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Los 100 días de Milei: castas sin luna de miel

Javier Milei, tras ganar el balotaje, asumió el 10 de diciembre, luego de un esperado y no tan sorpresivo triunfo en las urnas. Se cumplen 100 días que asumió y Alejandro Fargosi deja su mirada en MDZ.
Presidente Javier MIlei Foto: NA
Presidente Javier MIlei Foto: NA

Hace 100 días que el presidente Javier Milei asumió su cargo en medio de una crisis económica tan o más grave que la de 2001, causada por el infernal uso del Estado cometido por Sergio Massa y el kirchnerismo. El comparativamente bajo índice inflacionario de febrero disparó ataques múltiples desde todo el espectro de la casta, o si se prefiere, de las castas, porque las hay de distinto tipo, como en la India: sindicalistas, estatales, empresarios, judiciales, izquierdistas, planeros, etc.

Los sindicalistas que hibernaron durante el peor gobierno de la historia.

Mientras los salarios se destruían por la emisión descontrolada, de repente despertaron con un paro general, con repliques posteriores que seguirán, porque Javier Milei ha sido clarísimo: no va a rendirse y no cometerá el error de todos los gobiernos no peronistas desde 1955, que fue negociar principios contra paz social, que en realidad significa ceder orden, dinero y estabilidad monetaria para que no quemen el país la delincuencia violenta de algunos sindicatos y partidos de izquierda.

Es difícil entender como tantos analistas siguen creyendo que se puede negociar con ese tipo de adversarios. El resultado de esa estrategia equivocada fue que prevaleció el polifacético peronismo usando todas sus versiones: izquierda, derecha, centro, combativo y pacífico pero siempre amenazante. Como gobierno u oposición, son los que mandaron desde 1945 a 2023.

Javier Milei ha sido clarísimo: no va a rendirse y no cometerá el error de todos los gobiernos no peronistas desde 1955. Foto: MDZ.

Lo prueba haber festejado que Macri terminó su gobierno, ya que nadie lo había logrado. Muy bueno pero insuficiente para vivir no ya próspera, sino al menos razonablemente. El próximo avance debe ser romper la matriz populista que nos dominó en todos los gobiernos, muchas veces unida a una corrupción e inutilidad con condimentos del más rancio fascismo y toques de razonamiento soviético.

Anclada en el período 1920-1940, la Argentina se hundió en la pobreza y pasó a ser un país de emigrantes, en un país pobre con algunos poderosos ultra-ricos, que son precisamente los que en estos días han decidido atacar cada vez más a fondo a Milei, explícita o encubiertamente. Volvieron los paros, recrudeció la violencia narco y los delincuentes perjudicados hacen su aporte para
impedir que el gobierno progrese en su titánico esfuerzo de revertir el desastre que nos dejaron décadas de facho-bolcheviquismo. Lógico: defienden sus curros.

Tienen la ayuda de muchos opinadores decentes y de buena fe, que siguen pensando dentro de parámetros que provocaron el predominio de los peores durante casi un siglo. Ni siquiera se preguntan porqué ellos siguen en paneles de debate mientras Milei llegó en 4 años a presidente. Tan inexperto y equivocado no parece ser. A esas buenas pero equivocadas personas se suman los que presionan para lograr coimas o “pautas” tan imposibles de probar como de negar.

Vemos algunos diarios, radios y TV despreciar todo lo hecho en estos 100 días, como si fuese fácil.

Eso si: sobre Kicillof y otros gobernadores del PJK no dicen prácticamente nada. Arrecian las quejas por las palabras y modos de Milei, que podrán gustar más, menos o nada pero es innegable que comparadas con los hechos de sus predecesores, son inocuas y causan daño a los ofendidos pero no a la gente, que está tan o más harta que Javier Milei de los que la calle llama “caretas” de
los sectores dominantes.

Gobernador Axel Kicillof. Foto: MDZ.

Poco cuestionamiento al desastroso Alberto Fernández y sus cómplices, al grado de imputarle a la motosierra mileiana, la falta de cloacas que los intendentes y gobernadores peronistas, se robaron antes de hacerlas, durante 40 o más años. Pero los índices de popularidad y aceptación de Javier Milei no bajan y hasta suben. La gente lo ve.

Para la política y para sectores empresarios que se enriquecieron por las fronteras cerradas y contrataciones truchas con un estado asaltado, Milei tiene que caer o ceder como otros no-peronistas que estuvieron en su lugar. Seguiremos viendo huelgas furiosas, críticas a todo, ansiedades pueriles de soluciones inmediatas, con extremos como el de un conocido político manoseado por un empresario de medios que lo presentó como presidente de reemplazo. Machacarán con desavenencias entre el presidente y la vice, para crear el desaliento que causó la interna en Juntos por el Cago... pasa y pasará de todo. Lo único que no pasará es que Milei traicione a sus votantes. Soy uno de los que no la vio.

Por suerte, como tantos otros que lideraron Macri y Bullrich, ya lo he visto.

Alejandro Fargosi.

Alejandro Fargosi es abogado, fue miembro del Consejo de la Magistratura de la Nación.

X: @fargosi