Julio en junio: del game over a la foto del triunfo, 10 años después
Julio Cobos volvió a replicar la misma foto, diez años después. Pero a diferencia de 2013, pocos dirigentes apostaban a que estaba eligiendo el camino correcto. De hecho, había perdido protagonismo en la mesa chica del radicalismo y desde algunos sectores de la dirigencia lo veían casi como en game over - juego terminado- y apostaban que ya no movería las fichas en el oficialismo. Pero así como en ese agosto de hace una década, se presentó luego de dos años de estar fuera de la política - tras su sinuosa vicepresidencia de la Nación en el primer período de Cristina Fernández de Kirchner- en la PASO(primaria abierta, simultánea y obligatoria), este año volvió a levantar las manos a las mismas personas y el resultado retornó triunfal. Bajo el slogan de campaña " Julio en agosto"- un encastre con su nombre de pila y el mes de la primaria-, entró en 2013 al Congreso de la Nación con un arrasador 47% de los votos, en una elección en la que el radicalismo que no era gobierno en la provincia, metió dos bancas más: la de Patricia Giménez y la de un treinteañero Luis Petri. Una década después, Cobos fue el único radical "histórico" que decidió dar un aval explícito a Petri como precandidato a gobernador que entre otros puntos, se vio reflejado en la fórmula con Giménez. Sacaron un inesperado 40% de los votos del Frente Cambia Mendoza en las PASO y aunque perdieron, hicieron girar los próximos pasos de la estrategia oficialista, alrededor de ellos.Petri se convirtió en el precandidato a vicepresidente de Patricia Bullrich y Giménez quedó segunda en la lista de precandidatos a diputados nacionales, con amplias chances de ingresar al Congreso.
Cuando en 2011 Cobos terminó su mandato como vicepresidente, estaba exhausto. El desgaste público que había sufrido tres años antes , tras el "no positivo" a la resolución 125 que elevaba las retenciones al campo impulsada por su propio Gobierno, lo había dejado sin un futuro político concreto y con la necesidad de descanso. Sin embargo, salía a la calle y en Mendoza gran parte de la ciudadanía lo reconocía como si fuera el inicio de su mandato como gobernador, casi diez años antes, es decir en 2003. Su permanente alta imagen en las encuestas lo posicionó dos años después, en 2013, nuevamente en un rol central en la política local. Encabezó la lista de precandidatos a diputados nacionales con un triunfo arrasador junto a Petri y Giménez. El resto del país, hablaba de ese resultado electoral y en la provincia, el radicalismo preparaba el terreno para lo que vendría dos años después, el triunfo del Frente Cambia Mendoza, con Alfredo Cornejo como gobernador y un peronismo que desde ese momento no volvió a imponerse en los comicios que vinieron, ni siquiera en las elecciones de medio término, que suelen ser adversas para los oficialismos.
En 2022, a Cobos se lo vio pidiendo en soledad una PASO para elegir al precandidato gobernador del Frente Cambia Mendoza y como se sabe, lejano a quien fue su operador político durante sus años como gobernador: el exmandatario y actual candidato a volver al gobierno, Cornejo. Hablaba de renovación y en esa idea, apuntaba a que se presentaran "todos" los que se quisieran postular. Ante la decisión de que Cornejo volviera a ser el precandidato a gobernador, ese "todos" se disolvió, especialmente por la inminente ruptura del espacio por parte de Omar de Marchi, para el que se necesitaba unn postulante fuerte y el mejor en las encuestas es el senador nacional. Pero Petri fue el único que quedó en carrera y el resto del partido aplaudió esa decisión que legitimaría el triunfo de Cornejo. Mientras tanto, Petri buscaba avales en históricos del partido, y la mayoría se corría: lo intentó con Ernesto Sanz pero sólo obtuvo una foto pública y charlas privadas. Cobos, en cambio, hizo presencia varias veces en las charlas de su fundación "Mendocinos por el futuro" y el día previo al cierre de listas para las PASO provinciales del 11 de junio, fue quien aportó, la precandidata a vice: a Giménez. En paralelo, en la lista oficialista encabezada por Cornejo no obtenía ni un espacio en las listas. Volvía, en cambio, a levantar las manos de las mismas personas que en 2003: las de Petri y las de Gimenez, esta vez en otros roles.
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Lo que vino después fue una sorpresa para ajenos más que para propios. La campaña de Petri, que se desarrolló en su mayoría de manera virtual, sumó y sumó y el ex precandidato logró el 40% de los votos del oficialismo en las PASO y el 18 %de los resultados totales, más que los votos de los precandidatos peronistas juntos. En ese contexto, Petri consiguió algo más que inesperado: la proyección nacional como nunca antes: ser el precandidato a vice de Patricia Bullrich. Giménez, en tanto, se consagró como precandidata a diputada nacional en segundo término. Como en aquel agosto de 2013, Cobos que venía de dos años de estar afuera de la actividad política, jugó y ganó. Este junio que ya termina, se volvió a sacar la misma foto con los mismos protagonistas y como una década antes, su jugada fue exitosa. Ahora, en agosto, cuando sean las PASO nacionales, serán también de Julio.