Día de la Lealtad: Axel Kicillof redobló la apuesta contra Cristina Fernández de Kirchner y cantó nuevas canciones en un multitudinario acto
Cuando terminó el acto de Axel Kicillof no sonó Juguetes Perdidos, ni Ji Ji Ji de Los Redondos. El gobernador eligió una nueva canción, esa de la que él cree inquebrantablemente que tiene que empezar a cantar el peronismo. Sonó Primer Aviso, de María Becerra, una quilmeña que fue señalada por Javier Milei como “María Bechorra”.
Este no fue el único dardo que Kicillof lanzó a la interna peronista. Si algo quedó claro es que con Cristina Fernández de Kirchner está en veredas opuestas sobre qué debe hacer el Partido Justicialista en este contexto. Tampoco será muy forzado interpretar después de este acto que con la expresidenta está todo mal. “No es momento de dar clases”, aseguró como un hijo que mira a su madre y le dice “esto déjamelo a mí”.
“Es una época en la que hay que estar con brazos abiertos”, le indicó en el primer mensaje que lanzó a la interna. “Escuchemos, seamos modestos. No estamos para dar clases, sino para entender y nosotros para representar desde cerca, con el corazón abierto y con generosidad”. Sí, dijo “no estamos para dar clases”, una pesada artillería contra Cristina Kirchner, que en decenas de ocasiones eligió este método para analizar la situación de distintos momentos de la Argentina. Minutos después de que el gobernador lanzó este durísimo mensaje, su equipo de prensa se encargó de difundir ese fragmento. Después quiso bajarle el tono y aclaró: “Que nadie busque palabritas porque si algo quiere la derecha es vernos divididos".
Poco se sabe de cómo fue la súper hermética reunión que tuvo con Cristina Kirchner el martes por la tarde. De hecho, hay quienes todavía afirman que ese encuentro no existió. Lo que sí se sabe es que todavía no hay ningún punto de acuerdo entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof. El desafío a la expresidenta fue bien recibido por buena parte de la militancia peronista que se acercó á Berisso, el kilómetro de cero del movimiento. “Animate, Axel”, gritó más de uno cada vez que este mostraba alguna mínima intención de disputar poder adentro de su espacio, pero también hacia afuera.
En la previa del acto estaba previsto que Kicillof fuera el único orador. Pero hubo un cambio de último momento. El gobernador le pidió explícitamente al intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, que dijera unas palabras. Tan de último momento fue el cambio que la locutora del acto que anunció el discurso de Kicillof, pero fue este al micrófono y le pidió al anfitrión que dijera unas palabras. Por suerte fueron tranquilas, o no: "Hoy tenemos en Axel el proyecto político y el enamoramiento del pueblo". Y remató: "Va a ser el próximo presidente de los argentinos".
En el entorno del gobernador interpretaron que durante todo el día La Cámpora intentó boicotear el acto de este jueves en Berisso. La senadora y amiga de Cristina Kirchner Anabel Fernández Sagasti habló de “dolor” por la falta de pronunciamiento de Kicillof respecto a la candidatura de la expresidenta al PJ. Y luego se vio en el faltazo que no solo pegó Máximo Kirchner como presidente del Partido Justicialista de Buenos Aires, ni de la militancia, sino directamente de los ministros de la orga que el gobernador tiene en su gabinete. No estuvo Juan Martín Mena (Justicia), Nicolás Kreplak (Salud), Daniela Vilar (Ambiente) y Florencia Saintout (Cultura).
También estuvieron presentes una serie de dirigentes que tienen diálogo con los distintos sectores. Juan Grabois subió al escenario Federico Fagioli, que estuvo en el Atenas de Máximo Kirchner cuando se estrenó el cántico contra el gobernador. “Nuestra línea es venir a este y a todos los actos porque queremos que se termine ya esta interna”, aclararon desde este espacio a MDZ. También estuvo en el escenario el intendente de Pilar, Federico Achával, que ni en el Instituto Patria ni en la Gobernación de Buenos Aires lo consideran como propio. Lo mismo ocurre con el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, su antecesor Julio Pereyra y el histórico Carlos Kunkel. Estos tres el jueves pasado estuvieron con Cristina Kirchner reunidos en el Patria.
El lugar principal quedó para su círculo de hierro, con los intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada), su amigo y funcionario Carlos “Carli” Bianco y el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés “Cuervo” Larroque. También estuvo Fernando Espinoza (La Matanza), que una vez más fue respaldado por Kicillof a pesar de haber sido denunciado por abuso sexual. El que aprovechó para mostrar su kicillofismo en sangre fue Walter Wischnivetzky, intendente de Mar Chiquita, que en ningún momento dejó de aplaudir y subió al escenario con la consigna “Axel presente y futuro” impresa en su remera.
El gobernador aprovechó el acto para mostrar que está dispuesto a ganarle a Milei en las urnas. Pero también que está dispuesto a reordenar al peronismo. Quizá, algo de esto se vio en la foto de Héctor Daer y Pablo Moayno, los dos gremialistas de la CGT que no se pueden ni ver compartieron el lugar y estuvieron arriba del escenario, uno al lado del otro, escuchando al gobernador Kicillof. El Frente Renovador también pegó el faltazo. No estuvo ni Jorge D'Onofrio, ministro de Transporte, ni ninguno de los diputados nacionales ni legisladores provinciales que tiene el partido de Sergio Massa.

“No alcanza con ser oposición y escudo, debemos ser alternativa y futuro”, remarcó una y otra vez. Sobre el final de su discurso, dejó entrever cómo se imagina un eventual gobierno de su espacio. "Una sola prioridad, que es el pueblo. Todo lo contrario al gobierno nacional y por eso nos quieren ahogar financieramente y aislar políticamente. Saben que este pueblo le va a poner un freno a Milei en las urnas. Este proyecto va a empezar a construir una alternativa superadora. Convocando a todos queremos empezar a construir una nueva esperanza colectiva", indicó.
Si bien en ningún momento se coreó "Cristina presidenta", algo poco habitual en actos del peronismo, el gobernador no dejó de defender su gestión y de reivindicar las transformaciones que se llevaron adelante en su Gobierno. También la comparó con Juan Domingo Perón, al unir la proscripción que sufrió uno por 18 años con la sentencia que se espera de la Cámara Federal en la Causa Vialidad. “Los mejores días siempre fueron peronistas: los más felices fueron con Cristina y los mejores tienen que estar en el futuro”, valoró en otro momento.
También indicó: “Durante los 50 años que siguieron a la muerte de Perón, el movimiento tuvo páginas más felices y otras no tanto: pero en el siglo XXI fueron Néstor y Cristina los que le devolvieron al peronismo la fuerza transformadora”. “Lo hicieron dándole protagonismo a las masas populares, llevando en alto nuestros principios y demostrando que si la libertad avanza es solo de la mano de la igualdad y de la justicia social: sino, solo avanza la libertad de los ricos y de los privilegiados”, enfatizó sobre el cierre.


