Con la economía como eje de campaña, pronostican una pelea de fondo entre Javier Milei y Carlos Melconian
“La incertidumbre es peor que las malas noticias”, repite hasta el cansancio un banquero local con excelentes vínculos en Wall Street y en el mundo político de Washington. Y eso es lo que está ocurriendo en la Argentina luego del resultado de las PASO que se esperó con mucho desconcierto. Algunos en el círculo rojo creían que se iba a destrabar el jeroglífico, pero la sorpresa de Javier Milei agravó los interrogantes que reinaban y quedaron a resolverse - con suerte - el 22 de octubre.
Lo único que queda claro es que, en estas 9 semanas de suplicio, la economía va a estar al tope de la agenda electoral. Pueden aparecer otros cisnes negros, pero la falta de previsibilidad empieza a ser el denominador común en una sociedad que asiste ansiosa a un colapso económico. La abrupta pérdida de poder adquisitivo de los empleados en relación de dependencia y la pauperización de las jubilaciones abren muchas dudas respecto al comportamiento del electorado en las urnas. Nadie sabe a ciencia cierta si el agravamiento de la situación favorece a Javier Milei o a Patricia Bullrich.
“La moneda sigue en el aire porque la sensación de descontrol de la economía puede enojar más a la opinión pública o quizás el temor a Milei genere un voto más conservador que favorezca a Bullrich”, comenta a MDZ uno de los pocos encuestadores que quedó bien parado luego de conocerse los resultados de las PASO. Por eso comienza a crecer en el mundo financiero y empresario la ansiedad por ver a Carlos Melconian subido al ring en una pelea de fondo con su colega libertario. “Melco es la persona indicada para dejar en evidencia que Milei es un peligro para el sistema institucional y la expectativas económicas”, confiesa un ejecutivo de una multinacional que decidió stokearse y se le comunicó a su casa matriz.
“Carlitos tiene calle y puede darle más credibilidad a Patricia, que en temas económicos hace agua”, agrega un directivo de una compañía petrolera, muy preocupado por el futuro de Vaca Muerta. De todas formas, en el mundo empresario le tienen miedo al economista libertario pero han puesto a todos sus lobbistas a rastrear contactos con los referentes de La Libertad Avanza. “El Whatsapp de Javier explotó esta semana por la aparición de conspicuos integrantes del círculo rojo desesperados por acercarse, no entendieron nada”, comenta un referente de LLA.
En el armado libertario, además, se muestran satisfechos y optimistas por el balance de la primera semana luego de imponerse en las PASO. “Tuvimos todo el tiempo la iniciativa y volvimos a marcar la agenda, sabemos que nos van a tirar con todo pero ojo, que nosotros tenemos para pegarle a Bullrich y a unos cuantos más”, expresa desafiante un vocero del espacio político del diputado nacional. “Están desorientados en Juntos por el Cambio, encima Mauricio Macri está más entusiasmado con Javier que con los de ellos”, agrega.
Mientras en LLA disfrutan de los piropos del expresidente a su candidato, esperan con ansiedad el desembarco de Guillermo Francos, actual representante argentino en el BID y eventual ministro del Interior si este espacio gana las elecciones presidenciales. Va a dejar el cargo en Estados Unidos y llegará a Buenos Aires la semana próxima para involucrarse de lleno en la campaña electoral. Hay quienes lo ven a Francos como el Emilio Monzó de Milei, el hombre de confianza que le va a manejar la agenda política. El exarmador de Domingo Cavallo tiene una nutrida agenda de contactos con “la casta”, indispensable si el anarcocapitalista llegara a ocupar la Casa Rosada.


