasó”.

Prematuramente Milei, a través de su jefe, Karina, empieza a aceptar que lo que él consideraba "Juntos por el Cargo" se reconvierta en libertario. Este desconcierto es aprovechado por Axel Kicillof, que también toma ventaja del mensaje que “no hay plata” y luego de un contundente comunicado de los intendentes del PRO, en contra de la firma de un convenio especial para el giro del fondo de financiamiento municipal aprobado junto con la negociación del endeudamiento bonaerense, empezó a recibir a los intendentes de San Nicolás, General Pringles y San Isidro, entre otros, pero la plata le llegará a todos. La necesidad tiene cara de hereje.

Un antiguo aliado de todos ellos, Joaquín De la Torre, tuiteó el martes pasado: “Veo dirigentes que acordaron con Kicillof llorando por que Kicillof no cumple con lo pactado. Jodansé”. Otro que está viendo todo de lejos, casi sin meterse, pero que cada vez que habla lo hace sin medias tintas.

Otro fino observador, con años en el mundo cambiemista, advierte: “Ahora Milei va a hacer con el PRO lo mismo que Macri generó con el radicalismo: que las dos fuerzas políticas más importantes terminaran siendo un apéndice de ellos”.

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