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El dato que inquieta a los candidatos y un enigma detrás del mayor proyecto al que apuesta el Gobierno

Los candidatos a gobernador de Mendoza buscan el voto seduciendo, pero no convencen. Y hay más de un 15% de votos que no tienen destino. Aunque el esquema de las PASO se repetiría, las pujas de poder serán distintas. Qué hay detrás del "misterio" de Potasio Río Colorado y el contacto con Massa.
Alfredo Cornejo, Rodolfo Suarez y su equipo. Foto: Santiago Tagua/MDZ
Alfredo Cornejo, Rodolfo Suarez y su equipo. Foto: Santiago Tagua/MDZ

Endulzan oídos, recogen ideas. Levantan sus plumas como el lophorina; exponen su claqué improvisado frente al escenario y dan un espectáculo público pasado de moda. En la etapa emocional de la campaña, el período final antes de las elecciones, los principales candidatos a gobernador de Mendoza resignan cualquier aspiración de transparencia intelectual y buscan acortar caminos. Seducen; en vez de convencer. Hay enormes diferencias entre uno y otro concepto: eligen usar cualquier artimaña, sin limitaciones, para “enamorar” y conseguir el voto, en vez de argumentar sólidamente para ganar adhesiones y decir cómo van a gobernar. De nuevo: es la etapa emocional de una campaña en la que Alfredo Cornejo, Omar De Marchi, Omar Parisi, Mario Vadillo y Lautaro Jiménez parecen candidatos de otros tiempos. Todos hombres, todos pasados de moda, todos con “prontuario” político en sepia.

Por eso, por ejemplo, a 14 días de las elecciones hay un enorme grupo de mendocinos que tiene su voto incierto. Allí están los que dudan si van a ir a votar, los que votaron en blanco en las PASO y los indecisos. En ese grupo puede haber más de 15 puntos en pugna. El placebo que consumieron en Cambia Mendoza -y el resto de los partidos tras las PASO provinciales- era creer que los mendocinos no habían votado por comodidad, porque eran primarias y otros conceptos autoengañosos. Pues en las PASO nacionales ocurrió todo lo contrario: votó mucha gente, no hubo voto negativo y lo que antes era apatía se convirtió en apoyo a un dirigente político que los mendocinos conocen mucho más por redes sociales que en persona; Javier Milei. Descartar las opciones políticas de Mendoza fue un mensaje, no un error. 

De Marchi y Orozco, en MDZ Radio.

Las encuestas no muestran variaciones en el podio, aunque sí algunos matices que van a reestructurar el poder luego del 9 de diciembre. Por eso, por ejemplo, el próximo Salieris de San Martín no podrá solo “trabajar” de Gobernador como Rodolfo Suarez sino dedicarse de tiempo completo, pues no tendrá tránsito cómodo en la Legislatura, tampoco entre los intendentes y, sobre todo, en la ciudadanía.

Votos

Omar De Marchi y Alfredo Cornejo tuvieron un problema durante toda la campaña porque se miran en el mismo espejo, le hablan al mismo público y comparten mucho más que algunas simpatías políticas. Los dos han priorizado hablar de educación, que podría ser un paso adelante histórico. Pero por ahora lo hacen con el mismo vicio demagógico: buscan el voto de los docentes, el sector estatal más masivo, más instruido, peor tratado y con mayor influencia en la comunidad. Por eso Cornejo y De Marchi hablan del salario docente, pero no de calidad educativa o de cómo hacer para que los niños y adolescentes lleguen a la escuela, se mantegan con todo lo necesario desde el nivel inicial al secundario y aprendan. Es decir, por ahora Cornejo y De Marchi hablan de los trabajadores estatales que están en las escuelas, que es algo muy distinto a hablar de educación.

En el mismo plano, por ejemplo, De Marchi pateó el tablero y explicó en MDZ que le devolverá el control de la política de seguridad a la policía de Mendoza, un eslogan llamativo, disruptivo y alarmante. El control político de la seguridad parecía un tema saldado. Revertirlo no solo es raro, sino que tampoco es novedoso. Carlos Ciurca le devolvió poder a los jefes policiales, creó una red de comisarios generales que manejaban patrullajes, zonas liberadas y, sobre todo, caja. El resultado fue malo; tanto que hasta hubo nuevamente intentos de revueltas durante la gestión del gobernador Francisco Pérez. La policía de Mendoza ha dado un salto de calidad que es invisible porque por su rol no tiene voceros, no tiene forma de dar “buenas noticias”. Se notó en la represión de los intentos de saqueos, donde hubo una contención profesional de parte de esa fuerza de seguridad. Pero no deja de ser un rol operativo; al menos por lo planteado desde que se creó el Ministerio de Seguridad. 

