Sin Kicillof: el gobernador estará ausente cuando Cristina asuma la presidencia del PJ
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezará un acto este miércoles a las 17.30 en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) para asumir la titularidad del PJ Nacional. Sin embargo, el foco está puesto en la ausencia del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en medio de una interna que no termina de diluirse.
La exvicepresidenta será la única oradora en el acto donde se especula sobre varias presencias, salvo la de los consejeros del partido y los cinco vicepresidentes que integraron su lista. Los presidentes de los PJ provinciales fueron invitados, lo cual incluye a los gobernadores de La Pampa, Sergio Zilliotto o Gildo Insfrán, de Formosa, pero no hubo confirmaciones.
Por otro lado, no fueron incluidos en la lista los mandatarios Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) ni Ricardo Quintela (La Rioja), al igual que los principales dirigentes de la CGT. En el caso de los dos primeros, Fernández de Kirchner está abiertamente enfrentada por el alineamiento de los norteños con el Gobierno de Javier Milei, mientras que en el caso del riojano se debió a la disputa que este mantuvo con la exmandataria por la titularidad del PJ Nacional.
Por su parte, Kicillof no recibió una invitación formal a la ceremonia, pero sí un llamado que llegó esta semana de parte de un miembro de la nueva conducción para convocarlo al acto. Sin embargo, el bonaerense decidió priorizar una agenda de recorridas por los municipios de Pehuajó, Carlos Casares y Bragado que ya tenía organizada con antelación, según explicaron a MDZ desde su entorno.
La ausencia del exministro de Economía no ayuda a despejar el clima enrarecido que ronda en el PJ tras la supuesta foto de unidad que protagonizaron Fernández de Kirchner, el exministro de Economía Sergio Massa y Kicillof en el partido bonaerense de Moreno. El encuentro apuntaba a dejar atrás las internas y decidir los próximos pasos del partido, pero la fría postal de la jornada no calló el ruido en el justicialismo.
El conflicto entre la expresidenta y su ahijado político se volvió inocultable luego de que el bonaerense no le manifestara su apoyo a Fernández de Kirchner en su duelo contra Quintela por la Presidencia del PJ Nacional. Su silencio fue juzgado como alta traición en las filas cristinistas, con Máximo Kirchner como uno de los máximos exponentes de esa corriente.
Por su parte, Kicillof acusó un "mecanismo de disciplinamiento" para acallar críticas o diferencias y apuntó contra los sectores del peronismo "con quienes a veces tiene diferencias pero también un recorrido común, afecto y coincidencias, que decidieron criticarlo mucho y acompañarlo poco".

