Motosierra en Juntos por el Cambio: la ley ómnibus puso en jaque al radicalismo con el PRO
Juntos por el Cambio atraviesa por estos días fuertes señales de agotamiento político. El fracaso de la ley ómnibus en el Congreso dejó en evidencia las marcadas diferencias entre el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR). A su vez, dentro de la dirigencia política sienten que el episodio legislativo pudo haber marcado el principio del fin de la coalición.
Javier Milei nunca escondió su rechazo al radicalismo: lo volvió a dejar en claro el sábado, durante una entrevista radial, donde volvió a acusar de "traidores" a quienes votaron en contra de la normativa en Diputados.
El presidente tampoco oculta su preferencia por el PRO y lanzó guiños para profundizar la alianza, en medio de la necesidad de reforzar a su espacio en el Palacio Legislativo.
"Siempre hablé de un ordenamiento político. Se convalidó en los hechos en la Cámara en los últimos días. Me parece que naturalmente fluye hacia eso y por otra parte nos llevamos muy bien", dijo por Radio Mitre el mandatario, quien también resaltó el "diálogo fluido" que mantiene con Mauricio Macri.
Un pulgar arriba para el fundador del espacio, quien se posiciona como uno de los principales nombres para presidir nuevamente el PRO en las elecciones internas de junio.
Guillermo Francos, referente de primera línea del oficialismo, respaldó la mirada del libertario al afirmar que ese espacio podría aportarle estructura partidaria y dirigentes al Gobierno.
"Es un partido que ha ganado una elección nacional y tiene legisladores y gobernadores. La fuerza que tiene el PRO está cimentada a lo largo de años y en varias elecciones", destacó el ministro del Interior este domingo.
Sin embargo, dentro del partido fundado por Macri persisten las diferencias de criterio que pueden exponer al espacio a una inquietante fractura de no imponerse una postura unitaria.
Patricia Bullrich lanzó la primera señal esta semana a favor de la alianza: habló de "un nuevo rediseño político" al deslizar que "lo que se viene es una coalición entre el PRO y La Libertad Avanza".
Otro que ve la idea con buenos ojos es Miguel Ángel Pichetto: para el titular del bloque Hacemos Coalición Federal, la eventual coalición entre ambos espacios le permitirá al Gobierno fortalecerse para los cuatro años de gestión en el Congreso y en el Ejecutivo.
En la otra vereda, María Eugenia Vidal fijo una postura negó que el PRO mantenga un acuerdo de "cogobierno" con La Libertad Avanza y aclaró que "todavía falta mucho camino por recorrer".
Otro actor político que cobrará peso es el exjefe de gobierno porteño y referente del espacio, Horacio Rodríguez Larreta, quien mantiene una mirada distante de las que mantienen tanto Bullrich, Vidal y Macri.
Desde el radicalismo, ya empiezan a hablar de Juntos por el Cambio en pasado. El titular de la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Gastón Manes, señaló que la coalición dejó de existir cuando Bullrich y Macri apoyaron a Milei en las elecciones "de manera inconsulta".
"No existen motivos para continuar en una coalición con el PRO. La filosofía del gobierno nos aleja cada vez más y si el PRO se acerca a ellos se aleja del radicalismo", lanzó el dirigente el sábado por AM750.
El senador y presidente del radicalismo, Martín Lousteau, sostuvo que Milei "se enoja porque hay algo que no le gusta" y subrayó que, con ese "comportamiento", el mandatario está "demostrando que está dispuesto a jugar en el filo de la democracia"
En alusión al acuerdo entre los libertarios y el PRO, Lousteau incluso aseguró que "ya existe", habló de la presencia del "mileimacrismo o macrimileismo".
Frente a este panorama, el mapa político espera definiciones que pueden determinar el nacimiento y/o la defunción de estructuras partidarias para los próximos cuatro años.

