Sin violencia, kirchneristas y troskistas llevaron el conflicto de Jujuy al centro de la Ciudad de Buenos Aires
Tras el revuelo en la provincia de Jujuy, organizaciones peronistas y de izquierda marcharon en Ciudad de Buenos Aires contra de la reforma constitucional del gobernador del distrito, Gerardo Morales. Exigieron el derecho a protestar y pidieron la renuncia del mandatario norteño. Gritaron por el reconocimiento de las comunidades originarias y apuntaron contra el peronismo jujeño direccionado por Rubén Rivarola por votar a favor de la enmienda.
Esto se da en el marco del cierre de listas del 24 de junio. El oficialismo debe definir candidatos, condiciones de porcentajes para las listas -el precandidato presidencial Daniel Scioli se quejó en la Justicia Electoral- y plasmar la estrategia de Gobierno a proponer. El presidente Alberto Fernández hace unas horas afirmó en cadena nacional que analizará la constitucionalidad de la reforma efectuada en Jujuy. La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner lo retrotrajo a los revuelos de diciembre del 2001.
El acto peronista-trotkista comenzó a las 13:00 en el Obelisco y terminó a una cuadra de la casa de Jujuy (Av. Santa Fe 967) a las 15:00; las vallas de la policía de la Ciudad no permitieron que los militantes se acerquen al edificio. El escenario se centró sobre la 9 de Julio y hablaron los dirigentes sindicales. Los fierros para el acto fueron puestos por el peronismo que, apenas terminó de exponer, llamó a la desconcentración de la zona.
La izquierda aportó el grueso y se juntó con el PJ para manifestarse en contra de Morales. Sus carteles se centraron en la figura del gobernador y la necesidad de que renuncie. También destacaron que Juntos por el Cambio está probando un "modelo represivo para llevarlo a nivel nacional". En el marco del pasado cierre de alianzas, la izquierda juega un rol clave en el esquema del kirchnerismo para presionar a la oposición y sumarse a la polarización sistemática.
Desde este sector, el diputado nacional Juan Carlos Alderete le remarcó a MDZ que creen que la reforma constitución provincial de Jujuy está diagramada para "sacar tierras, expropiarlas y que la gente no se pueda quejar". "Repudiamos la represión que sufrió el pueblo jujeño. Están haciendo un experimento en Jujuy para llevarlo a todo el país. Creen que con sangre es que van a imponer los grandes negocios que tienen. Se tratan de los recursos naturales. No hay que olvidar que a causa del litio le dieron un golpe de Estado a Evo Morales en Bolivia", señaló.
"Hay un artículo en la Constitución aprobado con la complicidad del Partido Justicialista conducido por Rivarola que allí se aprobó deja a potestad del gobernador el traslado de comunidades originarias para quedarse con las tierras donde está la riqueza. Es una constitución para sacar tierras, expropiarlas y que la gente no se pueda quejar", agregó el dirigente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC).
Respecto al peronismo, el diputado nacional y dirigente de la CTA, Hugo Yasky, remarcó en diálogo con MDZ que la convocatoria es "muy amplia, plural, de organizaciones sindicales, los organismos de los derechos humanos, los movimientos sociales" en torno al grueso oficialista actual. "Es la respuesta a un intento de naturalizar un estado represivo como el que estamos viendo en Jujuy que además pretende institucionalizar una reforma inconstitucional y criminalizar la protesta. La oposición lo ha mostrado como un spot de campaña publicitaria con la persecución y una policía desenfrenada", destacó.
En relación a la reforma, el legislador apuntó a que los artículos más cuestionables tienen que ver con "la posibilidad de legalizar los desalojos y despojos de las tierras de los pueblos originarios por supuestos tenedores de registros de propiedad. Con un papel sin respaldo se quedan con las tierras. Todos sabemos que atrás está el litio, el cobre y la industria que quiere explotar las tierras".
Otros dirigentes directamente hablaron de violaciones dignas de "dictadura genocidas" en torno a la explotación de bienes como litio en poder de la oligarquía. Exigieron libertad y derechos de los pueblos, así como medidas al Gobierno Nacional para mantener la unidad. En cierto punto se mencionó al exministro de Economía, Domingo Cavallo, respecto al "plan del hambre" con referencia al Fondo Monetario Internacional (FMI) y se evitó destacar la agenda para conseguir financiación estadounidense del actual ministro Sergio Massa.
Como tercera parte se destacan los pueblos originarios. Vinieron en cantidad de diferentes sectores del Conurbano y de las provincias limítrofes a Buenos Aires. Están desde el viernes a la noche durmiendo a la intemperie. Primero ocuparon la vereda de la puerta de la Casa de Jujuy y luego, debido a las vallas, migraron hacia la intersección entre las avenidas Santa Fe y Carlos Pellegrini.
"No somos de organizaciones sociales, somos de la comunidad. Venimos a apoyar porque nos agitan a nosotros. Estamos preocupados por la provincia, la gente y la represión. Están atacando a nuestras madres, hermanos, compañeros, docentes. Todos golpeados", le remarcó uno de los presentes a MDZ.
"Es más que una organización, es un pueblo. La reforma es genocida. Es la reforma del terror. Va a generar una masacre. Es un laboratorio para vulnerar los derechos de todos los jujeños y luego todos los argentinos. Son todos cómplices. Bullrich, Larreta. La reforma es inconstitucional, no fue hecha en tiempo y forma. Se compró voluntades y se hizo muy rápido. Viola leyes de tratados institucionales", advirtió otro reconocido de los pueblos originarios del norte.