Preocupación por los pronósticos sobre la debilidad del próximo Gobierno
“La mayoría de las empresas ya están proyectando un mal escenario para el año próximo por el arrastre de este y porque creen que el próximo Gobierno va a ser muy débil”, comenta a MDZ un conocido lobbista del mundo corporativo. Este escenario encendió luces de alarma en el círculo rojo porque lo ven cada vez más probable, teniendo en cuenta que la mayoría de las encuestas lo dan al peronismo sin chances en las elecciones presidenciales. Ningún candidato del oficialismo puede ganar en segunda vuelta y también crece la posibilidad de que el Frente de Todos entre tercero en las elecciones generales de octubre.
Entonces lo que preocupa es la posibilidad de un balotaje entre el ganador de las PASO de Juntos por el Cambio y Javier Milei. En el mundo empresario y financiero prefieren que gane Horacio Rodríguez Larreta o Patricia Bullrich antes que el economista libertario, más allá de que algunos simpatizan con su discurso.
La posibilidad de un triunfo de Milei genera nervios e inquietud entre los hombres de negocios. Nadie se imagina cómo podría conformarse un eventual Gobierno del economista. Normalmente en todos los países la llegada de un outsider al poder genera incertidumbre entre empresarios y accionistas de la banca privada porque amagan con alterar el status quo y a nivel local se registraría el mismo comportamiento. Prácticamente no conocen o no tienen diálogo con su entorno y eso les quita el sueño.
"Sabemos que están colaborando algunos economistas del CEMA, también está dando una mano Horacio Liendo y Javier tiene un vínculo muy estrecho con Domingo Cavallo”, aporta una fuente confiable del sistema financiero. “No se sabe quien puede ser su jefe de Gabinete o ministro del Interior para ver cómo administra la relación con la casta que va a seguir en el Congreso, donde va a estar en minoría”, acota un vocero de la UIA.
Sea como fuere, en todos los escenarios perciben que el ganador no va a tener el volumen político necesario como para enfrentar la herencia económica e implementar las reformas estructurales que viene reclamando el círculo rojo. “Lo más probable es que gane Juntos por el Cambio, una coalición que nos resulta más confiable que Milei. Pero tampoco ofrecen garantías en materia de gobernabilidad por sus profundas diferencias internas”, reflexiona una fuente de un banco extranjero.
Rodríguez Larreta parece ser el más favorito, pero en este último tiempo varios empresarios de primer nivel se han entusiasmado con Bullrich y “su personalidad avasallante”, como confiesa un ejecutivo del mundo energético. “Si ganamos, va a ser con lo justo en un balotaje porque la marca Juntos por el Cambio está devaluada y ya no genera el entusiasmo de antes, no sabemos si podremos ganar la provincia de Buenos Aires y no hay un consenso en materia económica, sobre todo con los radicales”, cuenta un dirigente del PRO.
El otro elemento que se suma a la incertidumbre es cómo va a quedar el FdT y especialmente el kirchnerismo. Se desconoce a ciencia cierta si habrá rupturas o una atomización interna mirando el 2027. Pero lo que más importa es cómo será su rol opositor. Seguramente lo que quede en pie del cristinismo se dedicará a tirar piedras y poner palos en la rueda de la nueva administración. Es muy probable que la mayoría de los gobernadores del PJ colaboren con la gobernabilidad. Pero nada es gratis y ese auxilio puede salir muy caro y desvirtuar el plan económico de shock que prometen desde JxC. Ni hablar de la extorsion de los movimientos sociales que presionarán para tener más fondos a cambio de “paz social”. Algo similar ocurrirá con el sindicalismo más radicalizado que lidera el moyanismo.
Los researchs de algunos fondos de inversión plantean que será muy complicado el camino entre las PASO y las generales de octubre en materia de tipo de cambio. “Si se cumplen las tendencias que marcan las encuestas al actual Gobierno se le va a hacer muy complicado seguir postergando una devaluación del dólar oficial, pero los que asuman el 10 de diciembre tendrán que ir sincerando el retraso cambiario en relación a la inflación con otra devaluación. Estimamos que esa nueva modificación del tipo de cambio será entre marzo o abril del 24”, explica un analista de mercados emergentes de Wall Street.
“Nuestro pronóstico es muy negativo para el año próximo y se pondrá a prueba la capacidad de gestión del nuevo Gobierno que probablemente pierda las elecciones de medio término”, agrega. De no mediar un cambio significativo desde el punto de vista político, todo parece indicar que el futuro Gobierno sea de transición.