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Dura pelea por el poder entre "los elegidos" y "el club de los despechados"

Al igual que ocurrió en Las Heras y en Rivadavia, en Guaymallén parte de la tropa se le sublevó al intendente Marcelino Iglesias por el sucesor que eligió como candidato.

Quedan pocos días para el cierre de listas y la carrera electoral entre en tiempo de definiciones. El sábado 22 de abril deberán inscribirse los candidatos y la urgencia ha precipitado conflictos por la "herencia" de algunos jefes comunales que no tienen posibilidad de reelección. El caso testigo fue Las Heras, donde el intendente Daniel Orozco ha quedado desautorizado por funcionarios que no acatan su orden de acompañar a su elegido, Martín Bustos. Pero lo mismo ocurre en otros municipios que viven horas clave de cara a sus elecciones, como Rivadavia o General Alvear e incluso también en Guaymallén.

Allí Marcelino Iglesias optó por ungir para las elecciones a su candidato a Marcos Calvente, secretario de Obras y Servicios Públicos de la comuna. Su decisión hirió las susceptibilidades de un sector interno que esperaba la coronación del Secretario de Gobierno, Nicolás González Perejamo. Como eso no ocurrió, los despechados decidieron enfrentar en las PASO a Calvente y González Perejamo renunció a su cargo para dedicarse exclusivamente a la campaña.

Nicolás González no se baja y será precandidato.

El "club de los despechados" tiene varios actores. En Las Heras Fabián Tello fue durante siete años la mano derecha del intendente Daniel Orozco y no pudo soportar que intentaran marginarlo de la pelea por la sucesión. Orozco le pidió la renuncia y también echó a Guillermo Bustos por no declinar en sus aspiraciones. Orozco pretende que el candidato sea el presidente del Concejo Deliberante Martín Bustos (hermano de Guillermo) y en las sombras aún sueña con la candidatura otra funcionaria: Janina Ortiz. Difícil camino tiene por delante de aquí al 22 de abril el elegido de Orozco y corre el riesgo de unirse al club.

Daniel Orozco junto a Guillermo Bustos.

Otro intendente que tiene conflictos en la línea sucesoria es el de Rivadavia, Miguel Ronco. Sin posibilidad de ser reelecto, eligió como heredero al diputado Mauricio Di Césare. Sin embargo, al presidente del Concejo Deliberante, Hernán Amat, la noticia no le cayó para nada bien e inmediatamente inició acciones para disputar la candidatura a intendente. La decisión de Amat, quien fue funcionario de Ronco durante muchos años, derivó en la desvinculación de otros funcionarios municipales que le respondían. Por si eso fuese poco, en la carrera también está anotado un exintendente radical que, marginado por su partido, presentará batalla por fuera de Cambia Mendoza. Se trata de Ricardo Mansur y las rencillas del oficialismo lo posicionan con serias chances de volver a convertirse en intendente como ya lo hizo desde 1999 al 2007 y luego entre 2011 y 2015.

En General Alvear las aguas también están revueltas. Allí el intendente Walther Marcolini postuló al secretario de Obras y Servicios Públicos Jorge Pérez como candidato a intendente. Pero el 22 de abril podría confirmarse la precandidatura de Alejandro Molero que contaría con el respaldo de Alfredo Cornejo. En ese caso no se trata de un despecho, ya que Molero nunca formó parte del entorno de Marcolini. Pero el actual titular del Iscamen está dispuesto a dar pelea para convertirse en jefe comunal.

Donde aún el panorama sigue abierto es en Godoy Cruz. El intendente Tadeo García Zalazar aún no confirma su apuesta y son varios los anotados en la cuna del cornejismo. El diputado Diego Costarelli, la secretaria de Desarrollo Humano Flor Santoni, el presidente del Concejo Deliberante Fabricio Cuaranta y el director de Cultura Diego Gareca son algunos de los anotados. También conserva su ilusión el secretario de Obras y Servicios Públicos, Diego Coronel, entre otros. En estos días al menos uno de ellos será bendecido por el intendente y el precandidato a gobernador. Recién entonces se sabrá cómo toma el resto esa noticia.