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Lanata, el periodista más influyente que fue transgresor hasta con su salud

El periodista falleció este lunes en el Hospital Italiano. Dejó un importante legado en el periodismo al que le aportó medios, formatos, conceptos, investigaciones y literatura.
Jorge Lanata falleció este lunes a los 64 años. Foto: Redes sociales Radio Mitre
Jorge Lanata falleció este lunes a los 64 años. Foto: Redes sociales Radio Mitre

Jorge Lanata se paró frente al micrófono y puso en palabras algo que Argentina vivía. En una palabra en realidad. Fue en 2013, durante la entrega de los premios Martín Fierro. Allí nació la “grieta” como síntesis de la fractura política y social que vivía el país y que hasta entonces no tenía una denominación tal. Ese acto sirve para medir el impacto que tuvo en la vida del país Jorge Lanata, el periodista más influyente desde el retorno de la democracia. Y ejerció siempre de ese lado: del lado democrático. Investigó a todos los presidentes, creó medios, escribió libros de historia, inventó conceptos, motivó vocaciones, innovó, gestó equipos, creó formatos, polemizó y se peleó hasta consigo mismo.

Lanata murió hoy luego de haber sido un transgresor hasta con su propia salud. Sí, se permitía ser disruptivo hasta con su vida: trasplantado, con problemas de todo tipo, seguía fumando y obviando públicamente cualquier recomendación que tenga que ver con una mejor calidad de vida.

Hay matices, polémicas, cuestionamientos y admiración. Pero la penetración en la vida pública e institucional de los hechos periodísticos y políticos gestados por Lanata son indudables.

Jorge Lanata. Foto: Alfredo Ponce / Archivo personal

SI la comunicación y el periodismo están hoy basados en la innovación, Lanata fue un innovador desde mucho antes. Y lo fue con el concepto de periodismo. Su hito máximo fue Página 12, el diario que pateó el tablero periodístico, incomodó al poder y generó un semillero de altísimo valor. Aunque muchos luego cuestionaron a “su maestro”, fue Lanata y sus productos periodísticos el que generó nuevos caminos, pasando por la tele con Día D, por la revista XXI y el duro choque de los fracasos, como el diario Crítica. El formato de Página 12 fue innovador por sus tapas, pero mucho más el trasfondo: investigar al poder.

Hizo productos con presupuestos descomunales y también con dos “playmóvil”, como los personajes usados en Periodismo para Todos. Su desembarco en Canal 13 y el grupo Clarín fue otro movimiento de alto impacto, justamente por la repercusión de su programa y por la supuesta “traición” a sus principios que muchos leyeron en esa acción. Fue desde ese espacio donde con investigaciones relacionadas con el kirchnerismo impuso agenda y con su peso influyó en la opinión pública el año en que ese sector perdió el poder.

El periodismo es uno de los pilares de la vida democrática y, como todo en ese sistema, es imperfecto, tiene matices, contradicciones, errores y aciertos. Lanata representó todo eso, con honestidad, aún peleándose consigo mismo; con sus dichos y hechos. Superó adicciones severas, recibió un acto de amor inconmensurable con el trasplante y vivió varias vidas antes de morir.