Alfredo Cornejo tiene una campaña más austera en cuanto a promesas porque es su estilo y también porque camina sobre un filo inevitable: la gestión del gobierno actual del que es parte desde lo filosófico, lo político y lo operativo. Muchos de los dirigentes que ya parecen vitalicios en el Estado son de su equipo histórico y ese dato lo incomoda. Por eso también cuesta hallar alguna novedad en su entorno y también proyectar con quién quiere “cambiar” la gestión de un frente político que gobierna desde hace casi 8 años pero tiene el poder desde hace más tiempo.

El enigma de Potasio Río Colorado

Hay un cambio de época nacional, un cambio de escenario político local y un riesgo para Mendoza porque los gestores son los mismos. Por las dudas, el Gobierno actual acelera decisiones trascendentes, como licitar El Baqueano aún con las dudas que genera, entregar Potasio Río Colorado y dejar cerrados contratos trascendentes. El caso de la mina PRC es un ejemplo de los perjuicios que trajo a Mendoza la comodidad de un gobierno que se sintió siempre sin oposición. La brasileña Vale nunca fue sancionada, tampoco los empresarios que ayudaron a que ese proyecto fracasara (muchos de ellos hoy son socios políticos de Cambia Mendoza). El secretismo con el que se manejó el Gobierno atenta contra la transparencia que necesita la actividad minera en Mendoza para poder ganar crédito social. Mucho más con PRC, que tiene un pasado reciente lleno de dudas y fracasos.

PRC es el "gran proyecto" que el Gobierno de Suarez quiere dejar cerrado.

Los políticos que trabajan de ejecutivos en PRC tercerizaron las gestiones tras los fracasos propios y, a la vuelta del camino, la mina será entregada a empresarios nacidos, criados y enriquecidos en Mendoza. Minera Aguilar, que fue comprada el año pasado por el holding de José Luis Manzano Integra Capitals, liderará el relanzamiento y la duda de los propios integrantes de Cambia Mendoza es si habrá respaldo financiero para que las promesas de inversión se concreten. El vínculo con una firma brasileña da alguna garantía extra para que no ocurra lo que pasó en 2008 con los mismos empresarios: le entregaron 7 áreas petroleras por las enormes e irreales promesas de inversión que hicieron; pero luego la mayoría fueron negociadas, revertidas o trianguladas con YPF cuando aún era privada. Un dato curioso: esa triangulación fue ejecutada con el lobby del grupo Pétersen, es decir la familia Eskenazi, quienes oficiaban de decisores en la empresa y son los mismos que vendieron su participación en la empresa a los fondos extranjeros que acaban de ganar un juicio que podría costarle al país 16 mil millones de dólares.

Potasio Río Colorado es un proyecto que ha tenido idas y vueltas desde la década de los 70. Fue el Estado el que descubrió y proyectó la explotación del yacimiento de ese mineral que es materia prima para fertilizantes. La inglesa Río Tinto lo desarrolló y lo vendió a la brasileña Vale luego de conseguir todos los permisos. Era la inversión más grande de la historia de Mendoza y el Estado lo aprovechó a cuenta (se cobraban regalías adelantadas). Pero en 2012 la mina fue abandonada de manera abrupta, dejando en la calle a más de 4 mil personas. Para que vuelva a funcionar hacen falta dólares y energía; sobre todo energía. Por eso el Estado probablemente tendrá que invertir y hacer gestiones para el acceso a la energía eléctrica y, sobre todo, el gas natural que se requiere para la explotación. Aunque el proyecto será de un cuarto del modelo original, el consumo de energía es gigante. Minera Aguilar tiene otra ventaja: la buena relación con el Ministro de Economía Sergio Massa. Ese vínculo puede darle no solo acceso a la energía, sino también la posibilidad de ingresar y sacar dólares del país, el gran problema de las inversiones en Argentina.

A nivel nacional, desde Mendoza leen que puede haber un escenario de conflictos enormes el año que viene si se termina de concretar la llegada de Javier Milei a la presidencia. La premonición de la teoría del caos para dentro de 6 meses pasó de ser un chiste a una profecía de la cual la clase política no se hace cargo y busca ser testigo. En ese escenario es donde desde la Provincia buscarán crear una burbuja.