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La idea de desdoblar de Kicillof no cayó nada bien y el peronismo debate si debe ser presidente

Las diferencias entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner son cada vez más grandes. Pero, extrañamente, no son pocos quienes sostienen que el hijo de los dos expresidentes tiene razón en su idea de proponer al gobernador como candidato presidencial. Temen fuga de votos por izquierda.
La postura de Máximo Kirchner si la candidata no es su madre, Cristina Fernández Foto: Télam
La postura de Máximo Kirchner si la candidata no es su madre, Cristina Fernández Foto: Télam

“Exactamente lo que tenemos en el espacio son diferencias con algunos compañeros que creen que esto es un proyecto personal. Queremos que Cristina Fernández de Kirchner sea nuestra candidata a presidenta pero, si no lo es, lo más lógico es que sea el compañero que más mide, y ese es Kicillof ”, le confesó, en la tarde de este jueves uno de los más importantes referentes de la “Mesa de Ensenada” donde se juntan, periódicamente, los que organizan el operativo clamor para que la vice se presente en las próximas elecciones y deje de autopercibirse como proscripta.

El relato de este actual funcionario nacional, que tiene más que simpatía y sintoniza mucho con Axel Kicillof, nace “desde la buena fe. No te compres la idea de que Máximo lo quiere cag… porque quiere poner a Martín (Insaurralde) o a otro candidato. No. La realidad es que nunca una elección se ganó desde el candidato a gobernador en la Provincia de Buenos Aires”, siguió con su argumentación.

Su experiencia es mucha. Ha sabido gozar de vientos favorables y padecer cuando venían en contra para mantener su poder territorial. Y, como reconoció un ministro nacional esta semana, “esto viene de viento huracanado”, en contra del oficialismo.

La traducción de esta charla absolutamente política con MDZ sería que, más allá de lo que piense Kicillof, la postura de Máximo Kirchner, quien sostiene que si no es su madre el único que aglutina la mayor parte del espacio que representa es el gobernador. Y que éste tendría que ser candidato presidencial, porque desde lo más alto de la lista sábana podría sostener el territorio provincial para “otro compañero que nos represente”.

Quizás sin tener al gobernador como único destinatario, el fin de semana Gabriel Katopodis había alertado que nadie puede pensar que la Provincia sería un “refugio de resistencia. Somos un proyecto de país, no un rejunte de fuerzas provinciales”, indicó.

Si bien el gobernador viene amenazando con desdoblar las elecciones provinciales, votando para el tramo bonaerense antes que en el orden nacional por primera vez desde 1983, las chances de que esto suceda son pocas y serán resueltas por su jefa política, Cristina Fernández de Kirchner, quien - si se presenta para ser senadora nacional nuevamente - pedirá que no se modifique la fecha electoral pactada anteriormente.

“Al principio sabíamos que lo hacía como una estrategia para obligar a Alberto Fernández a decidir si se presentaba o no para su reelección. Bajada esta posibilidad, que siga insistiendo en esto parece ser más por temor que por sabiduría”, entienden en el seno del peronismo kirchnerista, que tiene responsabilidades partidarias y ejecutivas en el Gran Buenos Aires.

Luego de las expresiones de Oscar Parrilli, vocero autorizado de Cristina Fernández de Kirchner en favor de la realización de PASO para definir candidaturas, todas las hipótesis son posibles. Desde una puja con varios candidatos presidenciales y más de un competidor a nivel de la gobernación, hasta tres o cuatro ofertas nacionales con un único referente provincial.

Lo que se viene escuchando en los encuentros en los que hay dirigentes de diferentes procedencia y los que comulgan directamente con el propio hijo de los dos presidentes, reconocen que todo está en revisión. La idea de Sergio Massa presidente en una lista única cada vez está más lejos. De ahí que la hipótesis de Kicillof sea potenciada.

Un intendente fue directo: “Esto lo resuelven dos personas. Madre e hijo. Si uno convence al otro, listo”. Traducido, sería que si la vicepresidenta mantiene su postura, Massa es el candidato, pero ahora con PASO incluido. Mientras que para su hijo, es el gobernador Kicillof quien mejor contiene a toda su tropa.

El diputado nacional teme que muchos de los votos de su espacio se evaporen y terminen yendo para las fuerzas de izquierda o directamente no voten y aumenten la deserción ya prevista. Por eso, luego de su segunda presencia en Ensenada, donde se reúnen los kirchneristas más intransigentes, Máximo Kirchner prefirió evitar que le sigan preguntando por la vicepresidenta.

Él cree que no se presentará para nada y, en el caso que revea su postura, lo haría para senadora nacional. Pero Mario Secco, el anfitrión, Fernando Espinoza, Andrés “El Cuervo” Larroque, Leopoldo Moreau, Martín Sabbatella y Adrián Grana - entre tantos presentes habituales - la quieren solo a ella. Los demás no pasarían la revisión técnica, salvo Wado De Pedro, otro de los propios.

“La Provincia de Buenos Aires no tiene cultura de corte de boleta. Y todos sabemos que la lista presidencial incide mucho más que las del gobernador. Nadie vota desde ese lugar. En todo caso, como le da fiaca ir con la tijera y le gusta el intendente, empieza por ahí. Pero por el medio, por ahora, jamás sucedió”, explicó la fuente que sabe - bastante - de todo esto.