A dos meses de la salida de Maqueda, y sin novedades del Senado, ya se vislumbra una "Corte de tres"
Entre reuniones de acuerdos y otros actos institucionales el juez de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda recorre sus últimos dos meses en el cargo para el que fue nombrado durante el gobierno de Eduardo Duhalde hace 22 años.
Juan Carlos Maqueda, oriundo de la localidad cordobesa de Río Tercero, es el miembro más longevo de la actual integración de la Corte Suprema y deberá dejar la silla que ocupa en el cuarto piso del Palacio de Justicia de la calle Talcahuano desde diciembre de 2002.
Si bien tenía la puerta abierta para requerirle a Alberto Fernández impulsar su pliego para mantenerse en la Corte por 5 años más, optó por lo contrario. Ante ello, Maqueda deslizó que ni del lado de Fernández ni de Milei como sucesor en la Presidencia hubo disposición.
Maqueda señaló que de haber existido la iniciativa, lo habría pensado. No obstante, para él, cerrar el ciclo como miembro de la Corte, "no es un drama". Durante los casi 11 meses del Gobierno de Javier Milei, este únicamente dio el visto bueno para que los jueces Jorge Morán, de la Cámara Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal, y Roberto Hornos, de la Cámara Nacional en lo Penal Económico, puedan seguir en sus cargos por 5 años más luego de cumplir 75, edad límite establecida por la Constitución.
En mayo de este año y a través del ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, Javier Milei propuso a Ariel Lijo y Juan Manuel García Mansilla para la vacante que por un lado dejó Elena Highton de Nolasco hace 3 años y, por el otro, el lugar que deja Maqueda el próximo 29 de diciembre. Sin embargo, y más allá de sustanciarse todos los requisitos para ambas postulaciones, como consignación de adhesiones, impugnaciones e incluso la presentación de ambos ante la Comisión de Acuerdos del Senado, ninguno de los dos pliegos consiguió todavía las firmas en el dictamen para pasar al recinto de la Cámara alta para su discusión. De esto último ya pasaron más de 60 días.
Mientras todo esto transcurre, Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti siguen sin limar asperezas. La interna entre ambos magistrados se aviva y el fuego cruzado no para. En su discurso en la cena anual de Poder Ciudadano, Rosatti apuntó contra su colega al sostener que la Corte pasó de ser un tribunal "unipersonal y superconcentrado" a uno "colegiado". Ante esto, Lorenzetti se abstuvo de votar en la elección de las autoridades del Máximo Tribunal, donde Maqueda y Rozenkrantz eligieron a Rosatti para un nuevo período.
En medio de este frente abierto ambos tendrán que maquinar cómo funcionará el cuerpo con ellos tres. Pero el "cómo" se dirime con el "cuánto", pues de esto último depende cómo maneje el Senado el truncado acuerdo.
La vislumbrada "Corte de tres" únicamente funcionará para avalar temas administrativos. Esto es de gran preocupación para Lorenzetti, quien sostuvo que es transitorio y que "funcionar con tres es difícil".
No obstante, en caso de no haber unanimidad para la resolución de fallos, se abrirá la convocatoria a conjueces. Tres miembros al frente del Máximo Tribunal, es algo que ya ocurrió durante el Gobierno de Mauricio Macri.
Pero, la expectativa que el Senado avance con los pliegos, está. De llegar a fin de año con una integración parcial o total, inefablemente impulsará a una nueva elección de las autoridades de la Corte Suprema.


